Lo que podría ser una inocentada en Montería es un hecho real. Este lunes, 28 de diciembre, la patrulla de vigilancia interceptó una ambulancia que no llevaba paciente, sino que transportaba 28 cajas de cervezas.

Al momento de realizar las verificaciones los uniformados, establecieron que la ambulancia no estaba adscrita a ningún servicio de salud, pero sí contaba con toda la señalización que la identifican como vehículo de emergencia.

De igual forma, las autoridades informaron que el establecimiento que abasteció al vehículo no cuenta con ninguna documentación que acredite la actividad económica que estaba realizando.

El mayor Manuel Rendón, comandante del Primer Distrito de la Policía Metropolitana de Montería, manifestó que “estos vehículos se tienen que dedicar exclusivamente al servicio hospitalario y de urgencias”.

Las autoridades inmovilizaron el vehículo, incautaron el licor y aplicaron comparendo al conductor de la ambulancia.