lunes, 12 de noviembre de 2018
Festival/ Creado el: 2014-06-18 06:48

María Pía, la reina que rompió los prejuicios

Con la satisfacción del deber cumplido, María Pía Piedrahita Motta entregará esta noche su título de Señorita Neiva. Ella será recordada como la reina que desafió los modelos de belleza establecidos y supo ganarse con su personalidad a la sociedad neivana.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 18 de 2014

Sin encajar en los estándares de belleza establecidos por la sociedad para ser reina, María Pía Piedrahita Motta no solamente se ganó el año pasado el título de Señorita Neiva, sino que con su personalidad y carisma también obtuvo el cariño y reconocimiento del pueblo capitalino. A escasas horas de entregar el cetro y la corona a su sucesora, la reina habló con DIARIO DEL HUILA sobre su experiencia de vida y su lucha por derribar los prejuicios.

¿Cómo se siente a pocos momentos de entregar corona?
Inmensamente agradecida con Dios, con la vida por darme esta experiencia tan linda. Podría decir que siento nostalgia, y sería normal; pero más allá de eso, este año de reinado me llenó de mucha satisfacción a nivel personal pues pude confirmar que la belleza exterior calificada solo por unas medidas, que no se quién inventó, no tienen mucha validez cuando la belleza y el amor con que se hacen las cosas y calor humano que se irradia son mucho mas grandes y superan este sistema de medidas obsoleto, más cuando se califica principalmente el folclor.

¿Qué significa esta corona en su vida?
Ser Señorita Neiva es uno de mis logros más importantes. Esa corona, así pasen los años, seguirá vigente para mí y para quienes hicieron parte este gran triunfo, porque es una corona luchada y ganada con mucho esfuerzo y perseverancia.

¿Qué cree que le quedó faltando en su año de reinado?
Siento que hubiera podido colaborar mucho más y por eso es que quiero hacer la sugerencia respetuosa al Gobierno Municipal para que tenga en cuenta a su reina y que entienda que no solo somos figuras decorativas, las cuales apenas terminan nuestras fiestas se olvidan y solo se vuelven a nombrar y a desempolvar faltando algunas semanas para comenzar nuevamente el festival. Sería muy gratificante y satisfactorio que pudiéramos participar y apoyar activamente los diferentes programas de proyección social que lidera el Municipio de Neiva; sin embargo, con mucho gusto atendí los llamados que me hicieron en los últimos días y en los cuales participé con mucho amor y entrega .

¿Desde cuándo quiso ser reina?
Nací escuchando el Sanjuanero Huilense. El amor por el baile, mi sueño de ser reina y la actuación nacieron conmigo, por eso lo aprendí. Siempre participé en los diferentes concursos en el Colegio La Presentación, donde estudié, pero no se daban la cosas porque por una u otra razón me robaban la corona (risas). Luego, en 1998 representé a Neiva en el Concurso Departamental Infantil en Rivera, el cual tampoco llegó a feliz término ya que por cuestiones de orden público el evento fue suspendido.

Entonce, ¿cómo se le hizo realidad el sueño de participar en el Reinado Señorita Neiva?
Se acercaban las fiestas de San Pedro y nuevamente retomé el tema de participar. Mis padres me tenían una noticia: había una posibilidad de bailar ese año. Suspendí mi taller de actuación con Alfonso Ortiz me ′pegué la rodadita′ y gracias a Dios llegó Gaseosas Cóndor. Nunca olvidaré esa familia tan hermosa que me abrió los brazos para poder hacer lo que una vez quise. Después de una reunión en la que me escucharon, creyeron en mí y decidieron que valía y se lanzaron con su primer reinado. Mi felicidad era más grande que yo y que toda la empresa.

¿Qué siguió luego del nombramiento como reina?
Empezó el trabajo arduo de la preparación, llegaron a mí las personas indicadas, el mejor equipo que cualquier candidata quisiera tener. Mi aliados fueron Dios, mi familia, unos padres que se la juegan toda por sus hijas, que creen en uno, que lo apoyan y sufren a la par; Cóndor, una empresa que trabaja por su tierra, amorosa, y llena de humanidad, Ángela Rojas, Julio Manchola, Felipe Villalobos, Mauricio Castellanos y por su puesto mi parejo, Alberto Barón. Todos ellos también creyeron en mí, mientras otros no se cansaban de criticarme a mí y a Gaseosas Cóndor por haberme elegido su reina.

