DIARIO DEL HUILA, NEIVA

Catalina Durán Vásquez

Los recicladores desarrollan un trabajo muy importante para lograr la meta de reutilizar los materiales de desecho para reducir la contaminación ambiental en nuestras ciudades. Su trabajo y sus vidas esconden a menudo no solo una labor valiosa, sino también historias únicas.

La iniciativa de reciclaje inclusivo, que incorpora a los trabajadores informales en el modelo de negocio de la reutilización de los desechos es una fuente de historias esperando ser contadas.

El señor Jaime toda su vida trabajó en la construcción, pero al pasar los años eran pocas las oportunidades laborales que le daban en este gremio, razón por la cual decidió recoger material reciclable en las calles de Neiva.

El señor Jaime toda su vida trabajó en la construcción, pero al pasar los años eran pocas las oportunidades laborales que le daban.

El señor Jaime toda su vida trabajó en la construcción, pero al pasar los años eran pocas las oportunidades laborales que le daban.

Jaime, es un señor vigoroso que pocas veces se enferma y que todos los días sale a reciclar. Ya son 9 años en los que se ha dedicado a este oficio, por lo tanto, las personas lo conocen y hoy en día no tiene que el reciclar la basura, sino que la misma comunidad le deja ya todo separado para que él solo haga recogerla e ir a venderla.

“Yo hace años vivo solo; me separe de la mujer y pago un apartamento solo, vivo de esto. Gracias a Dios la gente ha sido muy buena conmigo, me ayudan en todo, los almacenes, la miscelánea. Yo trabajo todos los días, solo descanso los domingos; pero yo solo paso recogiendo, porque las personas me tienen listo todo, me he ganado su confianza”, sostuvo.

Él cuando inició en el tema del reciclaje tenía una pequeña carroza que con el tiempo fue cambiando por una más grande debido a que era cada vez más las personas que depositaban la confianza en él para trasladar el reciclaje.

Su trabajo y sus vidas esconden a menudo no solo una labor valiosa, sino también historias únicas. A continuación, se relatarán tres historias de recuperadores de oficio que día a día recorren las calles de Neiva.

Su trabajo y sus vidas esconden a menudo no solo una labor valiosa, sino también historias únicas. A continuación, se relatarán tres historias de recuperadores de oficio que día a día recorren las calles de Neiva.

Gracias al reciclaje sacó a su familia adelante

Por otro lado, Ercilia López lleva más de 20 años trabajando como recuperadora de oficio decidió dedicarse a esta labor luego de llegar del vecino departamento del Caquetá como desplazada.

“Cuando una amiga vio que no conseguía trabajo en ningún lado me dijo que trabajara como recicladora. Yo le dije que bueno, pero eso fue muy duro al principio; a mí me daba mucha pena, yo no sé, eso era muy raro… me daba pena recoger. Sin embargo, con el tiempo fui cogiendo cancha, hasta que me metí en el tema. Ya ahora no me da pena, me acostumbré, ya sé que tengo que destapar las bolsas de basura, sacar lo que pueda reciclar y luego vuelvo a cerrar las bolsas para no dejar ningún reguero».

Ercilia, vende lo que recoge los martes, jueves y sábado, así ha sido su rutina durante todos estos años. Gracias al dinero que le ha dejado esta labor, pudo sacar adelante a su hijo que hoy ya tiene 21 años, además a sus tres nietos.

“Cuando yo empecé con el reciclaje mi hijo tenía 7 años, gracias a Dios le pude dar el estudio y todo lo que el necesitara. Mi jornada laboral inicia a las 4 de la tarde y va culminando sobre las 8 u 9 de la noche”, indicó.

Los recicladores desarrollan un trabajo muy importante para lograr la meta de reutilizar los materiales de desecho con el fin de reducir la contaminación ambiental en nuestras ciudades.

Los recicladores desarrollan un trabajo muy importante para lograr la meta de reutilizar los materiales de desecho con el fin de reducir la contaminación ambiental en nuestras ciudades.

Millones de personas alrededor del mundo se ganan la vida recolectando, separando, reciclando y vendiendo materiales que otros han descartado. Los recicladores, actores vitales en la economía informal, proporcionan enormes beneficios a sus comunidades, sus municipalidades y al medio ambiente. En muchos países, los recicladores ofrecen la única forma de recolección de residuos sólidos. Sin embargo, con frecuencia tienen un estatus social bajo, condiciones de vida y de trabajo deplorables, y poco apoyo de los gobiernos locales.

