lunes, 22 de abril de 2019
Economía/ Creado el: 2014-09-24 01:34

“Hace 32 años empecé a cultivar tilapia”

Eduardo Ramírez Ramírez recibió una condecoración en el primer Foro Nacional de Pesca y Acuicultura y el segundo Foro Económico Mundial del Cultivo de Tilapia por ser el primer hombre en el Huila en creer en el cultivo de este tipo de peces.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 24 de 2014

Todo empezó hace 32 años cuando el garzoneño Eduardo Ramírez Ramírez decidió experimentar con el cultivo de tilapia junto a sus hermanos asegurando con gran satisfacción que el “proyecto lo comenzamos con mi familia, somos 4 hermanos y durante unos 5 años fue el sitio más visitado por todos los interesados en la piscicultura a nivel nacional”.

El huilense reconocido a nivel nacional como el pionero en el cultivo de tilapia en el departamento, cuenta cada una de las cosas que significó para él y sus hermanos dar inicio a un cultivo desconocido por otras personas pero el cual le generó una experiencia que hoy en día hace 32 años.

“En un lago que tenía la finca hicimos los primeros ensayos” con las mojarras rojas que tuvieron que ser alimentadas por los hermanos Ramírez con concentrado para pollos porque en ese tiempo no había alimento fabricado para peces contando con lagos de 1000 metros en los que arrojaron dos animales por metro.

Poco a poco todo fue mostrando buenos resultados sin dejar de un lado los tropiezos que tuvieron para sacar adelante su negocio; los peces empezaron a tener el tamaño suficiente para ser comercializados y fue allí cuando Eduardo Ramírez decidió empezar a vender sus peces vivos en la plaza de mercado de Garzón. “Nosotros comercializamos inicialmente en el pueblo, después tuvimos puntos de venta en Bogotá, subíamos con una tonelada de pescado y volvíamos a los 8 días al pueblo con 300 kilos” lo cual afirma que la comercialización del producto no fue nada fácil para estos hermanos porque la mojarra roja no era conocida en el país.

Luego de aproximadamente 3 años de vender pescado vivo en la plaza de mercado de su pueblo de origen, estas personas decidieron empezar a recorrer supermercados de barrio de Bogotá, comprar neveras y ofrecer en estos lugares su pescado “pero de 6 lugares donde dejábamos el producto varios nos robaron entonces decidimos recoger todo” y arrancar nuevamente por otro lado.

¿Por qué la tilapia?

“Toda la vida hemos trabajado con tilapia porque es un pescado que se acomodó a los estándares de calidades de agua y temperatura y fue lo que nos recomendaron los expertos de la época, uno le hacía caso a los que sabían porque lo asesores que teníamos nos enseñaron a trabajar con tilapia”.

Del mismo modo, reitera que ahora trabaja con mojarra roja y negra pero que de igual forma desde su punto de vista  “el cultivo de tilapia es el que da mayor mano de obra en el campo colombiano”.

Los amigos

“Lo más bonito de esto es que gracias a Carlos Luna, gerente de la represa de Betania en ese tiempo, pudimos establecer las primeras jaulas porque él se saltó las normas, tenía una visión empresarial muy grande” y les permitió implementar esta forma de trabajo conocida por este huilense a través de la lectura.

Efraín Botero, socio y amigo de Eduardo, hace parte de las personas que más admira, quiere y respeta este garzoneño pues cuenta que hace 23 años cuando se conocieron, Botero llegó hasta donde él se encontraba para pedirle su asesoría en el negocio de la tilapia. “Constituimos la sociedad Ramírez & Botero y fue espectacular porque pasamos de producir un kilo a producir 90, 100 kilos de pescado por metro entonces la gente como que no creía entonces venía y miraba a ver si todo eso era cierto”.

Aunque hace maso menos 5 años la sociedad entre este par de amigos fue terminada, el pionero en el cultivo de tilapia asesora a su amigo en la confección de piscícolas en tierra que Botero se encuentra construyendo en el departamento del Huila.

La condecoración

Eduardo Ramírez Ramírez fue condecorado por ser un gran visionario y empresario huilense, lo cual comenta con gran emoción que le generó una sorpresa enorme al ser llamado para recibir el reconocimiento por sus 32 años de labor en el sector de la piscicultura en el departamento del Huila y que ahora es uno de los mayores productores de tilapia en Colombia.  

“Se me salieron las lágrimas, no pude ni hablar porque es muy importante saber que estas personas valoran el esfuerzo y la dedicación de 32 años. Transmito todo esto a mis hermanos y a Efraín porque con el apoyo de ellos nada de lo que todos ustedes ven acá había sido posible”.

Ramírez agradeció enormemente a su esposa Esperanza Sánchez, a sus hijos, Camilo, Felipe y Angelica quienes han sido pieza clave en la vida de este hombre ejemplo de la tenacidad y la templanza de la comunidad huilense.