viernes, 21 de septiembre de 2018
Enfoque/ Creado el: 2014-02-10 06:26

Personero apoya Código Penitenciario para descongestionar cárceles

Para Jesús Elías Meneses Perdomo, personero de Neiva, el recién creado Código Penitenciario y Carcelario, es una apuesta para combatir el hacinamiento en las cárceles del país.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 10 de 2014

¿Cómo ve la situación carcelaria del país?

Es un tema que toca mirarlo desde varios puntos de vista, primero para empezar hay que calificarlo como es, como se ha venido mirando y enunciando por los cuatro puntos cardinales. Es de los aspectos más vergonzosos y de las muestras del error más connotado que usted puede tener de trata de personas es el régimen carcelario colombiano, por eso hay que mirarlo desde el punto de vista legislativo, estructural, desde la construcción de cárceles, de la educación y de la política que se ha diseñado.

 

¿Y de la nueva reforma que acaban de anunciar?

La reforma que acaban de informar (Ley 1709 del 2014) maneja una serie de subrogados y beneficios para descongestionar las cárceles del país, eso pues es una muestra de que por fin le sacaron del corazón los sentimientos al legislador de un tema que a voces y a gritos lo estaba pidiendo la comunidad internacional, la sociedad y el mismo sistema por pura concentración. El régimen carcelario ha sido de los más criticados, en ese sentido Colombia ha firmado pactos, ha firmado convenios, ha firmado pactos contra la tortura, contra los tratos crueles e inhumanos, contra lo que debe ser el trato a una persona privada de la libertad y allí se ha venido desarrollando una serie de convenciones para determinar requisitos mínimos de tratos dignos para las personas en las cárceles.

 

¿Pero cree que eso sí sería una solución a la problemática en las cárceles?

El tema de la dignidad del ser humano, de la resocialización, de la posibilidad de estar en las mínimas condiciones de vida en un centro carcelario, de la alimentación, de la comunicación de estos con el mundo externo, de la comunicación con los familiares y el tema de la seguridad de los mismos presos en las cárceles, como evitar por ejemplo que sean atacados desde afuera y que el Estado no responda por la seguridad de los presos. El tema de la salud es aberrante, es decir no ha habido sistema más tortuoso para la gente de la cárcel que no tener su régimen de salud, que es lo mínimo que podría tener, del agua, los servicios públicos y un tema que es, en lo que más se ha insistido, es el de la capacitación de los funcionarios que administran las cárceles. Uno mira por ejemplo que los que administran estos centros, pareciera que los presos son como su presa, y viven aferrados y piensan que si el detenido se les va, a ellos se les acaba su trabajo. El panorama es tan desolador en ese sentido pero más preocupante todavía es un tema que es de una magnitud inmensa y es el de dejar libres a un número de reclusos sin su respectiva capacitación.

 

¿Pero está de acuerdo con que se dejen libres a cientos de reclusos?

El tema de la resocialización es muy importante. Como puede aspirar un Estado resocializar un número significativo de personas privadas de la libertad, si no hay los medios, sino por el contrario siempre obligados a la represión y al olvido absoluto. El verdadero problema es que si el Estado no fue capaz de resocializarlo pues tendría que asumir las consecuencias de su no efectividad, de su no eficiente manejo de presos, de ahí que uno recibe con beneplácito el tema de la reforma para por lo menos calmar en un mínimo porcentaje. Eso es una gota de agua en el desierto, el tema de la reforma pero que hay que hacer un trabajo fundamental para implementarlo.

 

¿Y de la ciudad de Neiva, cómo ve el panorama?

Difícil muy difícil, la ciudad de Neiva no es ajena y el Huila tampoco. Hay una gran problemática que se vive, a raíz de los horrores que hemos estado viendo con lo que sucedió en Barranquilla en días pasados tuvimos una reunión urgente donde se tuvo la oportunidad de hacer una socialización de la ley en la cárcel de aquí de Neiva, donde me gusto ver la presencia de los jueces de ejecución, de pena, sobre todo del Consejo de la Judicatura, de los directores de cárceles, de la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría, es decir, todos los que tenemos una responsabilidad inmensa con el cumplimiento de la ley.

La ley debe entenderse en su máxima expresión que es para descongestionar las cárceles del país; y no para pegarse de pequeñeces en la interpretación de la ley o que la gente vaya a darle interpretaciones diferentes, los jueces, fiscales y policías, todos los que tienen que ver con el engranaje, directores de cárceles tiene que entender que la ley se hizo es para descongestionar y no hay otra fórmula y esa es la que tienen que aprovechar en esta coyuntura. Es muy difícil cuando sacamos 2 internos; mientras los jueces y fiscales meten 4. Los países civilizados manejan una cultura del derecho material y el derecho formal porque están bien marcadas esas 2 diferencias.

 

¿Entonces se están violando los Derechos Humanos a los internos?

Da vergüenza pública ver ese “racimo” de humanos amontonados, como si fuera ropa colgada, como si fueran “racimos” de plátano en esas cárceles; y eso que sucedió no sé cómo, es una bomba de tiempo en el país, la gente ya se está cansando de la violación de los Derechos Humanos, aquí no se cumple la convención Latinoamericana de Derechos Humanos, que ha dicho y lo ha redicho a través de convenios de pactos sobre el cumplimiento que debe tener el gobierno. Lo que hemos venido discutiendo aquí, ha sido como letra muerta, entonces para que los bloques de constitucionalidad, para que se firma convenios, para que se comprometen, no se extrañe cuando al Gobierno le digan se “rajo” en Derechos Humanos, ya ha pasado.

 

¿Usted insiste mucho en Derechos Humanos, por qué?

Con solo mostrar el Sistema Carcelario, Colombia no pasa en Derechos Humanos porque es que a la gente ahora se le ha dado por decir que la violación de los derechos tiene que ver con el tema de la guerrilla o los niños por el reclutamiento y todo ese engranaje horroroso que vivimos los colombianos.

Si hacemos un análisis Colombia no puede pasar un examen de ser defensor de Derechos Humanos, sino soluciona el tema carcelario, es decir yo personalmente como Personero y como Ministerio Publico que observa uno las vicisitudes permanentemente de la situación carcelaria, como decía Simón Bolívar “yo bajaría tranquilo al sepulcro si por lo menos solucionaría” y seria el principal pregonero de decir le solucionamos el tema a la población carcelaria y allí no solo sería un solo Derecho Humano, defenderíamos por lo menos unos 20 derechos que tiene la persona y que tiene que ver con la dignidad humana y con la violación que ha venido siendo sistemática y permanente en los centros carcelarios.