jueves, 15 de noviembre de 2018
Contexto/ Creado el: 2018-04-03 09:17 - Última actualización: 2018-04-03 09:19

La educación, una necesidad para la niñez

A través del estudio NiñezYA, se logró conocer que el 62% de los jóvenes que terminaron su secundaria en el año 2015, no lograron acceder a una educación superior. Según el Ministerio de Educación en el 2016 cerca de 280.562 niños y adolescentes desertaron de sus colegios.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 03 de 2018

Un desarrollo social con impacto influyente, depende de la educación y formación que se invierta en las personas. Por tal razón se considera el aprendizaje como el camino a la superación de una sociedad. La importancia de la educación en una nación o región determinada es vitalísima, pues conduce al recorrido del desarrollo sostenible de los países.

En el reportaje se contextualizó la necesidad de que todos los niños, niñas y adolescentes colombianos logren educarse, ya que Colombia se ha presentado el fenómeno de la inserción escolar y la falta de apropiación de su relevancia, debido a qué alrededor de 5 millones de niños y niñas estuvieron fuera del sistema educativo en 2015.

Según Ministerio de Educación el 62% de los jóvenes que terminaron su secundaria en el año 2015, no lograron acceder a una educación superior y el 40% del total de niños y niñas que no asisten al colegio corresponden a zonas afectadas por el conflicto armado.

Panorama

La Comisión Económica para América Latina y El Caribe, ha planteado que concluir la enseñanza secundaria es el umbral educativo mínimo para reducir la posibilidad de vivir un futuro en situación de pobreza, sin embargo, el promedio de años de escolaridad en Colombia se situó en 2015 en 7.3.  Lo que significa que 56 de cada 100 colombianos cuentan con una secundaria completa.

El Ministerio de Educación, indicó que en el 2016 cerca de 280.562 niños y adolescentes desertaron de sus colegios. El grado sexto, con el 16% fue el grado que presentó mayor porcentaje de abandono. Igualmente, el reportaje analizó que el 70% de los establecimientos educativos en la zona rural no contaban con alcantarillado.

Adicionalmente, la entidad estatal infirió que en el año 2016 en zonas como Amazonas, Guaviare, Vichada y La Guajira se presentaron las distancias entre los niños y las instituciones educativas entre los 8 y 13 kilómetros.

Por otro lado, los niños y niñas con incapacidad tienden a desatenderse con la educación, aunque la matrícula para escolares con discapacidad ha aumentado, se estima que un total de 135.000 personas con discapacidad están excluidas de la educación regular.

Limitaciones

Garantizar el derecho a la educación ayuda a reducir a la desigualdad y las brechas de pobreza de los países, situaciones que en Colombia son recurrentes. El DANE evidenció que para 2016, el 28% de la población en el país estaba en condición de pobreza monetaria (13.474.606 personas), es decir, que vive con 2.67 dólares al día, mientras que el 17.8% estaba en pobreza multidimensional (8.586.000 personas), lo que implica que no tiene acceso a características vitales como salud, empleo y educación, entre otras. A ello se suma que los hogares con mayor nivel de pobreza son aquellos en los que el jefe de hogar no ha alcanzado la básica secundaria, en el 38.6% de los casos. Otras reflejaron que el 40% del total de los niños y las niñas que no asisten al colegio corresponden a zonas afectadas por el conflicto armado.

Igualmente, se tiene en cuenta que existe una desigualdad entre la zona rural y urbana, es decir, en calidad e infraestructura, por ejemplo en la zona urbana las personas estudian 9.2 años, en lo rural la cifra disminuye a 5.5 años; el 12.6% de la población en zona rural entre 15 años y más, no sabe leer ni escribir y el 70% de las instituciones educativas rurales no tienen alcantarillado.

Todo este contexto genera para la infancia y la adolescencia situaciones como el trabajo infantil, la explotación sexual comercial, el embarazo adolescente, la desnutrición, la violencia, entre otras. La educación afecta directamente a las sociedades, ya que el 78% de las personas víctimas de homicidio, no han culminado su bachillerato.

