DIARIO DEL HUILA, ANÁLISIS

Por: Rolando Monje Gómez

En 2020 se disparó el número de estudiantes en edad escolar que dejaron de asistir al colegio en más de 13%, situación que se duplica si se trata de las zonas rurales. La inasistencia escolar en zonas rurales de Colombia pasó del 4,8 al 30,1 % en 2020. Miles de estudiantes, especialmente en Amazonas y Vaupés, dejaron de ir al colegio.

La radiografía de la situación socioeconómica de 88.310 hogares en dimensiones como vivienda, acceso a servicios públicos, composición del hogar, fuerza de trabajo, acceso a educación y tecnología, trabajo infantil, gastos y condiciones de vida fueron revelados por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, Dane, en su Encuesta Nacional de Calidad de Vida.

La cifra que más llamó la atención fue la de inasistencia escolar, que pasó de 2,7% en 2019 a 16,4% en 2020, lo que muestra que la pandemia y la falta de conectividad generaron una pérdida importante en la educación de los niños y las niñas del país. Es decir, el incremento en el primer año de la pandemia en cuanto a inasistencia escolar fue del 13,7 por ciento.

En el año analizado, las personas de 15 a 24 años en todo el país tenían en promedio 10,1 años de educación formal; la población entre 25 y 34 años contaba con 11,1 años en promedio y las personas de 35 años y más tenían 8,5 años de estudio en promedio.

El total nacional pasó de 2,7 % en 2019 a 16,4 % en 2020, El análisis por grupos de edad muestra que la mayoría de estudiantes de primaria (95,4 %) asistieron a clases. Asimismo, los estudiantes entre los 11 y 14 años (con un 95,6 %).

Pero en el caso de los adolescentes de 15 y 16 años (edad para el nivel de media), el 88,3 % estaba asistiendo, y para los de 17 y 21, solo el 45,7 % estaba asistiendo de manera presencial o virtual a algún centro de educación formal.

El 59,2% de los estudiantes del país consideró que la calidad de la educación se deterioró por las medidas adoptadas a raíz de la pandemia. Dicha proporción se incrementa al 80,3% en Vaupés y al 77,7% en Chocó, pero disminuye al 23,7% en San Andrés y al 42,9% en Atlántico. Para el caso del departamento del Huila esta fue de 62,2%.

Según el Dane, la pandemia cambió los criterios sobre qué significa recibir clases y, por ende, la manera de sacar esa cifra, con la metodología utilizada, el criterio de asistencia escolar fue contar los estudiantes en los colegios que llevaron a cabo diversas estrategias para garantizar un acceso básico: desde clases virtuales, clases asincrónicas (actividades que los estudiantes asignaban vía Whatsapp o correo electrónico) o la entrega de guías impresas para que los estudiantes trabajaran en sus guías, teniendo una comunicación constante con sus docentes.

Un niño se considera “privado en educación” si estaba en un colegio que ofrecía clases virtuales, pero no tenía computador ni internet, o si un colegio ofrecía clases vía Whatsapp, pero el estudiante no tenía celular en su casa, o si estaba en un colegio con acceso a las guías escritas, pero no tuvo comunicación con sus maestros, ni por teléfono ni Whatsapp, ni visitas de docentes.

Al mirar las cifras detalladamente, se perciben indicadores más preocupantes. Por ejemplo, que la mayor parte de la población escolar que dejó de asistir al colegio se encuentra en las zonas rurales. De hecho, la inasistencia en este sector de la población pasó del 4,8 en 2019 al 30,1% en 2020, especialmente en Vaupés, Amazonas, Vichada, Chocó y La Guajira.. Un aumento del 25,3% en poblaciones rurales, casi el doble del promedio nacional. Estamos hablando de 1,5 millones de niños que no están asistiendo a clases, de los 9 millones que registra el sistema educativo.

