domingo, 19 de noviembre de 2017
Dominical/ Creado el: 2017-07-16 11:10 - Última actualización: 2017-07-16 01:43

La corrupción y sus ̒ elefantes blancos ̓

Según la Secretaría de Transparencia Nacional, los  ̒elefantes blancos ̓ siguen siendo una de las principales consecuencias de la corrupción en el departamento del Huila. Aipe, Neiva y Hobo, presentan solo una parte del panorama.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 16 de 2017

El Huila recibe regalías desde hace 40 años; entre el 2002 y el 2009 fue el cuarto receptor de regalías a nivel nacional, superando los dos billones de pesos. Una tercera parte de los municipios del departamento reciben regalías del petróleo, sin embargo el 90% de los huilenses siguen siendo pobres.
Aunque las regalías han ayudado a aumentar el cubrimiento en la educación y el régimen subsidiado de salud, también han financiado fracasos; cientos de acueductos, colegios, hospitales y viviendas abandonadas, son el resultado del mal uso y la corrupción con el dinero de las regalías.
Cuando en 2012 entró a regir el nuevo Sistema General de Regalías para distribuir mejor los millonarios ingresos por la explotación minera y petrolera, muchos pensaron que se iban a acabar los problemas de corrupción y las obras inconclusas, pero pasados los años la realidad demuestra lo contrario.
Primeros meses del 2017
En el mes de enero del presente año, se aprobaron alrededor de 10.000 proyectos por 20,7 billones de pesos en todo el país, una cifra que sorprende si se tiene en cuenta que uno de los objetivos principales del nuevo esquema era autorizar grandes proyectos con impacto regional y no miles de pequeñas obras regadas por todas partes.
Pero lo más indignante es que no todos los recursos se están manejando de una manera adecuada y que los nefastos elefantes blancos, es decir, obras con recursos públicos sin construir, abandonadas o con millonarios sobrecostos, se niegan a desaparecer. Esto se presenta a pesar del seguimiento del Departamento Nacional de Planeación, que a decir de algunos analistas tendría que ejercer un mayor control en este tema.
El contralor Edgardo Maya puso el dedo en la llaga al denunciar hallazgos fiscales por 242.000 millones de pesos en 2016, en una muestra de 17 departamentos y más de 30 municipios que corresponden a cientos de obras que no prestan servicio a la comunidad. «Es preocupante cómo se siguen detectando casos de elefantes blancos», dijo el funcionario.
Elefantes blancos en el Huila
El Huila, no solo ahora sino por muchos años, ha padecido de malos gobernantes. Han hecho falta unos  que garanticen la buena ejecución de las obras. Siempre se está a la expectativa de las investigaciones de obras inconclusas que tienen los municipios, sin saber qué contratista, interventor o Administración tenga culpabilidad, donde hay responsabilidad de todos; y es que podemos ir más allá del Estadio Guillermo Plazas Alcid y la Avenida Inés García de Durán.
Pero pensando en todas y cada una de las obras de desarrollo de la región, hay una que llama la atención y es la Unidad Materno Infantil del Hospital Universitario de Neiva. Obra contratada por más de 50 mil millones de pesos, y que lastimosamente se convirtió en un elefante más, en una obra que no presta servicio a los usuarios, una obra de nueve años y a la que hoy apenas se le ven unas cuantas manos de pintura. Las expectativas de los huilenses se han convertido solo en ilusiones.
A mediados del mes de febrero, un informe de la Contraloría General de la República, presentó la primera investigación de corrupción del 2017, investigación que inició por un presunto detrimento patrimonial por parte de la Alcaldía de Aipe, en la ejecución del proyecto de construcción de una Ciudadela Educativa en la zona urbana de la región. Más de $19.000 millones se habrían gastado en las obras que se encuentran en estado de abandono y presentan un deterioro progresivo.
El objetivo de la ciudadela era superar las deficiencias de áreas y equipos tecnológicos de formación y la insuficiencia de cupos escolares. Sin embargo, según el ente de control, a la fecha dichos problemas y necesidades continúan y las edificaciones construidas se encuentran abandonadas e incompletas.
Los informes también narran como desde la planeación de la obra hubo deficiencias pues la comunidad escolar de las distintas instituciones educativas del municipio no ha sido trasladada a la nueva Ciudadela Educativa, hecho que ha debido realizarse desde 2013.
Esta situación ha generado un escenario riesgoso para los niños, jóvenes y ciudadanos por el alto grado de deterioro de las obras.
La Contraloría afirmó que los objetivos no se han cumplido y por el contrario 450 alumnos de preescolar y los 1.111 alumnos de primaria siguen sin tener un complejo educativo con los equipos adecuados.
En Hobo al sur del Huila, para reubicar a los vendedores de la plaza principal  se invirtieron más de mil millones de las regalías. Los más de 40 minúsculos puestos de ventas no lograron convencer a los vendedores que tienen puestos más amplios en la plaza.
La obra fue inaugurada en diciembre del 2007, fecha que quedó registrada en una placa que hoy se encuentra deteriorada y tenía como propósito reubicar los vendedores ambulantes del Parque principal de Hobo.  
Vendedores del lugar, como Nury Nidia Jiménez Montealegre, aseguran que la estructura no es adecuada y fue construida en una zona de alto riesgo.  «Fueron muchos los contratiempos después de construido el parador, entre ellos, el desbordamiento de la quebrada el Hobo, que inundó por completo la infraestructura, sumado a que los locales no cuentan con suficiente espacio», aseguró Jiménez Montealegre, quien desde hace 41 años es vendedora de almojábanas y avena en el parque principal.
Los habitantes de la localidad quienes desde el 2007 sueñan con un espacio para el turismo, esperan que esta obra que en varias oportunidades ha sido desmantelada, pueda utilizarse y no se convierta en un elefante blanco más del Huila.

Métodos de denuncia
A raíz de las eventualidad que se ha venido presentando en Colombia, El Ministerio de Comunicaciones y la Secretaria de Transparencia Nacional, crearon una aplicación a mediados del 2014 denominada: Elefantes Blancos, con el fin de que los ciudadanos reporten en tiempo real lo que ellos consideran una infraestructura financiada con recursos públicos que haya sido abandonada o usadas para otra finalidad.
El secretario de Transparencia destacó que, además de fomentar la «denuncia ciudadana con la aplicación, buscan completar un inventario de las obras públicas para las que se asignaron recursos y no han sido terminadas. También que el ciudadano dé seguimiento a su denuncia a través de la plataforma, que funciona con el sistema de posicionamiento global (GPS)».
Una vez hecha la denuncia, la Secretaría de Transparencia pretende ejercer las acciones judiciales necesarias para recuperar los dineros públicos que se han perdido, lo que incluye adjudicar responsabilidades en los funcionarios que debían dar seguimiento a estos proyectos.
Por tal razón, Enciso indicó que están verificando las pólizas de cumplimiento, las órdenes de pago y las entidades responsables de los contratos para, junto con la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado, desarrollar una estrategia de litigio conjunta para perseguir a los responsables de los detrimentos patrimoniales.
¿Cómo reportar un elefante blanco?
Para reportar un elefante blanco, el usuario deberá descargar la aplicación móvil y ubicarse donde se encuentre la edificación que quiere denunciar.  Frente al edificio, que se registrará a través del GPS, deberá publicar una foto, el nombre de la construcción y la mayor cantidad de datos posibles, como la entidad responsable, las razones por las que es un elefante blanco, el tiempo de existencia, la constructora y el dinero que se invirtió.

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