Hoy  el Banco de Alimentos  de la Diócesis de Neiva,  está celebrando la apertura y bendición de sus nuevas instalaciones, localizadas en la calle 33 sur N°22-129 de la zona industrial, logro  que celebramos todos los estamentos de Neiva especialmente las parroquia, sus sacerdotes y laicos comprometidos, las organizaciones voluntarias, instituciones y empresas benefactoras y más aún   los beneficiarios, la  población vulnerable que  ha encontrado mitigación a necesidades vitales del ser humano como la alimentación y nutrición. Es por ello que desde este medio, expresamos sinceras felicitaciones a nuestro Pastor Monseñor Froilán Casas Ortiz como Presidente de su Junta Directiva, al Presbítero Fernando Emilio Álvarez Muñoz, director de la Pastoral Social, a todos los miembros de la Junta Directiva, empleados y voluntarios que acompañan tan noble labor humanitaria, cumpliéndose lo expresado por su digno Presidente: “ Son la constancia y la perseverancia las que dan fuerza a los nuevos comienzos, para que perduren en el tiempo”.

“Alimentar con Amor” es la noble misión que ha venido cumpliendo el Banco de Alimentos a lo largo de cerca de 20 años, creado en cumplimiento de  directrices del  Papa Juan Pablo II, en su Encíclica   “Novo Millenio Ineunte” sobre el compromiso de la iglesia con los más necesitados y hecho realidad por Monseñor Ramón Darío Molina, Obispo de Neiva de grata recordación.  El Banco Diocesano de Alimentos, es uno de los diversos programas que impulsa la Diócesis de Neiva en favor de los más necesitados  y está integrado por acciones sociales como: Alimenta Compartiendo, Desayunos saludables, Atención a familias vulnerables,  a adultos mayores y el Programa REAGRO,  consistente  en  concientizar al productor campesino sobre la buena obra de donar  los productos que cultivan y   no se comercializan, dirigiéndolos  a las familias más necesitadas y  entregados  por el Banco de Alimentos.

Los directores ejecutivos que han pasado por el Banco encontramos los sacerdotes: Nicolás Galvis, Ramón Ángel Jaramillo, José Miguel Barón Rincón, Jhon Feddy Obando Mejía y el   actual, Fernando Emilio Álvarez, Director del Banco y de la Pastoral Social,  destacándose cada uno en su tiempo, por el fortalecimiento  continuo a través de las Cenas de solidaridad, las Campañas de Grano en Grano las alianzas estratégicas con organizaciones privadas y públicas y  formando parte de la Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia ABACO.

En pandemia del Covid-19, la Diócesis ha intensificado   acciones del  Banco de Alimentos, ya que,  según el Padre Álvarez, las necesidades han aumentado un 85%. “La Iglesia en su acción evangelizadora y social, tiene la acción caritativa; siempre hemos estado en favor de los más vulnerables porque el evangelio nos lleva a compartir de lo que nos vamos instruyendo a nivel espiritual y  material”. Además de vivir su fe, el cristiano tiene un objetivo de acción caritativa y hace parte de la misión de la Iglesia”. “Desde la obra de la Pastoral Social, la finalidad es la evangelización, el culto y la promoción social, ayudando a los más necesitados en pro de la seguridad alimentaria de la región, promocionando el espíritu solidario y los valores humanos y culturales; contribuimos  en la reducción del hambre material y espiritual en las comunidades”.

La acción del Banco ha  llegado a las zonas vulnerables a través de las parroquias de Neiva y de otros municipios, a asentamientos, fundaciones que trabajan con niños, adultos mayores y mujeres gestantes, en número de   25  vinculados existiendo una alianza para  llegar a otros sectores ya focalizados. La Diócesis de Neiva cuenta con aproximadamente 10 empleados y varios voluntarios que laboran en el Banco de Alimentos y en la Pastoral Social, contando   con el apoyo de la Cámara de Comercio, Abaco, medios de comunicación, Alcaldía Municipal, Gobernación del Huila, Ejército Nacional, Policía local, fundaciones y empresas privadas,  continuando  su acompañamiento espiritual brindando mensajes de amor, aliento y esperanza para aquellas personas que, tengan  o no necesidades materiales, necesitan consuelo.

El Padre Álvarez Muñoz expresa: “invito a todos a unirnos  en oración, no perder la esperanza, la fe y la caridad. Estamos llamados a vivir nuestra fe unidos y a compartir el mensaje evangélico que Dios nos da para poder levantarnos y tener una oportunidad en medio de las necesidades”