Diario del Huila

La columna de Toño: La autoridad es servicio

Sep 18, 2021

Diario del Huila Inicio 5 Opinión 5 La columna de Toño: La autoridad es servicio

De nuevo nuestra Iglesia nos pone a reflexionar, y eso es lo importante, en este Domingo 25 del año litúrgico sobre el “Kerigma o Buena Noticia” que debe ser el punto clave de toda predicación. En el Catecumenado fue siempre y  sigue siendo el punto de partida y de llegada de toda catequesis.

“Cristo, el Hijo del Hombre murió y resucitó al tercer día, para librarnos de todos nuestros pecados”. Tanto el Domingo anterior como en éste, Jesús insiste en su condición de Siervo Humilde y paciente y trata de que sus discípulos entiendan  bien este carácter de “siervo ante el cual se vuelve el rostro” del profeta Isaías.

Desde luégo como lo anuncia el Libro de la Sabiduría este lenguaje nos resulta incómodo porque se opone a nuestras acciones y nos echa en cara nuestros  pecados” (Sb. 2,12).

Mientras caminaban de regreso hacia Cafarnaúm, Jesús observa que sus discípulos discutían nerviosamente “sotto voce”, de algo como muy secreto. Pero  como El no solo era el Hijo del Hombre, sino el Hijo de Dios que conoce y adivina todo lo nuestro sacó a la luz el tema que ellos comentaban: “Quién de ellos ocuparía el primer lugar”. A pesar de la delicadeza y comprensión del  Maestro no podía quedarse callado y aprovecha ese cuchicheo de rivalidades, para dar el mensaje a ellos y a nosotros sus nuevos discípulos.

“Quien quiera ser el primero deberá ser el último de todos y el servidor de todos”. Y como signo de humildad toma a un niño y lo pone como ejemplo de simplicidad y de acogida en el reino.

Esta es la respuesta al título de este comentario: El poder, la autoridad en todos los ambientes y en especial en el religioso debe ser el servicio desinteresado a todos. Esta es la nueva formulación del principio de la cruz: entregarse a la muerte, es servir a todos como si fuéramos el último.

Sabemos por otra parte que en todo el mundo  antiguo el estado religioso daba prestigio y poder ante la comunidad. El sacerdocio introducía a sus miembros en la clase alta y gobernante y de acuerdo con la cultura, el mundo se suponía gobernado por poderes sobrenaturales que Dios, o los dioses depositaban sobre ciertas  personas en el ejercicio del poder religioso.

Lo típicamente nuevo de Jesús es el recordarnos que el servicio   del culto, no da más honor, ni prestigio, ni poder, ni lucro, ni puestos, ni ninguna otra forma de ambición humana.  El Evangelio de hoy es una llamada de atención para todos los que nos cobijamos bajo la sombra del templo cristiano. Tampoco a los laicos o grupos apostólicos les da privilegios ni honores.

Hacernos “servidores de todos” y no tenerle miedo al último lugar, ni al afecto de los pequeños, en este caso, los pobres, porque si no nos  hacemos como ellos nos quedaremos por fuera del Reino.

El que más sirve es el más importante en la casa, en la oficina, en el taller y también en la Iglesia. “Señor que ni la ambición, ni el prestigio dañen la imagen que predicamos del “Hijo del Hombre”, y de la Iglesia”

Autor: WebMaster

Contenido relacionado

Suscripción Digital

DH ADS

Radio DH

Tal vez te gustaría leer esto