Aun cuando ha sido muy difícil, finalmente las regiones están entendiendo que la política no necesariamente se hace en Bogotá. Están entendiendo que en Bogotá se tejen los acuerdos y las componendas de la derecha, de los partidos de gobierno que durante más de dos siglos han gobernado el país como si fuera su finca, liberales y conservadores que dé a turno en turno, se reparten el país, las riquezas y se eternizan en el poder.

Es en las regiones más apartadas, donde debemos empezar de una vez por todas a hacer frente a una derecha que se anquilosó en el poder y que ha dado como resultado un país de desigualdades, de falta de oportunidades, de pobreza y desempleo que tiene sin esperanza a toda la población.

La pelea es dura, desigual como lo es Colombia, de un lado estarán las clases dirigentes con su billetera llena por los contratos del estado; con toda la nómina de las entidades públicas para ofrecer prebendas laborales a una multitud sin empleo; los medios masivos de comunicación que responden a su eterno llamado para eternizar a los políticos de turno en el poder y la corrupción que cada día es más agobiante y más inescrupulosa.

Basta leer los diarios para entender que los setenta mil millones de pesos envolatados del ministerio de telecomunicaciones no solamente no van a aparecer, sino que tampoco habrá como en muchos otros casos responsables. Esa platica al igual que la de otros tantos escándalos sin resolver se ira en aceitar las maquinarias, las compras masivas de votos y la compra de conciencia en los próximos comicios electorales.

Del otro lado de la balanza están los partidos de centro e izquierda, movimientos alternativos, los líderes y lideresas sociales que se reúnen, discuten y aun cuando tienen perfectamente claro que la única forma de derrotar a las maquinarias es la unión, se siguen dejando manosear por publicidad engañosa, por encuestas manidas y por egos que no permiten finalmente alcanzar un objetivo común deseado. Como sucedió en las elecciones de 2018.

En el Departamento del Huila estamos trabajando en ese proceso de unidad, tenemos claro que, si queremos tener un nuevo proyecto de nación, debemos enfrentar una dura y muy desigual pelea. Ya hace algunos meses estamos trabajando en lo que se ha denominado “COMITÉ DE IMPULSO DEL PACTO HISTÓRICO DEL HUILA”, en el que a la fecha tiene presencia 11 expresiones políticas, pero que aún mantiene las puertas abiertas para continuar creciendo y fortaleciéndose. De igual manera los equipos de cada movimiento han hablado con sus líderes municipales, y se tiene programada una agenda de encuentros comunitarios en las diferentes regiones del Departamento.

Resultado de arduas jornadas de discusión, de entender que es en las diferencias que tenemos que construir consensos finalmente el próximo sábado 21 de agosto se llevará a cabo en la ciudad de Neiva el lanzamiento oficial del PACTO HISTORICO DEL HUILA,  en el que nos vamos a comprometer a trabajar por los cambios que este país necesita, en el que vamos a comprometernos a trabajar por ser poder y ser gobierno, y a dejar perfectamente claro que es con la unidad que vamos a empezar a construir ese nuevo modelo de país que todos anhelamos. Bienvenida esa UNION QUE HACE LA FUERZA.