Por: María Clara Ospina

Para mí que crecí viendo a mamá crear hermosos jardines de orquídeas y otras plantas colombianas y globales, visitar jardines es un verdadero placer que me encanta compartir con mis lectores.

Una caminata por un jardín en estos días de pandemia es una de las más seguras actividades que podemos hacer. Las posibilidades de contagio al aire libre son mínimas y la tranquilidad y belleza de un espacio pleno de follajes y flores es reconfortante e inspira tranquilidad y esperanza.

En la Florida, en Estados Unidos, existen algunos de los más hermosos jardines botánicos que he conocido sobre los cuales escribiré hoy.

En 1513 Ponce de León desembarcó en una península, al norte de Puerto Rico, donde esperaba encontrar la “Fuente de la Juventud”, extraordinario lugar mencionado por indígenas del área.  Encontró un lugar abundante en exótica vegetación, especialmente flores, y lo llamó la Florida.

Gracias a su clima subtropical, la abundancia de sol y buenas lluvias la Florida es un lugar perfecto para crear jardines tropicales. Mi preferido es el Jardín Botánico Fairchild, en Miami, que cuenta con una de las colecciones más importantes de palmeras del mundo. Se ven allí, además de decenas de exóticas palmeras, más de 750 especies de árboles y arbustos florales, frutales de todas partes del mundo, orquídeas, bromelias, e inclusive un jardín de suculentas, además de una impresionante colección de 125 especies de bambú.

En el corazón del jardín hay un parque de mariposas llamado “Alas del Mundo”. Desde el 2015 NASA, en colaboración con el Fairchild, experimenta en el lugar la producción de plantas comestibles para los viajes espaciales del futuro.

El Bosque-Jardín Tropical de Key West, localizado en el punto más al sur de los Estados Unidos, celebra sus 85 años de existencia dedicado a la preservación de las especies nativas de la Florida, en especial las de los cayos, Cuba y el Caribe. Su labor de rescate de plantas en peligro de extinción es bien reconocida. El jardín es también un refugio para aves migratorias en su ir y venir de diferentes lugares del mundo.

En el centro de Sarasota, en la costa occidental de la Florida, sobre el Golfo de México, está el Jardín Botánico Mary Shelby. Originalmente 15 hectáreas donadas a la ciudad por la señora Shelby, una amante de los jardines, quien con su marido creó hace cerca de 100 años, un jardín con árboles y plantas de todo el globo, inclusive: grandes banianos o Higuera de Bengala.

Hoy el jardín cuenta con 45 hectáreas y es el único del mundo dedicado a la investigación de orquídeas, bromelias, helechos y otras plantas tropicales, epifitas (aquellas que crecen pegadas a otras plantas y toman su nutrición del aire).

El Jardín Botánico Mckee, cercano a Vero Beach, fue creado en 1922 cuando el señor McKee compró 80 hectáreas para sembrar un naranjal pero encontró tal belleza en la variedad de plantas del lugar que decidió conservarlo como jardín. Hay aquí una importante colección de lotos traídos de todos los continentes, una excelente colección de orquídeas y de plantas carnívoras, entre otras maravillas del mundo verde, además de interesantes  actividades docentes.

Espero que este recorrido por algunos de los jardines de la Florida les haya llenado sus mentes de bellas imágenes y placer.