lunes, 30 de noviembre de 2020
Economía/ Creado el: 2014-09-05 07:45

“10 años después los resultados están dados”

Héctor Falla Puentes, director ejecutivo del Comité de Cafeteros del Huila, sostuvo que después de una década, la apuesta productiva del café ha superado con creces todas las expectativas y es la más destacada de la Agenda Interna.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 05 de 2014

Reveló que en el departamento se están llevando a cabo investigaciones para desarrollar el grano del futuro y que en unos cuatro años se tendrán los primeros resultados.

Hace cerca de 10 años, el café fue incluido en las apuestas productivas de la región. ¿Cuál es su balance?

La caficultura huilense se transformó desde hace 10 años donde estábamos entre los cuatro o siete mayores productores del país. Hoy somos los primeros.

Teníamos un área de menos de 100.000 hectáreas, hoy tenemos 155.000 hectáreas, es decir que hemos aumentado en un 60 por ciento. Si bien estábamos dando los primeros “pinitos” en cafés de alta calidad porque apenas empezaban a llegar al país los famosos concursos de Illy Café y compradores en la búsqueda de grano excelente.

¿Es decir que la tarea se cumplió con creces en este tiempo?

10 años después los resultados están dados. Somos los primeros productores de café en el país y nos hemos mantenido en los últimos cuatro años; somos los mejores en calidad, reconocidos a nivel local sino internacional. Todos los días nos consolidamos en eso.

Esto no quiere decir que nos vamos a dormir en los laureles porque las demás regiones están trabajando adecuadamente, aprendiendo a hacer las cosas y creo que todos los días será menos visible esa diferenciación en calidad con las demás regiones. Eso está bien y le sirve al país.

¿No se equivocaron, entonces, quienes formularon la Agenda Interna del Huila e incluyeron al café como apuesta productiva en el sector agroindustrial?

Indudablemente hemos avanzado mucho. Creo que en esa apuesta productiva del café no se equivocaron. Sigue siendo la primera apuesta, sigue siendo la que más impacta la economía, la que más genera empleo, la que más desarrollo social hace y, quizás, la que más amerita atención.

El sector cafetero del Huila es primer en producción en cantidad y calidad de grano, ¿cuáles son los desafíos que enfrenta en la actualidad?

Tenemos muchos desafíos. El cambio climático, por ejemplo, llegó y se quedó y tenemos que tomar acciones para mitigar este fenómeno, para adaptarnos con ciencia y tecnología y buenas prácticas agrícolas. Esto también indica que las mayores inversiones de todo tipo, institucionales y gubernamentales, deben estar enfocadas en el mayor renglón productivo de la región.

Los caficultores debemos impactar menos la naturaleza. Debemos ser más amigables con el medioambiente, utilizar con mayor esfuerzo la tecnología que nos permita ser menos impactantes. Cenicafé tiene los estudios y los resultados pertinentes.

Esa es una de las críticas a los caficultores, la afectación al medioambiente, en especial a las fuentes hídricas.

Debemos propiciar que no sigamos afectando el medioambiente, que las aguas las protejamos más, que utilicemos menos agua, que seamos más proactivos en la utilización de los recursos forestales y naturales disponibles. La caficultura no debe competir con la naturaleza sino que debe ser un complemento.

¿Qué están haciendo como gremio para mitigar estos impactos?

En todo esto hay un camino largo por recorrer. Afortunadamente Colombia se ha anticipado, tiene una estructura que le permite tener alertas tempranas, estaciones climáticas inteligentes disponibles, más sofisticadas y un mayor número de estas en el Huila (ahora hay nueve). La idea es llegar a 15 o 20 que nos permitan anticiparnos a lo que el medioambiente nos va avizorando con antelación.

Hace varios años los productores de la región visitaban el Eje Cafetero, Antioquia y otros departamentos para saber qué se estaba haciendo en estas zonas y mejorar la producción, ahora es al contrario, ellos son los que vienen al Huila a aprender.

