martes, 20 de noviembre de 2018
Opinión/ Creado el: 2018-09-08 09:05

El seguimiento ambiental (I)

Escrito por: Álvaro Hernando Cardona González
 | septiembre 08 de 2018

Próximamente, la Corte Constitucional decidirá si anula o confirma una tutela por la cual se ordenan indemnizaciones a los presuntos afectados en su salud por la explotación de níquel que desarrolla la empresa Cerromatoso S.A, en el municipio de Montelíbano, en el departamento de Córdoba. Es posible que, por el monto de la posible indemnización, la cual aún no se define, la multinacional decida abandonar el proyecto y devolver el campo de explotación al Estado, venda el proyecto o lo reestructure para disminuir costos y lograr recuperar ese gasto.

El fallo impugnado ordenó: 1) que la Dirección de Consulta Previa del Ministerio del Interior realice una consulta a ocho comunidades para establecer medidas de prevención, mitigación y compensación ambiental con relación a los perjuicios que pueda ocasionar la continuación de esta operación; 2) con ello, se inicie el trámite de una nueva licencia ambiental (lo cual es extraño pues ésta ya existe desde hace décadas y lo que puede legalmente haber es una modificación del Plan de Manejo Ambiental); 3) incluir en el PMA los nuevos impactos ambientales o los no previstos y; 4) se garantice la salud de las personas que habitan en las cercanías.

Más allá de sentar un antecedente judicial que permita reconocer indemnizaciones por vía de tutela, esta situación debería tener gran connotación ambiental pues plantea otra vez, decimos, una vez más, la necesidad de revaluar el trámite de la licencia ambiental y el seguimiento de las obligaciones ambientales.

Cada vez es más evidente que licencias o autorizaciones ambientales se están modificando en desarrollo de los proyectos u obras, sobre la base de que no se contemplaron impactos que estos iban a generar. Eso sólo puede ocurrir excepcionalmente; si no, esto hará que las grandes inversiones se detengan porque genera una incertidumbre no solo jurídica (se cambian las reglas de juego establecidas en las normas) sino económica (cambian los escenarios de retorno de las inversiones sobre las cuales se tomó la decisión de negocio).

Ahora, como se trata de garantizar que se eviten, mitiguen, corrijan o compensen absolutamente todos los impactos ambientales generados por una obra o proyecto, lo ideal es cambiar la figura de la licencia ambiental para que la mayoría de las obras o proyectos antes de iniciar permitan conocer qué se debe conjurar y cuánto puede costar eso. Dejar aparte proyectos que no permitan hacerlo y sólo en esos casos dejarlos sujetos al previo pronunciamiento de la autoridad. Esta medida permitirá disminuir las causas de corrupción pues “objetiviza” en cada caso qué hacer y no lo deja al arbitrio de los funcionarios de turno.

Comentarios