Este viernes no fue un día más para Qatar. Tampoco lo fue para los amantes del fútbol en el mundo. Este 18 de diciembre, justo cuando faltan sólo dos años para que se dispute la final del próximo Mundial 2022, se presentó un nuevo estadio que será sede de la próxima Copa del Mundo de la FIFA.

En presencia del emir y jeque Tamim bin Hamad al Zani, y con la participación de público por la realización de la final número 48 de la Copa del Emir en el día nacional del país se estrenó el nuevo estadio Ahmed Bin Ali, el cuarto que se inaugura camino al próximo Mundial. El recinto, que será la nueva casa del Al Rayyan Sports Club, se suma a las inauguración de los escenarios Jalifa, Al Yanub y Ciudad de la Educación.

Camino a la primera Copa del Mundo que se llevará a cabo en Medio Oriente, el nuevo estadio albergará una capacidad de 40.000 personas y será sede de siete partidos del torneo hasta la fase de octavos de final. Construido en el mismo lugar de la vieja cancha del club, el estadio Ahmed Bin Ali está posicionado junto a un centro comercial y a pocos metros de la estación Al Rifa, de la línea verde del metro de Doha.

Dentro de sus características más importantes se encuentra su brillante fachada, compuesta por elementos propios del país del mundo árabe: la importancia de la familia, la belleza del desierto, la flora y fauna nacionales y el comercio local e internacional. Una quinta forma, la de un escudo, sirve de unión para todas y representa la unidad y la fuerza que describen especialmente a Al Rayán, la ciudad del desierto.