domingo, 12 de julio de 2020
Opinión/ Creado el: 2020-06-29 10:02 - Última actualización: 2020-06-29 10:14

Folclor virtual

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 29 de 2020

Por Carlos Eduardo Trujillo González

Recogiendo los dichos y sentir de la gente en esta época de San Juan y San Pedro, donde nos tocó vivir los coletazos de la pandemia que hoy sigue ganado espacio en este mundo indisciplinado y metalizado, hoy quiero publicar una frase que la expresó un buen amigo, la que me pareció además de coloquial también acertada,  “las emociones que despierta bailar con una tía, son las mismas que ver el San pedro por internet”.

Pero claro, tal  vez tiene razón, no hay duda que escuchar en vivo y en directo en un escenario, en la calle e incluso en la casa o en la cuadra con los vecinos el sonar de una tambora, el trinar de un tiple o el grito inconfundible donde se escucha que viva San Pedro,  la risa, elegancia, postura, el  carisma, de una reina que simboliza la elegancia y belleza de la mujer huilense, adornada por los inconfundibles trajes típicos que como pocos san tan bellos en este país.

En donde quedaron las carrozas que de la mano de los artesanos muestran con alegoría la riqueza cultural y folclórica de nuestra raza, que decir de cientos y miles de artistas que salían a las calles para mostrar sus comparsas y ofrendar el significado de los que somos y de lo que significan nuestros antepasados, esencia pura de la huilensidad que nunca podrá sentirse, verse y expresarse por redes sociales a pesar de los esfuerzos u oportunidades que ofrecieron algunos.

Como comparar la imponencia, fuerza, belleza, destreza, raza, andar, paso y elegancia de los caballos que dan significado al trabajo, lucha, conquista, trasporte, comercio y desarrollo de la región en aquellos tiempos en que las maquinas eran solo cosa del futuro y privilegio de unos pocos, domados y montados en estas épocas por bellas amazonas y jóvenes que han hecho carrera a la tradición popular y ancestral de nuestros padres y abuelos.

Donde quedo el sonido armónico, tradicional y alegre de una banda papayera que anima y porta e incluso el despertar en estas épocas entonado las más conocidas melodías tradicionales y autóctonas de nuestra región y que hacen levantar a quien sea cuando entonan un sanjuanero.

Todo lo bien vivido por estas épocas es añorado por quienes hemos sentido que la tradición, la huilensidad y el folclor ha tenido un duro golpe en este tiempo de COVID-19, hoy no esperamos la visita de quien cada año venía para contagiarse de alegría, buenas costumbres, del mejor sabor, de un tamal, el asado, el bizcochuelo y un inconfundible doble anís, así como de la reactivación económica de la región.

Con la gracia, magnanimidad, generosidad y bendición del hacedor de vida, sin duda volveremos a estar disfrutando de la alegría que irradia y contagia el San Juan y el San pedo en nuestro departamento; sin duda vendrán tiempos mejores.