Quién podría imaginarse que en estos tiempos que corren, el 20,5% de los hombres y el 16,7% de las mujeres siga creyendo que la meta principal de una mujer es casarse y tener hijos. Pues así parezca increíble ese fue el resultado de un set corto de preguntas que realizó el Dane en la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo para medir las percepciones sexistas.

Y si los porcentajes que apoyan esta afirmación sorprenden, mucho mayor los resultados a otra de las preguntas: Las mujeres son mejores para el trabajo doméstico que los hombres, donde el 51,2% de los hombres estuvo muy de acuerdo y las mujeres el 49,8%. Además, el 30,2% de las mujeres y 21,2% de los hombres están muy de acuerdo con que la cabeza del hogar debe ser el hombre.

Quién lo creyera, que después de todos los movimientos feministas que se han adelantado en los últimos años, que luchan por la igualdad de derechos y oportunidades de la mujer, aún se sigan viendo resultados tan amplios, pero si se observa con más detenimiento, no es de extrañar en un país tan machista como Colombia, los resultados dentro de los hombres sean grandes, lo sorprendente es que estos números no están muy lejos de lo que opinan las mujeres.

Al observar los resultados de la encuesta, se puede observar que la transformación de imaginarios que limitan la igualdad de género continúa siendo una tarea pendiente para ciertas porciones de la población y que las percepciones sexistas se encuentran más marcadas en las áreas rurales, pero igualmente, aunque se debe trabajar en un cambio de mentalidad en toda la sociedad, para poder lograr esa igualdad o equidad, hay que empezar porque las mismas mujeres cambien su mentalidad y aporte a recortar la brecha de género. Mientras esto no suceda, los hombres se sentirán autorizados a creerse ‘los reyes del universo’.

Como machismo se consideran ciertas conductas, comportamientos y creencias que promueven, reproducen y refuerzan diversas formas discriminatorias contra las mujeres y se construye a través de la polarización de los roles y estereotipos que definen lo masculino de lo femenino, para romper estos estereotipos es asunto de toda la sociedad, con las mujeres en ‘primera línea’, porque muchos de esos comportamientos han sido avalados y justificados por ellas mismas, durante muchas décadas. El machismo es obra de las mujeres y mientras ellas no rompan con ella, las estadísticas seguirán marcando una amplia brecha en todos los aspectos, entre hombres y mujeres.