DIARIO DEL HUILA, ANÁLISIS

Por: Rolando Monje Gómez

Un deterioro en la percepción de los empresarios acerca de la evolución de sus negocios y la demanda durante la primera mitad de 2020 fue lo que se vio reflejado en los resultados de la lectura del primer semestre del año de la Gran Encuesta Pyme Nacional adelantada por Centro de Estudios Económicos Anif. Las pequeñas y medianas empresas y las industrias se encuentran afectadas por la disminución en la demanda generada por el coronavirus.

El choque ocasionado en la economía con la pandemia y las medidas implementadas para su contención, con impactos negativos en la actividad empresarial y la generación de empleo, hacen parte de la explicación de ese desfavorable comportamiento.

Aunque se observa una clara tendencia de recuperación en la economía, todavía las pequeñas y medianas empresas (pymes) luchan contra las secuelas de la crisis económica producto de la pandemia de la covid-19.

En esta última lectura, se entrevistó a 1.843 empresarios de 18 departamentos de los sectores de industria, comercio y servicios, los cuales a su vez pertenecen a los 21 subsectores económicos con mayor participación de pequeñas y medianas empresas.

Consultando sobre qué ocurrió con los negocios después de que fueran levantadas las medidas restrictivas para mitigar el efecto de la covid-19, por parte del Gobierno Nacional, más del 83% de las empresas manifestaron no haber podido reanudar operaciones por completo, solo de manera parcial o no haber podido iniciar actividades en absoluto.

Una porción significativa de los encuestados, ninguno de los tres sectores (industria, comercio y servicios), reportó haber reestablecido totalmente su operación, una realidad que habla de lo difícil que será volver a un comportamiento normal de la actividad productiva de las Pymes del país.

Los resultados de la encuesta fueron consistentes con la compleja situación que enfrenta la economía. La Anif pronostica una caída del PIB entre el 5,8 % y el 6,5 % para el 2020 frente al crecimiento de 3,3 % observado en 2019.

La pandemia obligó a las empresas a tomar medidas extraordinarias, especialmente en términos de modalidad de trabajo, habiendo mantenido el teletrabajo ocasional y por turnos (71% industria, 69% comercio y 58% servicios) y, algunas, han tenido que seguir reduciendo su planta de personal (16% industria, 16% comercio y 20% servicios). Sin duda las dinámicas laborales han cambiado a causa de la pandemia, no solo en términos de presencialidad, también de austeridad.

Las pequeñas y medianas empresas de los tres sectores, para afrontar la “nueva normalidad”, manifestaron haber tenido un cambio significativo en el manejo de inventarios, en las funciones contables y financieras y, por supuesto, en lo digital.

Sector industrial

Las mipymes del sector industrial mostraron un gran deterioro en su situación económica general durante el primer semestre de 2020, con un 75 % de las respuestas frente a un 7 % del año anterior.

Consecuencia de un menor número de empresarios que reportaron mejoras en su situación económica, solo 4 % en 2020 frente a un 23 % en 2019, como a la mayor porción de los que percibieron deterioros en su desempeño, un 78 % este año, y un 30 % el año pasado. Se observaron marcadas disminuciones en los balances de las pequeñas (75 %) y medianas (74%) empresas.

Los registros más malos, por subsectores, se observaron en la industria de cuero, calzado y marroquinería, con un 90 % de respuestas. Que estuvo seguida de la industria de edición e impresión (88 %), las prendas de vestir (80 %) y los productos de caucho y plástico (80 %).

Por el contrario, los subsectores con menores deterioros fueron: sustancias y productos químicos (64 %), y la venta de maquinaria y equipo (65 %).

Sector comercio

El 61 % de las mipymes del sector comercio encuestadas percibieron un deterioro en su situación económica.

Esto fue consecuencia de la menor proporción de empresas que reportaron mejorías en su situación económica, un 7 % de las encuestadas, mientras que en 2019 fueron el 21 %.

Además, una mayor porción percibió deterioros en su desempeño, un total del 68 %, cuando en 2019 fueron 26 %.

El principal problema que enfrentaron las mipymes fue la falta de demanda en un 35 % de los encuestados, mientras en el 2019 fue el 28 %.

Las siguientes razones fueron el alto valor de los impuestos y la rotación de cartera. Mientras que los problemas con menor relevancia fueron la tasa de cambio y el contrabando.

A nivel de ventas se percibieron deterioros en el balance de respuestas en el sector de industria, tanto para pequeñas (17% vs. -6% en 2018-II) como medianas (-4% vs. 4% en 2018-II) empresas. También en el sector servicios la percepción empeoró para las pequeñas (-8% vs. 1 en 2028II) y medianas empresas (5% vs 24% en 2018-II).

Por el contrario, el sector comercio, una vez más, tuvo una percepción positiva de los niveles de ventas, tanto en pequeñas (9% vs 1% en 2018-II), así como en medianas (15% vs. 5%) firmas.

