Un nuevo aroma se percibe en todo el mundo desde el pasado 20 de enero, día en que Joe Biden se posesionó como el 46° Presidente de Estados Unidos, convirtiéndose en el hombre más poderoso del mundo en una de las transiciones políticas más atípicas en la historia de esa nación.

Desde el primer momento de su llegada a la Casa Blanca, Biden firmó diferentes órdenes ejecutivas entre las que destacan: el reingreso de EEUU al Acuerdo Climático de París; reafirmando su compromiso en contra del calentamiento global. Canceló la Emergencia Nacional a través de la cual desviaban fondos para la construcción del muro fronterizo con México, además extendió las protecciones para las personas inmigrantes e indocumentados y suspendió la salida de EEUU de la OMS.

De igual manera el Gobierno Americano entiende que para lograr la reactivación de la economía y apoyar a sus ciudadanos en momentos de crisis, es necesario implementar nuevos paquetes de estímulos para sus trabajadores. Todo lo contrario sucede con el Gobierno Colombiano, quienes siguiendo la orientación de
Fedesarrollo y ANIF, afirman que “subir el salario mínimo seria afectar la economía”.

Son muchos los temas de vital importancia que deberán tratar la Administración Biden y el Gobierno Duque en busca de fortalecer las relaciones entre ambos países. Este último aferrándose a los lazos históricos que han unido a estas naciones después del malestar que causo en algunos Demócratas, la injerencia de políticos colombianos en las elecciones americanas.

El Covid es uno de los temas que más preocupa a los colombianos, por ende es lamentable la pobre gestión realizada por el Gobierno Nacional para la obtención de las vacunas. A este paso llegarán primero a Colombia las vacunas donadas mediante el mecanismo Covax, las cuales son suministradas a los países más pobres del mundo, y no las gestionadas por el Gobierno Duque.

La implementación de los Acuerdos de Paz será otro pilar fundamental dentro de la agenda binacional de estos países. En este punto será importante la presencia de Organismos Internacionales que presten las garantías que no pudo brindar el Gobierno Duque a los miles de líderes sociales y excombatientes que firmaron la Paz en la Habana durante el Gobierno de Santos y la cual Joe Biden también respaldó.

Otros puntos importantes serán: la fallida lucha contra las drogas; las actuales estrategias solo traducen en resultados miles de muertos y más toneladas de drogas. Los Derechos Humanos que a diario son vulnerados en Colombia, la expansión del comercio y la respuesta regional sobre la crisis que ocurre en Venezuela. Como si aquí no hubiera crisis.

Es imposible desconocer que lo que hoy sucede en EEUU, mañana repercute sobre nosotros. Con el nuevo cambio de mandato, se ha generado algo de esperanza en nuestra ciudadanía, permitiéndonos soñar que no todo está perdido.

El compromiso más importante con Colombia sin duda será la implementación de los Acuerdos de Paz. En un país violento como el nuestro, la Paz no debería ser una opción.

PD: Quiero aprovechar este espacio para felicitar hoy 25 de enero en el día de sus cumpleaños, a Luz Estella Laguna. Una mujer incansable, trabajadora, luchadora y sobretodo, una gran madre. Muchas gracias a Dios y a la vida por permitirnos compartir un año más de vida.