miércoles, 21 de octubre de 2020
Opinión/ Creado el: 2020-09-15 10:06

EL TRATO CON DELINCUENTES

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 15 de 2020

Por Luis Humberto Tovar Trujillo

Pelear con delincuentes, bandidos o quienes no ejercen la autoridad de la cual están investidos, por la potísima razón de convivir con ellos, me obligaba a admirar de verdad al presidente Duque.

Se que Duque, es un hombre de especiales condiciones espirituales, me atrevería a decir que es un hombre de Dios, benefactor como el que más, de los dones y frutos del Espíritu Santo; solo así es de admirar la paciencia para tratar interlocutores de las condiciones de aquellos que tienen el delito como su alimento diario.

Y es que el convivir con el delito, conduce a tener manifestaciones, todas ellas delincuenciales, de ruindad, de bajeza, como el realizado por Claudia López cuando pensó que la “jugadita” en su acto político de revictimaciòn, iba a causar el mismo impacto que causó la silla vacía, cuando el criminal Tirofijo dejó plantado a Andrés Pastrana, ni siquiera fue un error, además de un acto de mala fe supremo, demuestra la bajeza de interlocutor que tiene el Presidente Duque, y la ruindad de gobernante de los bogotanos.

Hablar de silla vacía en un acto de reconciliación va en contravía del mensaje del evento. A qué reconciliación se refieren si, para empezar, ¿están haciendo quedar mal al otro con artimañas?, lo que significa que el acto en sí mismo es politiqueria barata utilizando las victimas para menesteres innobles y sucios.

Se dice popularmente que al “perro no lo castran dos veces”; creo que a los bogotanos llevan dos y hasta más, revaluando esa sentencia popular y evidente en el reino animal, porque desafortunadamente ha sido victima de los encantadores de serpientes, el populismo de extrema izquierda que nada construye, por el contrario, es esencialmente destructor de todo aquello que ha construido la derecha.

La derecha construye y la extrema izquierda mamerta destruye. Que antítesis tan evidente; grandes desafueros, malos gobiernos del reciente pasado en la sociedad capital, han sido liderados por las acciones delincuenciales patrocinadas por la extrema izquierda y sus lideres que solo saben destruir y aniquilar a la sociedad; pareciera que el crecimiento, el desarrollo, el verdadero progreso les oliera y sabiera a mierda.

Ahora bien, como jefe de policía que es la alcaldesa, llegar al estado de postración mental de desprestigiar la institución policial con fines politiqueros, es otro acto de deslealtad, bajeza y ruindad, acto innoble contra quien la protege; ¿ahora quién podrá defenderla cuando niega a sus defensores?