El café lo conocieron en paseos, pero nunca imaginaron que en una visita a una finca cafetera en Palestina ésta les fuera a transformar sus expectativas de vida y convertirlos en unos emprendedores, apasionados de los sabores y aromas del Café de mi Huila.

DIARIO DEL HUILA, REGIONAL  

Rolando Monje Gómez

Diana María Rodríguez y José Ariza Erazo son una pareja de novios, profesionales egresados de la Universidad Surcolombiana. Ella es administradora de empresas, él contador público, como pareja son emprendedores con uno de los productos más representativos del departamento del Huila: el café.

“Empezamos en el mes de agosto de 2020, cuando fui al hermoso municipio de Palestina y con mi novio probamos un café de la finca de un familiar de él. Me llamó mucho la atención por su aroma, sabor y color, totalmente diferente a los sabores de café que había consumido. Por otro lado, nos llamó la atención del proceso de cultivo, la dedicación del caficultor y el esfuerzo por capacitarse día tras día. Es una familia de tradición cafetera, que ha buscado mejorar sus procesos de producción”.

Diana y José en Palestina, en la misma finca cafetera que hoy los une como emprendedores.
Diana y José en Palestina, en la misma finca cafetera que hoy los une como emprendedores.

El proyecto de estos jóvenes lo denominaron Café de mi Huila. Antes de emprender Diana solo conocía de café cuando visitaba fincas agroturísticas, “ahora que tenemos nuestro emprendimiento lo hemos estudiado a profundidad y con el apoyo de la familia de José en Palestina ha sido más práctico por su amplia experiencia en el café. Además, contamos con la colaboración de instructores del Sena, la Cámara de Comercio y amigos. Estamos buscando asesoría del Centro de Emprendimiento e Innovación de la Usco”, comentó Diana.

Aunque aún no han tenido contacto con el Ministerio de Agricultura ni la Federación de Cafeteros “si estamos en todo ese proceso de vincular esas entidades en nuestro proyecto. Esperamos contar con la colaboración en su momento”, manifestó José.

Buena aceptación

La pareja comenta que el emprendimiento está en su etapa inicial, se están capacitando, recibiendo asesorías, buscando canales de comercialización como hoteles, restaurantes, supermercados. “También promocionamos el café con amigos, con personas expertas en el tema para que nos den una opinión sobre nuestro producto, que por cierto ha tenido buena aceptación”.

Aunque inicialmente el café que producen tiene su origen en Palestina están trabajando para vincular cafés de otros municipios huilenses, de ahí la idea del nombre: Café de mi Huila.

Aunque el proyecto como tal arrancó en el mes de agosto han tenido buena receptividad dentro de los consumidores. “Las personas que han consumido nuestro café destacan mucho el olor, su sabor y el aroma”, afirmó Diana Rodríguez.

Están dando sus primeros pasos, la producción es muy pequeña pero los sueños son grandes: Reunir todos los cafés del Huila.
Están dando sus primeros pasos, la producción es muy pequeña pero los sueños son grandes: Reunir todos los cafés del Huila.

De Palestina a Neiva

En cuanto al centro de operaciones José nos comentó que este se encuentra en Palestina, donde están los cultivos de café, de allí se lleva al municipio de Pitalito para el servicio de maquila y la comercialización y distribución la realizan en la ciudad de Neiva.

“Por el momento estamos manejando las redes sociales, contactos, amigos, familia, referidos como medio de distribución de nuestro producto”.

Por lo pronto solo cuentan con un único producto, igual llevan muy poco tiempo en el mercado, pero la idea es ampliar la línea de productos y las redes de distribución. Lo que han pensado, a corto plazo, es tener en su catálogo cafés de otros municipios.

Diana y José consideran que su café tiene características especiales que lo hacen diferente a los demás que se producen en el departamento. “Tiene una fragancia con notas a vainilla acaramelado, con un cuerpo sedoso y delicado y una tostion media”, manifestaron.

Actualmente el Café de mi Huila tiene una producción mensual de 400 unidades de media libra, la idea que tienen estos jóvenes emprendedores es ampliar esta cifra y esta presentación y en un futuro no lejano exportar.

DESTACADO

El proyecto nació de una visita a una finca de la familia, pero en agosto todo se concretó con la constitución como empresa. Aunque hoy solo producen 400 unidades de media, la idea es ir mucho más allá, incluso exportar.