Los agricultores del país se encuentran atravesando una profunda crisis social y económica, por la aplicación errada de los instrumentos de la política económica por parte del gobierno nacional, que no se compadece con la irracional importación de alimentos que superan los 14 mil millones de toneladas anuales, manteniendo una competencia agresiva y desleal en materia de precios.

Los costos de producción son muy onerosos, la alta carga tributaria, un precio del dólar que bordea los tres mil ochocientos pesos, los servicios públicos muy altos, entre otros factores económicos, que, junto con el cambio climático y la inseguridad rural, están permeando negativamente la rentabilidad de los hombres del campo, que son los que les permiten a los colombianos, tener asegurada la provisión alimentaria de las familias.

Por eso, la crisis que están afrontando los paneleros en el país, es el fiel reflejo de la situación económica que está presentando este importante renglón del sector agropecuario. A través de los medios de comunicación, han estado expresando que los hogares han venido transformando sus hábitos alimenticios, en medio de la pandemia del Covid. La panela es uno productos de mayor consumo en la cadena alimentaria, que están siendo afectado por el contrabando de este alimento, que se ha convertido infaltable en la mesa de los hogares colombianos, no solo por el valor nutricional que representa, sino también por el costo – beneficio que tiene en la canasta familiar.

A raíz de la pandemia del Covid, la panela se constituyó en el producto por excelencia en las mesas de los hogares, que se tradujo en un significativo incremento de la producción nacional. El consumo de la panela per cápita en Colombia es de aproximadamente 19,5 kilos. Aunque no hay una cifra exacta, en la vigencia de 2020, se puede inferir que aumentó, producto del incremento de la demanda, que presionó el alza de sus precios, generando que este segmento del agro, tuviera una mejora en sus utilidades, frente a las cifras de 2019 y 2018.

La producción de la panela se concentra en los departamentos de Santander, Cundinamarca, Antioquia, Boyacá y Nariño, con un total del 64.96 % de la producción nacional. El Huila aportó el 5%. Pero, según Fedepanela el contrabando proviene, presuntamente, de las fronteras con Ecuador y Venezuela. Hay necesidad que los hogares deben tener mucho cuidado con el consumo, porque no es panela de verdad. Es azúcar derretida, con la cual están engañando a las familias colombianas. Hay que destacar que nuestro departamento, produce la caña panelera orgánica, producto de la gestión del anterior gobierno departamental que impulsó la transformación de este paradigma en los productores huilenses.

Paneleros más afectados por el contrabando que por el covid-19