Por: Margarita Suárez

Deshojando Margaritas

 

Comparto con los lectores apartes del interesante editorial “Twitter: La revolución de los 140 caracteres”, escrito por Germán Manga en El Nuevo Siglo, con motivo de los 15 años de la red social fundada por Jack Dorsey, en marzo de 2006. Está bien documentado y analiza el poder de esta red social, que no es la más popular ni la de mayor número de seguidores, pero sí la más influyente y la que más transformaciones suscita e impulsa en la sociedad. Se estima que genera 65 millones de tuits diarios y maneja más de 800 mil peticiones de búsqueda en un día.  Twitter “sólo” registra 315 millones de usuarios, mientras Tik Tok tiene 700 millones, Instagram 1.000 millones, Youtube 2.000 millones y Facebook 3.000 millones. El propósito original de Twitter era ser un espacio para el intercambio de pensamientos e imágenes entre amigos, pero sus seguidores “la convirtieron en una herramienta poderosa que modificó el ecosistema de la información, el ejercicio del poder y la política, así como los flujos y contenidos del discurso público”, dice Germán. Su inmediatez y fácil acceso la transformó “en un foro de alcance universal para individuos y comunidades de cualquier corriente ideológica, independiente de su nivel de formación, capacidad económica o preminencia social”. Su alcance ha permitido fortalecer la democracia porque ofrece escenarios efectivos para la denuncia de todo tipo de abusos, con la capacidad de esparcir y universalizar causas de interés común en tiempo récord. En USA, Twitter acumula más de 37 millones de seguidores en noticias, tres veces más que la audiencia de las principales cadenas informativas y es referente fundamental de la agenda para periodistas, medios y ciudadanos en todo el planeta. El expresidente Barack Obama tiene la asombrosa cifra de 130 millones de seguidores. En Colombia, líderes políticos como Álvaro Uribe, pionero en la masificación de mensajes vía Twitter, hoy con cinco millones de seguidores, han mostrado la eficiencia de comunicarse sin intermediarios. Sus tuits, con frecuencia son replicados en los medios de comunicación tradicionales. En el Huila, el impacto de Twitter es inferior a otros lugares del país y a otras redes como Facebook, pero su crecimiento es evidente.