En Vaupés, el porcentaje de inasistencia escolar pasó de un 9,8 % en 2019 a un 56,6 %. En Amazonas, pasó del 5,6% en 2019 a un 41% en 2020. Estas cifras coinciden con el uso de servicios de internet.

Por otra parte, el 56,5 % de los hogares colombianos contaban en 2020 con acceso a internet a través de conexión fija o móvil (4,6 % más que en 2019); en las cabeceras esta proporción fue del 66,6 % y en los centros poblados y rural disperso fue del 23,9 %.

En Vaupés, el 3,1 % de los hogares contaban con este acceso, así como el 7,0 % en Vichada, mientras que Bogotá el 78,0 % de los hogares afirmó tener acceso a internet, así como el 76,1 % en el Valle del Cauca.

En cuanto a la tenencia de computador, el 39,3 % de los hogares del país afirmaron contar con computador de escritorio, portátil o tableta, proporción que se incrementa al 48,2 % en las cabeceras, pero que se reduce al 10,4 % en los centros poblados y rural disperso.

En Bogotá y Valle se registraron los porcentajes más altos de hogares conectados, mientras el que tiene menor conectividad es Vaupés (3,1 %), seguido de Vichada (7,0 %), Chocó (13,2 %), Amazonas (15,6 %) y Guainía (18,9 %). En el Huila el 44,2% de los hogares estaba conectado.

Motivos de inasistencia

La encuesta pregunta a las familias las causas de esta inasistencia. Y sorprende ver cómo los motivos ligados a la pandemia, que no existían en 2019, pasaron a ser en 2020 la razón del 29,6 por ciento de las inasistencias, el indicador más alto. En cambio, las otras causas de inasistencia bajaron en sus porcentajes, a excepción de dos: la falta de dinero y la necesidad de trabajar.

Hay regiones donde la inasistencia se elevó de manera alarmante. Por ejemplo, en Vaupés se pasó de una inasistencia del 9,8 al 53,6 por ciento. Es decir, más de la mitad de los estudiantes dejaron de estar en clases. Preocupan también los altos números registrados en Amazonas (41 %), Vichada (39,5 %), Chocó (38,2 %) y La Guajira (35,7 %).

Conformación de los hogares

Según la encuesta, cada hogar del país tenía en promedio 3,08 personas. Mientras que en las cabeceras ese tamaño promedió 3,07 personas, en centros poblados y rurales disperso fue de 3,13 personas. Esos resultados muestran una nueva reducción en el número de personas por hogar frente al año anterior, de mayor magnitud en el caso de centros poblados y rural disperso.

El 39,8% de los hogares en el país reconocieron como jefa de hogar a una mujer en 2020. Esa proporción es mayor a la registrada en 2019 (38,4%), lo que constituye un nuevo crecimiento frente a años anteriores.

Si bien los resultados por área evidencian que la jefatura femenina continuó siendo significativamente más alta en las cabeceras en comparación con los centros poblados y rural disperso (42,5% y 31,1%, respectivamente), la brecha entre las dos áreas se redujo en 2020 por el mayor crecimiento registrado en el indicador para la zona rural frente a la urbana.

Los departamentos de La Guajira, Arauca, Chocó y Risaralda fueron los que en mayor medida reconocieron a una mujer como jefa de hogar en 2020 (proporciones de 47,6%, 46,6%, 45,8% y 45,6%, en su orden). Por el contrario, los porcentajes más reducidos se presentaron en cinco de los departamentos de la Orinoquia-Amazonia: Vaupés (20,8%), Vichada (28,6%), Guainía (30,9%), Guaviare (31,8%) y Amazonas (33,1%), seguido del departamento del Huila con 33,9%.

Servicios públicos

Los resultados evidenciaron un acceso casi pleno de los hogares al servicio de energía eléctrica para el total nacional (98,2%). El siguiente servicio más alto en disponibilidad fue el acueducto (89,4%), seguido de recolección de basuras (82,6%), alcantarillado (75,1%) y gas natural conectado a red pública (65,8%). El 92,0% de los hogares huilenses cuentan con servicio de acueducto.

