lunes, 23 de abril de 2018
Economía/ Creado el: 2018-01-12 11:31 - Última actualización: 2018-01-12 11:32

El año 2017 fue crítico para negocio cárnico en Colombia

De manera inesperada la aparición de la fiebre aftosa borró todo lo que se había hecho hasta antes de junio de 2016; se perdieron mercados, los precios cayeron, el consumo se desaceleró un par de meses, y la dinámica de regiones ganaderas que permanecen en zonas de contención se afectó notablemente.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 12 de 2018

Redacción Diario del Huila, Economía

Un balance negativo del sector ganadero en materia de carne de bovino en 2017 hizo la Federación Colombiana de Ganaderos - Fedegán, el gremio además afirmó que el sector carece de una política pública que le permita proyectarse hacia un futuro inmediato.

En un abrir y cerrar de ojos la aparición de la fiebre aftosa borró todo lo que se había hecho hasta antes de junio de 2016. Se perdieron mercados, los precios cayeron, el consumo se desaceleró un par de meses y la dinámica de regiones ganaderas que permanecen en zonas de contención se afectó notablemente. Ante el panorama anterior, las expectativas de exportación que tenía el sector a principio de 2017 se derrumbaron.

De acuerdo a Oscar Cubillos, jefe de Planeación de Fedegán, antes de la aparición del brote de fiebre aftosa registrado el año pasado, Colombia atravesaba por un momento promisorio, pues se estaban abriendo nuevos mercados con Rusia, Egipto, Líbano, Irán, Irak y otros que vendrían a reemplazar el de Venezuela que finalmente no se pudo reactivar. Señaló, que abrir un mercado y consolidarlo se toma cinco años, mientras se evalúa la producción, y las visitas a las plantas, los protocolos y la diplomacia necesaria.

La ganadería tenía un movimiento inercial y el gremio de los ganaderos, Fedegán, trataba de hacer cosas para darle dinamismo. «Hace más de 4 años en el país no ha habido Política Pública Ganadera», afirmó el economista de la Federación.

Precios del ganado 

Los precios de los animales, habían subido. «No eran los mejores, pero tenían tranquilos a los productores. Consideraban que eran rentables. Cerca de $4.700 el kilo de novillo gordo en pie, por encima de los $5.000 el novillo flaco, por la escases de animales», sostuvo.

Consideró que el clima de constante lluvia en 2017 terminó mejorando la oferta de animales. «No es suficiente pero hubo alimento para el ganado», aseguró.

«Estábamos en una situación sensible pero esperanzadora por el tema de mercados y llega el tema de la aftosa y  borró todo lo que se había hecho. Se perdieron los mercados, cayeron los precios y el consumo se desaceleró un par de meses», señaló.

Pero aun así el país continúa sin Política Pública Ganadera porque el estatus sanitario que se acaba de recuperar para Colombia, sin tener en cuenta la zona de contención, es sencillamente volver al punto en donde estamos.

«Hay que volver a recuperar la confianza de esos mercados e igualmente a gestionar la respectiva diplomacia para que se abran, con el riesgo latente de lo que sucede en Venezuela con el contrabando y el sacrificio clandestino que sigue siendo crítico», aclaró.

Saldo en rojo

Entre enero y septiembre del 2017 Colombia exportó USD 50 millones, cifra que resulta ser el doble del mismo periodo de 2016 época que fueron de USD 24 millones.

Si bien la comparación de esas dos cifras muestra que Colombia duplicó en el último año las exportaciones, es un monto que está muy lejos de lo exportado en 2008 cuando se vendieron al exterior USD 750 millones y en 2009 USD 640 millones.

Desde el punto de vista de las importaciones, Colombia no es importador de carne de res. Entre enero y septiembre de 2017 se han importado 1.900 toneladas de carne.

Se estima que el consumo per cápita de carne disminuirá a 18,1 en 2017, esto es, unos 300 gramos por persona al año.

“Se necesitan instrumentos”

El sacrificio en 2017 cayó en 8%. En 2016 también había disminuido en 8,5%. Este descenso indica que los problemas que aquejan al sector superan los esfuerzos de los ganaderos. El contrabando de ganado en pie así como el de carne, la inseguridad, el carneo y los altos costos, están llevando al traste con una de las actividades rurales más importante para el país.

«Se necesitan instrumentos como la trazabilidad, un esquema de guías de movilización tecnificado, la aplicación oportuna del Decreto 1500 y la agenda interna que siempre se ha pedido y no pasa nada», concluyó.