jueves, 20 de septiembre de 2018
Enfoque/ Creado el: 2014-06-11 04:04

El trabajo infantil un fenómeno naturalizado

Es común y hasta considerado natural que niños, niñas y adolescentes trabajen. Varios mitos están asociados a la naturalización del trabajo infantil pero las entidades del Estado siguen trabajando para luchar contra este fenómeno.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 11 de 2014

Aquellos que están en los semáforos limpiando vidrios o los que pasan ofreciendo gelatinas de pata o gritan ¡La leche!. Niños, niñas y adolescentes trabajando. En el Día Mundial contra el Trabajo Infantil las cifras arrojan que 1′670.000 menores entre los cinco y diecisiete años protagonizan este fenómeno que para el último trimestre de 2013 alcanzó una tasa de 14,8%. Estos números corresponden a la Tasa de Trabajo Infantil Ampliada (TTIA) por oficios del hogar, es decir, que al total de niños que trabajan en diferentes ramas de la economía se suman los que se desempeñan, por ejemplo, en el servicio doméstico.

Según el informe de Trabajo Infantil publicado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística- Dane-  en el mes de mayo de 2014, de ese porcentaje las mujeres son los que más laboran (15,1%). En la muestra que tuvo en cuenta a 24 ciudades y áreas metropolitanas, entre ellas Neiva, se estableció que en las zonas urbanas la TTIA es del 11,7% y en las zonas rurales se eleva a un 23%.

De acuerdo a la Tasa de Trabajo Infantil (TTI)- que no incluye oficios del hogar- el 41,1% trabaja menos de quince horas a la semana (Ver gráfico 2); el 49,6% de los pequeños trabaja sin remuneración (Ver gráfico 3) y el 34, 6% lo hace en el sector comercio, hoteles y restaurantes seguido del 34,3% en la agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca (Ver gráfico 4).

Para contrarrestar esta situación, las entidades del Estado trabajan en la concientización de la sociedad civil. Una de las estrategias es la Red Libre de Trabajo Infantil que se aplica en tres dimensiones. La primera es que la empresa no contrata a niños en su empresa y tiene una cultura que rechaza el tema; la segunda es que en la cadena de abastecimiento no le compra, ni le vende a nadie que emplee en el proceso a menores de edad trabajadores, con el objetivo de impactar directamente en la comunidad; y por último aplicar a través de la responsabilidad social empresarial estrategias de prevención y de sensibilización a nivel local.

“Hemos logrado posicionar el tema de trabajo infantil en las agendas locales, ya hay un presupuesto específico en gran parte de territorio nacional para implementar la política pública, hemos obtenido grandes avances en identificación de los niños y las niñas trabajadores", explicó Andrea Niño, Subdirectora de Protección Laboral del Ministerio de Trabajo. 

Los mitos

Existen varios mitos que justifican que un infante entre a la cadena productiva y el trabajo de las instituciones es lograr acabar con los mismos. El 80% de los niños, las niñas y los adolescentes encuestados, dicen trabajan porque deben ayudar con la economía del hogar. Este es uno de los mitos más comunes que hay en la sociedad. Sin embargo, lo cierto es que el trabajo infantil los aleja de la educación, y cuando además de trabajar, asisten al colegio, no lo hacen en las mejores condiciones físicas, ni psicológicas.  Una situación contraria es creer que esta población "no puede mover un dedo". La labor que pueden llegar a desempeñar, como requisito, no puede afectar su salud, el desarrollo personal y su formación académica.

Que el trabajo "los hace honrados" es otra falsa creencia. Para los especialistas, que los menores salgan a la calle los expone a peligros y al riesgo de que aprendan cosas inapropiadas o sean víctimas de explotación o abuso sexual. Por otra parte, existe el trabajo legal adolescente en el que a partir de los quince años de edad se pueden tramitar contratos a través de permisos especiales. Con menos tiempo de vida sólo pueden desempeñarse en actividades de tipo artístico, cultural, recreativo y deportivo. 

¿Quiénes son los niños trabajadores?

Según la  Organización Internacional del Trabajo (OIT), se considera niños, niñas y adolescentes trabajadores a la población que se encuentra entre 5 y 17 años de edad que participa en el proceso de producción de bienes y servicios. Aquellos que laboran  al menos una hora a cambio de ingresos monetarios o en especie, o al menos una hora sin recibir pago en calidad de trabajador familiar sin remuneración o trabajador sin remuneración en empresas o negocios de otros hogares.

La OIT define el Trabajo Infantil como un hecho peligroso que perjudica el bienestar físico, mental o moral de un niño, de una niña o de un adolescente y a la vez le impide gozar plenamente de sus derechos o que interfiera con su proceso educativo.

¿Qué deben hacer los ciudadanos?

- No sea indiferente, el trabajo infantil es una vulneración a los derechos de la niñez.

- No le compre nada a un niño o a los establecimientos en donde se encuentren menores de edad trabajando. Rechace toda conducta que replique esta vulneración.

- No dé limosna a los niños.

- Reporte el caso al ICBF o a través de la aplicación "Aquí estoy".