jueves, 15 de noviembre de 2018
Festival/ Creado el: 2014-06-18 06:49

La mistela es el licor del San Juan

En el día del San Juan el turno es para la mistela. No se puede tomar sola, hay que acompañarla con una tajada de bizcochuelo. Esta es una de las tradiciones poco conocidas de las fiestas del mes de junio.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 18 de 2014

Como beso de amor de la boca en flor de una morena, describen los músicos Silva y Villalba el sabor de la mistela. Para doña Alicia Mahecha, que la prepara en su casa en junio, la mejor es con hojas de mejorana y Liliana Serrano, que la vende en el mismo mes en su negocio, está de acuerdo. La bebida color café es la que en el siglo XX se repartía en las fincas para celebrar el día de San Juan acompañada de bizcochuelo. Hoy es una tradición que se conoce poco y que se hace necesario cultivar.

Una botella adornada de poncho, rabo e′ gallo y sombrero contiene el aperitivo que Liliana Serrano hace desde noviembre. Es a base de aguardiente y diversas hierbas o frutas. Esta mujer quindiana de corazón huilense le agrega mejorana, menta, mora o uva. Debe ser Doble Anís "y eso que ya no tiene ese anisado que tenía antes". El Néctar, Antioqueño o cualquier otro no le da al líquido el mismo sabor.

Don Jaime Monje, amante de las costumbres del departamento del Huila, recuerda que la mistela se preparaba con el aguardiente de contrabando que se fabricaba en alambiques artesanales. "Era de buena calidad, más fuerte y con un sabor más pronunciado de anís", cuenta. Para darle suavidad se le agrega un melado de panela o azúcar, "que no quede ni muy aguao ni muy espeso", agrega su esposa Alicia.

Se sirve con bizcochuelo
El dulce era la excusa para servir la bebida tradicional a niños y mujeres. Liliana escuchó nombrar de la mistela, una señora le indicó cómo se elaboraba y desde entonces todos los años saca a la venta cerca de cincuenta ′medias′ (medio litro) a partir del mes de mayo en su vitrina de la panadería y pastelería Pin Pan en el barrio Campo Núñez de Neiva. Y fiel a la historia de las fiestas de San Juan -el 24 de junio es el día de este santo- también hornea los bizcochuelos y los ofrece a sus clientes. La mezcla de harina de achira y huevos la prepara simplemente porque le gusta.

"Hago todo lo de San Pedro y le he enseñado a mis hijas. La mayor me dice que debo escribir un libro para que las medidas exactas no se pierdan. Porque el bizcochuelo si no se le echa lo que es, no es bizcochuelo", advierte. La señora lamenta que los padres no enseñen a los hijos las tradiciones para "que las lleven el corazón". Ya muy pocas personas venden la mistela que principalmente se servía en las zonas rurales. Aun así, Liliana trata de cultivar la costumbre e invita a los jóvenes a que prueben el aperitivo.

Para hacerlo más llamativo viste los frascos. La venta siempre es relativa. Así como puede venderlos todos también es posible que hasta diciembre tenga botellas en oferta. Confiesa que la bebida ya no tiene el mismo sabor de antes, "pero a mí siempre me queda sabrosa (risas)". La temperatura de junio se eleva mientras los días santos se acercan y los huilenses escuchan los bambucos. Para el día del ¡Iiii... San Juan! Que a la visita se atienda con mistela y bizcochuelo.

En la Historia Comprehensiva de Neiva...

"El 24, día del Bautista, las campesinas estrenaban sus vestidos. Ese día tenía lugar el baño ritual. Se repartían copas de mistela, bizcochuelos y asado de cerdo. No cesaban la música, las coplas, el baile del bambuco y el grito dionisíaco de ¡Iiii...San Juan!