jueves, 20 de septiembre de 2018
Primer Plano/ Creado el: 2018-02-23 07:05

El drama familiar de Alfredo Rodríguez

Desde que su esposa perdió la vida en un accidente de tránsito, Alfredo, quien es oriundo del departamento del Tolima, ha tenido que velar por el bienestar de su familia y la salud de su hijo que padece retraso mental severo.

Escrito por: Monica Serrano | febrero 23 de 2018

La familia Rodríguez llegó al departamento del Huila hace tres años.  «El 17 de enero cumplimos tres años de vivir acá en Neiva. La familia de mi mujer es víctima de desplazamiento, ella era la titular, cuando nos enteramos de los subsidios de vivienda, mi mujer vino y se postuló, luego salimos favorecidos y desde entonces vivimos aquí en esta ciudad», indicó Alfredo.  

Accidente

El hombre se dedicaba a  la construcción y su mujer cuidaba a sus hijos, con más dedicación a Jorge Eduardo Trilleras Rodríguez de 18 años, que lamentablemente padece desde que nació un retraso mental severo, el joven ha tenido que sobrellevar enfermedades como parálisis cerebral infantil, meningitis, hidrocefalia, por lo que presenta una condición de discapacidad funcional severa, es decir, una dependencia permanente para todos sus cuidados.

En noviembre del año pasado la madre de Jorge y esposa de Alfredo, viajó en compañía de su mamá en una motocicleta al Tolima a reclamar el pago de Familias en Acción, y de regreso a Neiva se estrelló contra un carro de carga. «Mi suegra alcanzó a sobrevivir, ella contó que la mula las había rozado y después dijo otra versión que fue que un peatón se les atravesó, dijo dos versiones y ahí si no sé qué decir, pero lo cierto es que mi esposa falleció en el accidente», indicó.

Igualmente, manifestó que el conductor que las atropelló no se detuvo a auxiliarlas. «El siguió y la Policía lo paró más adelante, y al parecer dijo que no las había visto».

Posteriormente

El señor Alfredo indicó que con el conductor nunca ha hablado y está esperando que se realicen las investigaciones. «Con ese señor no he hablado porque me vine para Neiva y el levantamiento de cadáver lo hizo la Policía de Carretera del Guamo - Tolima y la necropsia se la hicieron en Coyaima - Tolima. No sé nada más porque nadie responde mis llamadas».

“Tratando de sobrevivir”

Desde esa trágica situación, Alfredo ha hecho de padre y madre; con esfuerzo y ayuda de la comunidad ha logrado sobrevivir estos meses. «Mi esposa antes de fallecer se dedicaba todo el día a cuidar a nuestro hijo, todo el tiempo se lo disponía a él, mientras yo trabajaba en mi labor de construcción. La comunidad me ha apoyado, son cositas que le aportan a uno, pero mercados grandes no porque todos somos pobres», relató Rodríguez.

Asimismo, manifestó que «para los servicios me he valido pidiéndole a las amistades porque aquí no tengo familia. Si estuviera algún familiar acá me podría cuidar los niños, para así poder salir a trabajar».

De igual forma sostuvo que ha tenido que buscar salidas para que a sus hijos no les falte la comida. «Tengo cuatro hijos, uno de 20 años que es normal,  sigue el niño de 18 en condición de discapacidad, otro  niño de 16  años y la niña de ocho años.  Si no trabajo no comemos, estoy viviendo con lo que la gente me regala».

Roberto Díaz, un vecino que ha sido testigo de la situación de Alfredo, indicó: «Nosotros hacemos recolecta y entre lo que se recoge se le hace un mercadito pequeño».

Obstáculo

Alfredo comentó que se acercó al Centro de Atención a Víctimas, ya que su mujer era desplazada; sin embargo, en la entidad le solicitaron el certificado de defunción, teniendo en cuenta que su mujer era la titular del núcleo familiar. No ha podido entregar el documento. «Fui en diciembre a la Oficina de Reparación de Victimas y me pidieron el certificado de defunción, pero ese papel me lo da la Registraduría de Coyaima y no he conseguido para el viaje, el papel que tengo es el que me dieron en el hospital cuando le hacen la necropsia».

Jorge Eduardo

El joven de 18 años desde que nació ha pasado sus días en los hospitales. Actualmente se realiza una serie de exámenes de rutina, para que le den la fórmula médica que requiere. Su padre Alfredo esta con él todo el tiempo y lo lleva cada vez que sea necesario al Centro de Salud. «Hace poco lo llevé a  donde el neurólogo, él lo mandó para donde el psiquiatra quien le va a hacer un TAC cerebral; debo hacerle todos los exámenes para que puedan darle la fórmula que necesita», Rodríguez.   

El hombre que ahora es la columna vertebral de su familia pide fortaleza y ayuda de la comunidad. «Quedaré muy agradecido con la persona que quiera colaborarme en esta difícil situación».

Alfredo permitió publicar su número telefónico para el que desee ayudarlo, pueda comunicarse con él al número  311 4517163.

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