Es preocupante que por substracción de materia desaparezcan  mínimo 100 puestos de trabajo, si Comfamiliar vende los supermercados de Neiva, Garzón y Pitalito.

Contrario, si Comfamiliar no acaba este negocio ya, es muy probable que se acabe la entidad en poco tiempo y, en serio, ahora serán 1.300 los empleos que se perderán.

Más claro no canta un gallo, porque Comfamiliar no aguantará el rapidísimo ritmo de pérdidas que arrojan su EPS y sus supermercados.

La crisis de los supermercados Comfamiliar es consecuencia de la  pandemia, de sus bajos ingresos, de la competencia de las tiendas nacionales, de los impuestos, sobretodo, le atribuyen la gigante carga de la convención colectiva suscrita con los trabajadores.

Por sus pérdidas cercanas a los 300 mil millones  desde el año 2012 en la EPS y 13 mil millones de pesos en  los supermercados desde el 2009, estudiaron formulas para el evitar el cierre total de la entidad, pero se llegó al punto de que la venta es inexorable, señaló el director Luis Miguel Losada. Si no lo hacen, a ese este ritmo se acabará Comfamiliar.

Luego de la pandemia y el paro que obligaron al cierre del comercio, el supermercado de Comfamiliar Huila pasó de tener el 37% de la torta del negocio de los supermercados, a solo el 3% en el Huila. La competencia de las tiendas de capital nacional y extranjero se apoderó de más del 70 por ciento del mercado.

Inclusive, Justo y Bueno que se apoderó del 63% de la porción, ya entró en la Ley de reestructuración, antes llamada ley de quiebra, no aguantó el ritmo, por algo Comfamiliar no aguantó el paso, menos mal lo visibilizaron, para buscar soluciones al tiempo.

La mayoría de las 43 cajas de compensación del país vivieron situaciones similares, por cuya razón hoy solo tienen supermercados Colsubsidio, Comfandi, CajaSan, y Comfamiliar Huila, las demás excluyeron este negocio de su portafolio de servicios, por sus ventas bajas y  los altos costos de operación.

Por ley las cajas de compensación administran los recursos de los denominados parafiscales, y en ese orden, prevalecen los trabajadores afiliados que devenguen menos de 4 salarios mínimos y aquí viene el dilema, si no zanjan estas pérdidas se acaba la caja.

Estas entidades no pagan impuestos, debido a que  el 4% de los parafiscales son recursos que se utilizan para la prestación de servicios de los trabajadores. Sin embargo, sí deben pagar tributos por actividades comerciales y de mercadeo, como las de los supermercados.

Comfamiliar y sus  9 sindicatos 

Ahora, el trabajo como valor, principio y derecho constitucional y legal debe ser garantizado por el Estado colombiano, igual que el derecho de asociación en todas sus formas, pero hay algo que no cuadra.

Supe que, de manera increíble que Comfamiliar Huila tiene un total de 9 sindicatos, 9 sindicatos. No lo creía, pero así es.

Esta no es una empresa grande, pero genera 1.300 empleos, muy significativo para el Huila que es tradicionalmente de una economía pastoril y de subempleo.

¿Para qué tantos sindicatos y cuál la finalidad?

Personalmente creo que están extralimitándose en ese derecho que otorga a los trabajadores la Constitución y la Ley, y lo reafirmo así me caigan rayos y centellas, pero es verdad.

No es ilegal, una cosa es la protección del trabajador bajo las normas de orden público y otra, que muchos directivos pertenezcan a varios sindicatos de manera simultánea con la sola finalidad de  defender sus intereses en la misma entidad y al mismo tiempo.

No es bien visto además,  tantos sindicatos en la misma empresa. Se infiere falta de unidad y de vigor para demandar sus derechos y de paso, le  otorgan la razón a quienes acusan a los sindicatos de acabar empresas y por consiguiente sus puestos de trabajo.

Señaló el presidente del Consejo directivo Aníbal Charry Bressán “preferimos cargar la sombra de eliminar una unidad de negocio, pero no la lápida de acabar con una caja de compensación”.

Trate de comunicarme con un vocero de uno de los sindicatos, pero fue imposible para preguntarle, porque en rueda de prensa se dijo que los sindicatos en su nuevo pliego están pidiendo cosas exorbitantes, como tiquetes aéreos para las actividades sindicales de los directivos de nueve sindicatos, un día de permiso a la semana para todos los directivos de todos los sindicatos, 600 días de permisos reenumerados por año para congresos regionales y nacionales, hoy tienen 300, cursos adicionales, auxilios de 30 SMMLV, y que los directivos del sindicato no puedan ser sancionados por falta disciplinarias y si esto sucede, que las sanciones pierdan vigencia cada 12 meses y borradas de las hojas de vida, que opinan.