En las cabeceras la proporción de hogares con acceso a servicios públicos fue superior al 93%, a excepción del gas natural, servicio disponible para el 81,6% de los hogares. En contraste, en centros poblados y rural disperso solo el servicio de energía eléctrica está disponible para un porcentaje de hogares mayor al 90% (92,9%), mientras que el 63,1% accede al servicio de acueducto.

Los otros servicios consultados están disponibles para menos de la tercera parte de los hogares rurales: 31,4% en el caso del servicio de aseo, 16,8% en alcantarillado y 14,2% en gas natural.

Con respecto al acueducto, la capital del país y 10 departamentos señalaron niveles de acceso mayores al 90% para 2020. En contraste, en nueve departamentos se registraron porcentajes de disponibilidad inferiores al 60% para este servicio.

Tenencia de vivienda

El 42,1% de los hogares del país tenía vivienda propia, proporción que incluye tanto a quienes la estaban pagando como a quienes ya terminaron de hacerlo. La siguiente modalidad de tenencia estuvo constituida por hogares que vivían en arriendo o subarriendo (36,9%), seguida por ocupantes con permiso del propietario (14,6%), ocupantes de hecho (3,4%) y propiedad colectiva (3,0%).

Mientras que el tipo de tenencia predominante en las cabeceras del país en 2020 fue el arriendo o subarriendo (43,9%), en centros poblados y rurales disperso la mayor proporción la tuvo la vivienda propia (44,9%).

La comparación de los resultados entre 2019 y 2020 evidencia una reducción estadísticamente significativa en el porcentaje de hogares que tenían vivienda propia, tanto para el total nacional como por áreas. Esa caída se contrarrestó con aumentos en las demás modalidades de tenencia, a excepción de los ocupantes con permiso del propietario en centros poblados y rural disperso, cuya participación se redujo en el período.

Salud

De acuerdo con los resultados, el 93,2% de la población del país se encontraba afiliada al Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS). Entre quienes manifestaron estar afiliados, el 45,4% afirmó estar cubierto por el régimen contributivo, mientras que el 54,3% señaló que su afiliación era a través del régimen subsidiado.

Las respuestas de los encuestados evidencian que el 92,8% de las personas que habitaban en la zona urbana estaban afiliadas al SGSSS en 2020, porcentaje que en la zona rural era del 94,3% de las personas. Aunque se trata de proporciones de afiliación elevadas en los dos dominios, hay que destacar las diferencias importantes que existen entre ambos en términos del esquema de afiliación: mientras que en los centros poblados y rural disperso el 83,8% de las personas afiliadas manifestaron estar cubiertas por el régimen subsidiado, en las cabeceras más de la mitad de los afiliados (54,7%) formaban parte del régimen contributivo.

En el gráfico siguiente se presentan los resultados departamentales de los indicadores de afiliación total al SGSSS y por tipo de régimen entre los afiliados para 2020. Los datos se encuentran en orden descendente para el indicador de afiliados al régimen contributivo.

Allí se observa que el régimen subsidiado es predominante en la mayoría de los departamentos del país y que solo en Bogotá y siete departamentos (Cundinamarca, Risaralda, Valle, Caldas, San Andrés, Antioquia y Quindío) el porcentaje de afiliados al régimen contributivo supera el 50% de la afiliación.

Se destacan la capital del país, con el 77,6% de población cubierta por el esquema contributivo entre los afiliados, y Cundinamarca con el 61,8%. En el Huila el 28,7% de las personas están afiliadas al régimen contributivo y 70,9% al régimen subsidiado.

Inasistencia escolar se ‘disparó’ en zonas rurales

En el departamento del Huila el 33,9% de los hogares tiene al frente a una mujer.