Recursos

Según el Banco Mundial, para el 2015 el 15% del presupuesto nacional se invirtió en Educación. Para 2017, este era el rubro con mayor asignación de recursos, $32 billones. Sin embargo, es fundamental entender la manera como se distribuyen estos recursos.

La OCDE en el 2016, manifestó que la mayor parte del presupuesto público en educación primaria y secundaria se destina a cubrir los salarios de los docentes (83%), inversión que es insuficiente y además no cubre las estrategias de desarrollo profesional docente, por citar tan solo uno de los factores que inciden en el mejoramiento de la calidad de la educación.

Inserción escolar

La situación es inquietante, de acuerdo a las estadísticas del DANE indicó que en el año 2015, alrededor de 10.234.521 estudiantes estuvieron escolarizados, de ellos el 9.9% estuvo matriculado en preescolar, el 43.5% en básica primaria y 46.6% en secundaria y media. Ahora bien, las proyecciones de esta misma entidad, indican que para 2015 el país contaba con 15 millones 446.381 menores de edad, de los cuales 6 millones 026.737 estaban en primera infancia, 4 millones 259.707 en niñez y 5 millones 179.937 en la adolescencia, ello puede inferir que para ese año, en promedio, más 5 millones de niños y niñas no estuvieron dentro del sistema educativo.

Por otro lado, la Encuesta de Demografía y Salud halló que en la zona urbana el 42% presentaron inasistencia escolar, igualmente en la zona rural. Pese que la matrícula para personas  con discapacidad ha aumentado, se estima que un total de 135.000 personas con discapacidad están excluidas de la educación regular.

Según DANE, en 2016 en Colombia había 15.451.252 de personas menores de edad, de acuerdo con el Ministerio de Educación, para ese mismo año, el número de matriculados desde transición hasta el grado 11 fue de 7.598.239 de niños y niñas. De ellos, abandonaron la escuela 280.562 correspondientes al 3.7%. Del total de quienes abandonaron el proceso educativo, el 16% cursaba el grado sexto. Otros años críticos son séptimo, con el 11.8%; lo siguen primero, con el 10% y el grado octavo grado, con el 9.7%.

El panorama invita a reflexionar acerca del desafío que tiene el Estado colombiano para cerrar las brechas sociales que impiden que la totalidad de sus niños y niñas accedan de manera integral al derecho a la educación.

La Paz se construye de la mano de la Educación

El informe por la NiñezYA, afrimó que es vital contemplar esta problemática para que en el próximo Plan Nacional de Desarrollo se incluyan las acciones que son urgentes para garantizar los derechos de 15.448.285 ciudadanos menores de 18 años y que se reconozca su importancia en la construcción de un modelo sostenible del país.

Asimismo el estudio manifestó que contar con un sólido proceso educativo no solamente garantiza mayores oportunidades en los diferentes ámbitos, como ya se ha mencionado, sino que, además, está directamente relacionado con la prevención de las diferentes violencias. Las cifras de homicidio y de violencia interpersonal, están estrechamente ligadas a la escolaridad lograda por las víctimas. A mayor estudio, menos posibilidades hay de ser víctima de violencia. Por ello, no es atrevido decir que una paz estable y duradera pasa por el sistema educativo.

Evitar el homicidio

Esta problemática va ligada a la falta de escolaridad. Según el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses  en el 2016 de todas las personas que perdieron la vida en un acto de violencia, el 43.7% apenas contaba con algún grado de educación básica primaria y el 35% tenía alguno de educación básica secundaria. Es decir, que el 78.7% de las personas que en 2016 fueron víctimas de homicidio ni siquiera eran bachilleres. Las tasas de homicidio más altas están entre los 18 y los 44 años de edad, lo que hace suponer que además de un bajo nivel de escolaridad de las víctimas de homicidio, existe también un alto grado de deserción o desescolarización temprana de los jóvenes.

Combatir la violencia interpersonal

En relación a los actos violentos en el ámbito familiar, Medicina Legal agregó que para los casos en los que los niños y las niñas son las víctimas, alrededor de 10 mil reportes anuales el 15% de las víctimas, o sea unas 1.500 personas no se encontraban estudiando, una situación que demanda atención teniendo en cuenta que el derecho a la educación es fundamental para la niñez.

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