lunes, 30 de noviembre de 2020
Opinión/ Creado el: 2017-07-14 09:54

Insólito

Escrito por: Editorial | julio 14 de 2017

La opinión pública nacional y la comunidad internacional se encuentran sorprendidos por el avance lento de las investigaciones por los escándalos de corrupción que se presentaron en la pasada campaña presidencial. A la fecha no han generado resultados y mañana vencen los términos legales, que provocaría la caducidad definitiva de todo el proceso judicial que se inició. Recordemos que, gracias a las agencias de inteligencia de los Estados Unidos, se lograron rastrear los pagos de los sobornos que realizara la empresa multinacional Odebrecht a través de su sistema financiero y con el apoyo del Gobierno suizo, encontraron 12 países involucrados: Perú, Panamá, Colombia, Venezuela, República Dominicana, Angola, Ecuador, Argentina, Guatemala, México, Mozambique y Brasil. En la mayoría de estas naciones, los culpables así representen un liderazgo y estén asumiendo funciones presidenciales, han sido destituidos y se encuentran condenados y por consiguiente encarcelados. Pero es insólito que en Colombia no ocurra tal situación. A la fecha solo se encuentran investigados algunos implicados que fueron descubiertos, pero los cerebros no están incursos en dichas investigaciones. Siguen manteniendo ese liderazgo impuro e hipócrita ante la opinión pública, buscando que sean absueltos por la sociedad colombiana. Los resultados son muy claros en los sondeos de opinión que realizan periódicamente las empresas encuestadoras, que coinciden que el nivel favorabilidad de la imagen presidencial, bordea el 12%, junto con todo su gabinete ministerial.
A pesar de que la Fiscalía General de la Nación compulsó todas las pruebas, el pasado 10 de julio, y con miras a conjurar una eventual prescripción de las investigaciones por violación de topes, la Fiscalía notificó al Consejo Nacional Electoral (CNE) de sus conclusiones sobre la plata de Odebrecht en la campaña presidencial en el 2014, pero se vislumbra que así como van las cosas, la sociedad colombiana recibirá la insólita noticia que todo el expediente se archivó y que los encartados fueron absueltos de todas las responsabilidades. Además, todos los elementos probatorios de naturaleza testimonial y documental que a la fecha tiene en su poder, permiten concluir certeramente que, en relación con dichas jornadas electorales, Odebrecht asumió costos relacionados con las mismas y que los dineros se pagaron desde la División de Operaciones Estructuradas de esa compañía, que era el departamento clandestino a través del cual, se manejaban los pagos ilegales. La aplicación de la justicia en Colombia se encuentra en un estado crítico. Estamos asistiendo a un ambiente degradante de la justicia espectáculo, pero que no corresponde al interés supremo de la Nación, de castigar severamente a los culpables verdaderos por estos casos y otros, que han sido archivados definitivamente y que tiene al sector de la justicia, como una de las entidades más ineficaces e inefectivas del país, en el desempeño de sus funciones.

 


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