Ahora, el crecimiento promedio anual de las ventas de la mayoría de las Pymes industriales estuvo en el rango entre el 0% y el 5% (44% de la muestra), seguido por el rango entre el 5% y el 10% (31%). Por su parte, el crecimiento del sector comercio se ubicó, en mayor medida, entre el 0% y el 5% (34% de la muestra), pero una buena porción de la muestra reportó crecimientos altos, entre el 10% y el 20% (20%) y mayor al 20% (10%). En el sector servicios, por otra parte, el grueso del crecimiento se ubicó entre el 0% y el 5% (52% de la muestra) y entre el 5% y el 10% (30%).

Ahora, las Pymes de industria y servicios reportaron una mayor disminución de los costos y los márgenes de operación, situación estrechamente relacionada con la percepción económica general. Las empresas del sector comercio, por el contrario, reportaron aumentos en ambas variables.

Empleo

En términos de generación de empleo, las Pymes de los tres sectores y de ambos tamaños reportaron un balance negativo, el cual, se encuentra asociado, en mayor medida, a las restricciones en la actividad laboral, (sobre todo en Bogotá), y la disminución de las actividades productivas en general.

Al indagar sobre los factores que determinaron la disminución en el número de empleados se encontraron otros adicionales a las condiciones que generó la pandemia. Es el caso, por ejemplo, de la redistribución de actividades, que habla de la reducción de costos a la que han recurrido las empresas. También los altos costos parafiscales tuvieron representación en la muestra, un tema sobre el que desde ANIF nos hemos pronunciado en numerosas ocasiones.

El trabajo en casa y la adecuación de nuevas tecnologías se acomodaron dentro de estas empresas en la ‘nueva normalidad’.

Perspectivas

La encuesta indicó que las mipymes del sector industrial mostraron una leve recuperación por las expectativas de desempeño para el segundo semestre del año. Mientras que el comercio fue negativo frente esas expectativas.

Los subsectores más optimistas frente a la situación de la economía fueron productos minerales, textiles, muebles y otras manufactureras. Por el contrario, los más pesimistas fueron la industria de moda, alimentos y bebidas, y productos de caucho y plástico.

En el comercio, los subsectores más optimistas fueron las farmacias, las ventas de perfumería, y de alimentos y bebidas. Mientras que los subsectores más pesimistas frente a su situación para el segundo semestre fueron las ferreterías, cerrajerías, y las ventas de artículos de uso doméstico.

Industrias 4.0 se fortalecen

Las empresas de la Industria 4.0 en Colombia resaltan por su crecimiento. El 40,2 % de las empresas del sector 4.0 sobreviven al cabo de cinco años, cifra superior en 6,2 puntos porcentuales al total de las empresas que se crearon en 2014.

De otro lado, las empresas que forman el grupo de industrias 4.0 crecieron entre 2014 y 2019 un 7,7, al pasar de 17.625 en 2014 a 27.431 en 2019.

Es importante resaltar que empresas de esta industria son las que generan 2,2 % del empleo formal del país, porque el 42 % son empleadoras, las cuales han tenido un crecimiento del 8 % en los últimos siete años.

El segmento de programación ha sido el que ha mostrado un crecimiento mayor, del 89 % entre 2013 y 2019 al pasar de 5.613 empresas a 10.617.

Les siguen por su tamaño las industrias de servicios TIC que en el mismo periodo han crecido un 38,6 % al pasar de 5.507 en el año 2013 a 7.636 en 2019. Mientras que la reparación de equipos ha mostrado aumentos del 15 %.

De otro lado, en el periodo 2014-2019 la creación de nuevas empresas del sector tuvo un crecimiento promedio de 7,4 %, superior en 4,5 puntos al del total nacional, que es de 2,9 %.

Innovación y adaptación

La coyuntura actual ha demostrado la importancia que tiene para las empresas, particularmente las pymes, tener la capacidad de innovar y adaptarse. Parte de esa habilidad se encuentra en usar de manera efectiva los diferentes servicios digitales que existen.

Las medidas de aislamiento físico implementadas para la contención de la propagación del virus covid-19 llevaron a muchas empresas a revaluar la forma en la cual operaban. Un buen número se dio a la tarea de implementar más procesos tecnológicos para poder operar bajo ese nuevo esquema de restricciones.

Más del 65% de las pymes implementó recursos y canales digitales para continuar con su operación. Cabe decir que son las empresas medianas del comercio las que lo hicieron en mayor medida, con un 85% de los establecimientos que reportaron afirmativamente. Además, cerca de un tercio de las empresas manifestaron haber sufrido una transformación a nivel digital a causa de la nueva normalidad.

De forma similar, se encontró que un buen número de establecimientos ha utilizado en el pasado algún tipo de servicio digital. Para los tres sectores, los servicios más frecuentes son las plataformas para comprar insumos o vender productos, así como la entrega de productos de forma digitalizada.