sábado, 21 de septiembre de 2019
Internacional/ Creado el: 2019-01-03 08:48 - Última actualización: 2019-01-03 08:49

El lado B de la asunción de Jair Bolsonaro

Brasilia fue testigo el martes de la llegada del líder derechista al poder, en una ceremonia que tuvo diversas anécdotas.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 03 de 2019

Por: AP

La ceremonia de cambio de mando de Brasil, donde Jair Bolsonaro tomó el control del país sudamericano el 1 de enero, fue intensa y estuvo marcada por una serie de hechos que no pasaron desapercibidos.

La cita estuvo marcada por su grandilocuencia y por el caluroso recibimiento al Mandatario de parte de sus adherentes, que llegaron en masa a la Explanada de los Ministerios en Brasilia para ver a su nuevo Presidente.

Pero más allá de eso, hubo algunos sucesos que marcaron la jornada pese a no ser tan destacados en la transmisión televisiva.

Seguridad al extremo

Se sabía que las autoridades brasileñas iban a extremar las medidas de seguridad como nunca antes se había visto en una ceremonia de cambio de mando en el país sudamericano, pero lo ocurrido el jueves fue un despliegue de proporciones gigantescas.

Fueron más de 12.000 los efectivos militares desplegados en la capital brasileña, y su presencia se hizo sentir. Por ejemplo, para entrar al Palacio de Itamaraty -la sede de la Cancillería, donde se hizo el acto de recepción de los invitados- fue preciso pasar por dos rígidos controles que incluían el paso por detectores de metales y la revisión de las pertenencias con máquinas de rayos x.

Entre los motivos principales para llevar a cabo este operativo estaba el temor latente de que Jair Bolsonaro sufriera un nuevo ataque como el ocurrido meses atrás en la campaña presidencial.

Incluso, se habló de una amenaza de atentado horas antes de la ceremonia, por lo que la alerta era mayor.

Desorden y caos en Brasilia

Una de las quejas recurrentes tanto de la prensa como de los invitados a la cita fue el nivel organización, particularmente durante el juramento en la Cámara de Diputados, donde el desorden dentro de la sala fue una constante. Asimismo, en Itamaraty se vivieron momentos de tensión con la llegada de algunos invitados ilustres como el Presidente Sebastián Piñera y el Primer Ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quienes intentaron hablar con la prensa mientras los codazos entre reporteros, camarógrafos y reporteros gráficos iban y venían.

Los cañonazos que inquietaron

Entre las actividades de la posesión de mando, el Presidente Jair Bolsonaro pasó revista a las tropas militares. En ese momento, se dispararon 21 balas de cañón. La actividad tuvo repercusión en la sede de la Cancillería, principalmente en el subterráneo donde estaba situada la prensa.

Ahí los estruendos se hicieron sentir tanto que incluso pararon la transmisión televisiva del evento que se seguía por circuito cerrado.

Desfile de aviones

Diversas fueron las visitas ilustres que participaron en la ceremonia del martes, entre jefes de Estado y representantes de varios países de Latinoamérica y otras partes del mundo.

La mayoría de los visitantes llegó a Brasilia en aviones particulares, y escenario de ello fue el aeropuerto militar de la ciudad al que llegó, por ejemplo, el avión presidencial chileno.

Entre las naves presentes, las que más destacaron por su tamaño e imponencia fueron la de Israel, que trasladó al Primer Ministro Netanyahu y su numerosa comitiva, y la del secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo.

Brasil fuera del pacto migratorio

El nuevo Presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, recibió ayer al secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, y le comunicó que su país abandonará el Pacto Migratorio consensuado en el marco de la ONU.

Pompeo asistió el 1 de enero a la toma de posesión de Bolsonaro en representación del Presidente Donald Trump y ayer fue recibido por el nuevo jefe de Estado tras una reunión con el flamante canciller brasileño, Ernesto Araújo.

Según fuentes oficiales brasileñas, Bolsonaro le "comunicó" al funcionario estadounidense su intención de "revocar la adhesión de Brasil al Pacto Global sobre Migraciones", una decisión que el líder derechista ya había anticipado, pero que hasta ayer no había comentado en forma tan contundente.

El Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular fue ratificado el mes pasado en la Asamblea General de la ONU por 152 países, entre los que se incluyó el propio Brasil, aún gobernado entonces por el ahora ex Presidente Michel Temer.

Uno de los países que rechazó adherir al pacto fue precisamente Estados Unidos, cuyo Gobierno consideró que ese tratado impone o podría imponer normas que pudieran afectar su soberanía, las mismas razones que esgrime Bolsonaro para excluir a Brasil.

Según fuentes de la Presidencia brasileña, durante el encuentro con Pompeo, el nuevo Presidente también expresó su "preocupación" con la situación de Venezuela, que ya había sido abordada por el enviado de Trump con el canciller Araújo.

En ese sentido, el propio Pompeo informó previamente que con Araújo coincidieron en que la llegada al poder de Bolsonaro permitirá que los dos países trabajen "juntos contra regímenes autoritarios".

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