Es permanente la visita no solamente de compradores y catadores, sino de cafeteros de otras regiones del país que antes nosotros visitábamos. Hoy vienen a ver qué es lo que estamos haciendo porque la verdad hemos tomado la delantera también en esos aspectos, en el uso del Ecomil, las buenas prácticas, en reconocer que hay un buen negocio que no lo podemos dañar y que dentro de las actuales circunstancias la caficultura en el sector agropecuario es lo único que nos puede defender.

Nuestro compromiso es asegurar esa sostenibilidad y aquí tenemos cafeteros exitosos, en todos los municipios, que adoptan esas prácticas, ese conocimiento y hoy tienen la fortuna y el orgullo de decir “vengan a mirar mi finca que lo estoy haciendo bien”.

¿De qué regiones vienen principalmente?

Vienen cafeteros de Antioquia, del Eje Cafetero, de Nariño, Cauca, viendo lo que estamos haciendo cómo lo estamos haciendo y nosotros sin ninguna prevención les participamos de esas experiencias.

Además de los productores de otras regiones que visitan el Huila también hay reconocidos compradores y empresarios extranjeros que llegan al departamento a conocer las fincas y a los caficultores.

Hay una tendencia mundial a que todos los productos alimenticios que se compran en los países desarrollados tengan un componente de responsabilidad social y ambiental. Muchos de esos compradores vienen dispuestos a negociar con Colombia, con nuestros caficultores en el entendido que demuestren que están haciendo esfuerzos para ser más amigables con el medioambiente.

Ahí hay una responsabilidad y vienen a aprender, pero también a constatar que lo que les estamos diciendo de esas buenas prácticas y tareas que emprendemos todos los días de hacer mejor las cosas, con menos contaminantes, sin fungicidas, sin insecticidas, les garantizamos que tendrán un producto de mejor calidad y que tenemos una responsabilidad mundial de proteger el medioambiente y eso hace que vengan sobreprecios.

El Huila es pionero en sostenibilidad, en microlotes, en mostrar a la comunidad internacional que estamos comprometidos en estos procesos.

A pesar de los bajos precios que a veces tienen que afrontar los caficultores huilenses, hay algunos que venden muy por encima, hasta tres y cuatro veces, ¿eso es cierto?

Yo creo que esa respuesta depende de la actitud del caficultor y del compromiso del caficultor de solucionar sus problemas. Hay quienes culpan siempre al vecino de lo que les pasa y siempre buscan una justificación para decir por qué no son exitosos o no les va tan bien como a los demás y siempre van a buscar a alguien para echarle la culpa.

En eso son caficultores que no están tan comprometidos con el sector. La experiencia en el departamento es que hay productores a los que ya el precio interno no les interesa porque ya tienen un comprador que está dispuesto a pagarles, incluso de forma anticipada, precios que para ellos son muy rentables y a lo único que tienen que dedicarse es a cumplir los compromisos en cuanto a suministro de ese grano.

Eso sucedió, por ejemplo, con Arnulfo Leguízamo, el ganador del concurso Taza de la Excelencia, que vendió el café más costoso de la historia del país.

Aquí tenemos más de uno que ya pasó el umbral de preocupación de los precios y creo que es eso lo que buscamos al final del día todos los productores. Todos estamos buscando que alguien venga y nos diga que está dispuesto a pagarnos un precio muy elevado con la condición de mantener la trazabilidad, calidad y las buenas prácticas.

Otros seguirán echándole la culpa a los demás, buscando cualquier pretexto para seguir pidiendo subsidios. En el Huila tenemos ejemplos muy visibles de caficultores prósperos.

¿Qué hay que decir con respecto al precio del grano en la actualidad?

Yo creo que hoy estamos gozando de un muy buen precio, un precio adecuado, en cuanto a niveles de ventas. Ni es demasiado alto que haga que se disparen costos como mano de obra y transporte principalmente; nos deja un buen margen de rentabilidad.