El reciclaje es un medio de sustento para muchas personas en los países en desarrollo, especialmente aquellas con poca educación y oportunidades limitadas. Los horarios flexibles hacen que sea un trabajo inclusivo para las mujeres que tienen responsabilidades adicionales en la procuración de cuidado para miembros de la familia.

El trabajo de los recicladores está adquiriendo una renovada y particular importancia como una oportunidad de empleo para personas con educación y habilidades limitadas en el actual periodo de desaceleración económica.

Sin embargo, es bastante la estigmatización que sufren debido a que las personas lo tratan de habitantes de calle, sin saber que son familias común y corriente cuyo único objetivo con esta labor es llevar el sustento diario a sus familias.

“La gente lo trata a uno como un ‘desechable’, que uno es un basurero; por ejemplo, cuando mi hijo estaba pequeño y aun estudiaba le dicen que era hijo de una basurera, entonces él me decía que me saliera de este trabajo porque los compañeros lo molestaban. A él le daba pena que yo fuera al colegio, porque claro, el pequeño pues le daba pena, pero él ya se acostumbró, pero, así como hay gente que lo trata mal a uno, también hay personas que lo felicitan a uno por esta labor que nosotros realizamos”, sostuvo Ercilia con lágrimas en los ojos.

Cuando los días han estado un poco malos Ercilia se hace entre 80 y 100 semanales, en cambio cuando las personas han sacado bastante reciclaje sus ganancias superan los 200.000 mil pesos.

Madre cabeza de hogar

En la misma línea se encuentra Marisol Morocho, quien tiene dos hijas y su esposo a cargo, los cuales desde hace 2 años se dedican a la recuperación de materiales. Para ella ha sido bastante complicado pues el rechazo de la gente muchas veces ha hecho que el ánimo caiga.

“A veces es muy difícil porque hay personas que lo mira a uno mal o empiezan a decirnos que no dañemos las bolsas o ‘no me vaya a dejar el reguero’, sin embargo, nosotros hacemos caso omiso y continuamos con nuestra labor”, sostuvo.

Marisol decidió entrar a esta labor porque eran pocas las oportunidades laborales que tenía, por tal razón su oficio es la recuperación y su gran acompañante es su esposo, juntos trabajan para sacar adelante a sus hijas.

“El reciclaje no me ha dado mucho, para uno llenarse como dicen, no, pero si para los alimentos para pagar un poco las deudas. Aunque hay personas que a veces le hace a uno ‘tirar la toalla’, siempre hay un Dios que todo lo ve y mi familia ha sido mi gran motor para no desfallecer. Por el reciclaje me ha llevado a sacar a mis hijas adelante”, manifestó Marisol.

El manejo de residuos representa muchos riesgos para la salud de los trabajadores. Estos son aún mayores para los trabajadores informales debido a su exposición a materiales contaminantes y peligrosos sin protección. Entre los riesgos se incluyen el contacto con materia fecal, papel saturado con materiales tóxicos, botellas y recipientes con residuos químicos, residuos de salud, agujas contaminadas, y metales pesados de baterías. La falta de protección al trabajador y un acceso deficiente a la asistencia sanitaria agravan estos riesgos.

“Durante todos estos meses de pandemia nosotros gracias a Dios continuamos trabajando común y corriente, claro que cumpliendo con todos los protocolos de bioseguridad para prevenir el contagio del covid-19. Mi familia y yo hasta el momento hemos estado a salvo de este virus que ha afectado a muchas personas”, relató.

 

La Asociación de Recicladores

Actualmente en la Asociación de Recicladores del Huila hay 120 personas que se dedican a esta labor, sin contar que existen en el departamento más organizaciones que trabajan con el ánimo de defender los derechos de estas familias que lo único que buscan es llevar el sustento diario a sus casas.

“Realmente la administración pasada fue poca la ayuda que nos dio, estamos esperando a ver si en esta administración pueda brindar las alternativas para poder mejorar las condiciones de trabajo de todas estas familias y que se les reconozca dentro del esquema de aseo”, indicó Juan Carlos Martínez, presidente de la Asociación de Recicladores del Huila.