En el año 1975 durante la primera presidencia de Carlos Andrés Pérez se crea la empresa de Petróleos de Venezuela S.A. -PDVSA-, con el fin de administrar, operar y distribuir los hidrocarburos de este país. Fue una empresa que alcanzó la gloria ubicándose en el puesto 39 entre las más grandes del mundo según la revista Fortune, pero, que con el segundo período de la presidencia de Andrés  Pérez la empresa comenzó a tomar otro rumbo llevándola al abismo.

Justo en esta segunda presidencia de Pérez, en mayo de 1993, se vio forzado a abandonar su cargo por corrupción ya que había utilizado 4,5 millones de dólares del estado para financiar las elecciones presidenciales en Nicaragua de Violeta Barrios de Chamorro quien luego ganaría. Después, el expresidente venezolano se eligió senador para lograr así su libertad. (Fuente: Corrupción: 6 casos emblemáticos, BBC, Londres). Fue una presidencia caótica, la población estaba resentida y la popularidad del mandatario había descendido a niveles ínfimos, mientras el índice de población de pobreza avanzaba del 15% al 45%. Pérez, enfrentó una ola de protestas y disturbios, así como dos intentos de golpe de estado.

Venezuela llegó a producir casi 4 millones de barriles por día de los cuales PDVSA alcanzó su máximo histórico en 1997, al situarse en 2,92 millones de barriles diarios, siendo ésta una importante fuente de ingreso económico del país donde su participación en el PIB era del 8,57%.

Para 1998, justo antes de la llegada de Hugo Chávez al poder, PDVSA había atraído a 55 empresas de 18 países diferentes, había recaudado 2 billones de dólares a través de bonos de firma, y habían comprometido una inversión de 20 mil millones de dólares a corto plazo. También otorgó 33 contratos operativos, 4 empresas conjuntas, 8 contratos de exploración a riesgo, y ofreció a varias empresas extranjeras y venezolanas la participación en el negocio de distribución y venta de lubricantes y combustibles. (Fuente: PDVSA)  El resultado de la estrategia abarcó los titulares de todos los medios locales, mostrando a PDVSA como el salvador de Venezuela.

Pero las cosas estaban por cambiar. Para el 2001, ya con 2 años en el poder, Hugo Chávez acomete una importante reorganización de su negocio de petróleo y gas. La empresa petrolera decide fusionar sus tres filiales operadoras integradas de petróleo y gas (Corpoven, Lagoven y Maraven) en una sola, direccionándola bajo una directriz política del gobierno que la llevaría luego a un caos de mayor corrupción, burocracia y exagerados salarios de sus directivos mientras la pobreza seguía creciendo en Venezuela. El remedio resultó ser peor que la enfermedad.

Nuevo estilo de pastoreo