Julio Bahamon 

Las noticias que recibimos a diario de parte del sector de la salud en el Dpto. no son halagüeñas, pero nos reconforta saber que la atención de la pandemia del covid en la región se encuentra en las buenas manos del secretario de salud del Huila el medico Cesar Alberto Polanía.  La ocupación de las camas USI según el último reporte tiene una ocupación del 83%, y en Neiva, la capital, la situación es aún más crítica con un 97% lo cual demuestra que el contagio en la zona no ha cedido, sino todo lo contrario, aumenta de forma preocupante y coloca a la ciudadanía en una situación de alerta que nos invita a mantener y aumentar todas las medidas de bioseguridad y a ser mucho más responsables en nuestra cotidianidad. Es por supuesto necesario que tomemos conciencia de que la lucha por la vida no debe recaer exclusivamente en las manos del gobierno, sino en la conciencia de cada ciudadano obligado a cumplir con todas las medidas sanitarias de seguridad señaladas por los organismos internacionales y locales, pues es real la necesidad de entender y atender las indicaciones que dicten las instituciones especializadas para prevenir el contagio del virus que, hoy por hoy, mantiene en vilo al mundo entero. Tomar medidas en casa y en familia para evitar daños mayores que, quiérase o no, es evidente que la enfermedad ha diezmado la humanidad debido a la desatención y negligencia en el comportamiento personal. De nada valen los colosales esfuerzos que, en todo sentido, vienen haciendo los distintos gobiernos a nivel mundial si la población no escucha las advertencias de sus autoridades. Además de vidas cobradas por la pandemia con más de dos millones de fallecidos y, con cifras alarmantes en costos económicos superiores a los US$ 60.000 millones de dólares ya es hora de que seamos realistas y no sigamos con cuentos chinos para distraer el cuidado de muchos, que fácilmente caen en el absurdo de que la enfermedad es provocada por las grandes potencias para diezmar la población o para dominar el planeta.  O, disque para esterilizar a los adultos mayores. Que le pueden esterilizar a un viejo.  Las cifras afortunadamente no mienten. Otro aspecto que debemos tener en cuenta es el de que, una vez los países y sus autoridades establezcan el plan de vacunación contra el coronavirus nos preparemos adecuadamente para recibir la inmunización, porque es la única manera, por ahora, de prevenir y atajar el contagio masivo de la población. Yo a mis 74 años ya recibí la prevención elaborada por el laboratorio Pfizer, y buena parte de los mayores de 65 años están en el proceso de vacunación, mientras le llega el turno al resto de la ciudadanía, que es la única manera responsable de cuidar nuestras vidas y las de las personas, viejas o jóvenes, cercanas a nuestro entorno familiar. Es por nosotros mismos que debemos aceptar ser vacunados. Estoy convencido de que al final de toda esta tragedia el mundo entero le deberá infinita gratitud al personal médico y de la salud, que en su oficio han ofrendado, inclusive muchos de ellos, sus propias vidas para salvar la de sus pacientes. En esa tarea se encuentran las autoridades del Dpto y de Colombia entera. En diciembre del año pasado se llegó a pensar que estábamos cerca del fin de la pandemia, y vean Uds. que no fueron así. Los contagios se multiplicaron exponencialmente y muchos países se vieron obligados nuevamente a cerrar fronteras y parte de sus actividades económicas. Un año después, el único avance que vemos es la fabricación de la vacuna como arma contundente para combatir al mortal bicho, y los buenos oficios de médicos responsables como el Dr Cesar Alberto Polanía.