¿Cómo tomó esas críticas?
Como en todo reinado y cuando se es figura pública las críticas llegan por montones. Lo que ellos no sabían era que yo ya estaba vacunada contra ese virus. Nada me importaba, fui la primera candidata en inscribirse y estaba feliz y segura de que la corona era mía. Con cada crítica me daba cuenta que estaba sonando, que era una candidata que había despertado polémica y lo aproveché, saqué mi carisma, mi personalidad porque para mí la palabra ′gorda′ nunca será un insulto.

¿Qué sentía al no cumplir los estándares establecidos para ser reina?
Cuando se habla de reinas se referencia a los 90-60-90, a un simple estuche que se muestra; pero para mí es más importante ser que parecer. Mi meta siempre estuvo clara, desde pequeña, y es sabido que haga lo que uno haga van a haber críticas, pero eso nunca ha sido impedimento para mí, para lograr ser feliz.

¿Alguna vez pensó en ayudarse con cirugías estéticas?
No iba para un reinado de belleza. Pude hacerme alguna cirugía pero en el quirófano no me podían inyectar carisma, autenticidad, amor por el Sanjuanero Huilense, porque eso me ha sobrado. Este es un reinado folclórico, de cultura, de amor por la tierra.

¿Cómo se sintió en el desfile en traje de baño?
Me sentía y veía divina, la más hermosa de todas. Dios es tan grande que siempre estuvo conmigo, aún en esa prueba. Muchas de mis compañeras, de talla menor, se sentían nerviosas y feas: una ironía de la vida.

¿Cómo fue la experiencia de ganar la corona?
Ese día es imborrable, porque además fui de las primeras en bailar. Me nombraron reina y seguí sentada porque no lo creía, no escuchaba, solo veía a los mis familiares y comitiva gritar de felicidad y llorar de emoción. Cuando caí en cuenta que yo era la reina no pude contener mis ojos y todos esos sentimientos que tenía guardados, afloraron.

¿Con qué conquistó al jurado para que la nombraran como reina?
Mi estrategia fue mi baile, siempre lo tuve claro. Creía en mí y en mi parejo y en que íbamos a desempeñar un gran papel, una gran interpretación. El Sanjuanero Huilense lo llevo en la sangre, y eso se notó cuando bailé. Cuando se ama lo que se hace los resultados siempres son los mejores.

¿Qué consejo les da a quienes están participando en estos certámenes folclóricos?
Que gozen esta experiencia, que no se olviden que siempre seremos embajadoras de nuestro floclor, que sientan y vivan lo nuestro con todo el corazón, que no vivan de perjuicios ni se contagien de la superficialidad del mundo en el que vivimos hoy. Ser bellas es sentirnos así, es saber que somos únicas, auténticas, es luchar por nuestras metas.

Después de ser reina fue Protagonista de Nuestra Tele, ¿cómo se dio esta participación?
No pudo ser más perfecto, era mi año y no dude en prepararme para llegar a la casa estudio, viaje con mi papá a Villavicencio e hice la fila como todo el mundo, como una persona común y corriente y sin ′palancas′, así mismo como llegué a ser reina, pasé los dos primeros filtros y llegué a Bogotá.

¿Se desilusionó cuando no la llamaron en la primera convocatoria?
Fueron días interminables esperando una llamada cuando me di cuenta que ya habían sido seleccionados y empezó el programa, pensé que eran cosas de Dios. Y como Él sabe cómo hace sus cosas, me llamaron del Canal RCN para presentar una audición para un reemplazo.

¿Cón qué meta llegó a la casa estudio?
Mi objetivo fue cambiarle la opinión que tenía Alejandra Borrero de mí, quien en la primera audición me dijo que yo estaba perdida como actriz. Y así fue, en la primera prueba actoral mi nivel actoral fue excelente. Llegué a casa estudio para mostrar mi talento, eso lo tenía claro. Fue una experiencia maravillosa, el cariño de la gente es lo más bonito, todavía la gente me saluda, me pide fotos, me felicita, esto es algo que les agradezco todos los días.