sábado, 17 de noviembre de 2018
Festival/ Creado el: 2014-06-26 08:12

'Voy a llorar al recordar mi coronación'

Lucy Abuchaibe Ochoa, reina Nacional del Bambuco en 1964, tendrá el honor de entregar la corona a la nueva soberana. La barranquillera le dijo a DIARIO DEL HUILA que se siente emocionada de volver al Huila.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 26 de 2014

Han pasado 50 años desde que Lucy Abuchaibe Ochoa obtuvo la corona de reina Nacional del Bambuco. Sin embargo, esta barranquillera, quién además es huilense por adopción, será nuevamente protagonista en el cierre de las fiestas sampedrinas ya que será la encargada de entregar la corona a la nueva embajadora del folclor opita en el país. La señora Abuchaibe asumirá las funciones que por motivos de salud no podrá cumplir Natalia Andrea Fernández Copete, reina Nacional del Bambuco 2013. Sobre este privilegio y sus vivencias en las fiestas de San Pedro habló desde su casa en Barranquilla con DIARIO DEL HUILA.

¿Cómo recibió la noticia de que entregará corona luego de 50 años de haber sido reina?
Con todo el cariño y felicidad, así como siempre recibo todas las cosas que vienen del departamento del Huila. La felicidad de volver al Huila, de ver sus paisajes, de disfrutar de la alegría y el aprecio de la gente y vivir una vez más las fiestas de San Pedro es algo inigualable. Estoy muy agradecida por el honor que me están haciendo.

¿Qué siente por el departamento del Huila?
Mucho aprecio. Yo quiero demasiado al departamento del Huila, soy su ciudadana, su hija adoptiva. Vivo muy agradecida por todo el cariño que me han brindado con el paso de los años.

¿Cómo cree que será el recibimiento de los opitas?
Han pasado cuatro generaciones desde mi reinado, pero estoy segura de que la gente aún me recuerda, así que estoy segura que me van a recibir como siempre, con ese cariño y calor humano.

¿Se vestirá con el traje del Sanjuanero Huilense?
Por supuesto, yo tengo mis trajes del Sanjuanero Huilense y los voy a llevar a Neiva. Estoy segura de que será una emoción muy grande y creo que voy a llorar al recordar los momentos de mi coronación.

¿Aún mantiene vínculos con el Huila?
Claro, el hecho de ser hija adoptiva del Huila y de Algeciras ha creado un vínculo muy fuerte. En Algeciras ayudé en la construcción de una escuela, y en Neiva trabajamos con la arborización de algunas avenidas de la ciudad, realizamos obras sociales para los niños víctima de la violencia. Asimismo, ayudé en la consecución de dinero para que se realizaran las fiestas de San Pedro, porque alguna vez pensaron en cancelarlas por falta de recursos. También obsequié durante varios años las coronas para el Reinado Nacional del Bambuco, las traía desde Estados Unidos para enviarlas a Neiva. A algunas reinas populares me las traje para Barranquilla como parte del premio, para que pasearan y conocieran el departamento Atlántico. Siempre me vinculé con el Huila, cuando siempre me necesitaron estuve ahí para los huilenses.

¿Y dejó amistades opitas?
Durante estos años he cultivado amistades entrañables, lastimosamente algunos ya murieron pero para mí son inolvidables. Estoy hablando de personas como Inés García de Durán, Elvira Ferro, Rodrigo Lara Bonilla. María Mercedes Rengifo de Duque, Maruja Fernández de Giraldo, Susana Díaz, Lucila de Tapicha, Rafael Azuero y su familia, Óliver Lara, Cecilia Durán de Liévano y Cecilia Lara, entre otros. Lo único que tengo son amigos en el Huila, que siempre me reciben con los brazos abiertos.

¿Cuándo fue la última vez que vino a Neiva?
Hace cuatro años, cuando fue la celebración de los 50 años del reinado. Era tantas las ganas de estar allá que viajé incluso sobre restricciones médicas. En ese momento estaba hospitalizada pero me salí de la clínica en contra de la opinión de los médicos porque era un momento histórico que no me quería perder por nada en el mundo.

¿Qué recuerda de su reinado hace 50 años?
La emoción tan grande que me dio al conocer esa tierra tan linda, el recibimiento que nos brindó el pueblo opita a todas las candidatas, fue algo extraordinario porque se sentía el calor humano. Cada día fue un recuerdo maravilloso.

¿Aún conserva la corona que se ganó en 1964?
Claro que sí, y la guardo como un tesoro. La tengo en mi biblioteca junto a otros trofeos que he obtenido. Nunca he dejado de sentirme orgullosa de mostrar ese maravilloso galardón en mi vida. Mi corona la voy a lucir mañana que llegue a Neiva.