Este año el precio se debería mantener en los $700.000 y el año pasado incluso podría mejorar. Si la productividad aumentó y la producción va en aumento tendremos buenos pronósticos. Los que no han seguido los consejos técnicos pues no podrán estar en ese grupo.

Aquí en el Huila Cenicafé está desarrollando estudios para dar con el café del futuro, ¿en qué consiste este proyecto?

Cenicafé se ha venido siempre anticipando al futuro y tiene la responsabilidad de ir visualizando qué va a pasar y cómo debemos actualizarnos con el cambio climático, con la variabilidad del clima y tener plantaciones más productivas sin desmejorar la calidad.

En ese orden de ideas tenemos la fortuna de estar implementando en nuestra región parte de estos estudios científicos que aspiramos en cuatro años poder tener resultados adecuados acordes a la realidad geográfica y climática.

¿Cómo va a la fecha?

Todas estas ayudas tecnológicas que se están implementando nos van a avizorar en un futuro no muy lejano que podemos anticipar con algún grado de certeza qué va a pasar los siguientes días después de un intenso verano o el pronóstico de una lluvia que se avecina y cómo puede afectarnos y poder anticipadamente decirle a los cafeteros que tomen las medidas o hagan los correctivos para que no afecten su parque cafetero y de paso su economía. Se desarrollarán variedades más resistentes y con mejor producción.

El café en la Agenda Interna del Huila

El café quedó incluido en la Agenda Interna para la productividad y la competitividad del Huila como una apuesta productiva enfocada a la agroindustria.

La apuesta productiva se denominó: Agroindustria de base tecnológica en cafés especiales, frutales, cacao y tabaco. El propósito era convertir al departamento en un emporio de estas cadenas productivas.

“Se pretende consolidar al departamento del Huila como el primer productor agroindustrial de base tecnológica fundamentado en la implantación del sistema de cadenas productivas en los renglones de cafés especiales, frutales de exportación especialmente los de clima frío moderado y templado (granadilla, lulo, maracuyá, cholupa, mora, tomate de árbol y uva), cacao y tabaco”, se lee en el documento de la Agenda Interna de hace 10 años.

La apuesta productiva estaba enfocada en varios mercados. Así, por ejemplo, el tabaco se orientaría al mercado internacional; el café al internacional; las frutas al internacional y el cacao al mercado interno.

Los indicadores del café para el año 2005, cuando se elaboró la Agenda Interna del Huila eran los siguientes: un área sembrada de 16.476,32 hectáreas en café especial y una producción de 18.437 toneladas.

La proyección al año 2020 era de 31.250 hectáreas en café de alta calidad y 50.000 toneladas de producción.

Esos cálculos fueron superados con creces. De acuerdo con el Comité de Cafeteros del Huila, en los últimos cuatro años las hectáreas de café tecnificado han pasado de 99.000 a 140.000, la edad promedio de los cultivos era de 6,65 años y ahora es de 5,07 años. La productividad promedio pasó de 13,8 sacos por hectárea a 16,22 sacos por hectárea.

Desde 2009 hasta 2013 han sido exportados un millón de sacos de café especial o con valor agregado, del Huila, a través de la Federación Nacional de Cafeteros. Los sobreprecios pagados en este periodo ascienden a $20.200 millones que han llegado directamente a los productores.

Por otra parte, los nuevos productores vinculados a programas de cafés sostenibles (Rain Forest, FLO, UTZ y 4C) totalizan 14.000 y los caficultores capacitados para exportar con la Federación y Proexport ascienden a 90.

La producción de café del Huila, según las cifras de Almacafé, pasó de 1’421.595,41 sacos de 60 kilogramos en 2010 a 1’918.528 sacos de grano en 2013. Este año la proyección es que supere los dos millones de sacos.

Por otra parte, los principales mercados del café huilense son Japón y Estados Unidos. En Europa los países que más consumen café del Huila son Alemania y España.