Diario del Huila

La vendedora de hierbas y especias

Mar 6, 2021 | 0 Comentarios

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DIARIO DEL HUILA, CRÓNICA

Por: Hernán Galindo

A partir de la pandemia a causa del coronavirus, con todos los intervalos de sus cuarentenas y períodos de aislamiento, son muchos quienes recurren a diversas fórmulas para intentar prevenir afecciones respiratorias o dolencias relacionadas con la enfermedad.

Acuden a medicina tradicional o a las plantas, entre ellas, eucalipto, sauco, equinácea, jengibre, menta y tomillo, que son consideradas como antiséptico, expectorante y mucolítico (secreción bronquial), igual que la raíz de astrágalo.

Y la joya de la corona es la moringa (moringa oleifera), conocida como ‘árbol de la vida’, por sus propiedades de antioxidante, rica en proteínas, vitamina C, refuerzo del sistema inmune, entre más de veinte virtudes que se le atribuyen entre los usuarios y expendedores.

Aunque la ciencia médica no ha avalado a la moringa como la cura para el Covid-19, a su alrededor han proliferado testimonios sobre las providencias de la hoja para aplacar los feroces desmanes del virus.

Por eso nos dimos a la tarea de visitar a doña Rose Mery Pérez Vargas, una mujer de 40 años, que lleva 26 de ellos vendiendo hierbas. Inició en la antigua Galería Central. Siendo una niña comenzó a trabajar en este negocio y le fue cogiendo el gusto y cariño, dice, mientras recuerda esos tiempos de su infancia y juventud entre las hierbas junto a la familia, la mamá y hermanos.

Dice que la pandemia no los afectó, por el contrario, en la época de pico alto, la gente aumentó su interés por las plantas medicinales como solución y prevención, “pero ahora ya ha vuelto a normalizarse por lo que bajó el número de contagios. Lo que más pedían era eucalipto, manzanilla, limoncillo, moringa y menta”.

Con su negocio, en pleno centro de la ciudad, en la calle octava con carrera séptima, a dos cuadras de la Catedral y junto al colegio La Presentación, ha servido a muchas personas, según dice.

En Plantas medicinales Mery lleva 18 años ofreciendo los productos que prefiere la gente, unos por salud, otros por agüero, ya que hay quienes creen en las plantas medicinales como quienes creen que a través de baños o riegos pueden mejorar la situación que viven. Son muchos los clientes.

“Aprendí este oficio porque empecé desde una edad temprana con una persona que vio en mí la vocación. Inicié a los 14 años como trabajadora en la Plaza Central, me nació aprender, seguí siendo empleada hasta que decidí independizarme”, cuenta con orgullo.

La clientela es de todas las edades y estratos

La clientela es de todas las edades y estratos

La oferta de productos

Sobre los productos preferidos, responde que son muy variados. La clientela pide manzanilla, caléndula, ruda, estropajo. Prácticamente, todo lo que hay se vende. “La gente compra hierbas por salud y por suerte, pero ahora por lo de la pandemia se ha dedicado más al tema de la salud, pero todo se vende”, repite, mientas alcanza una hoja de sábila a una persona de edad que la pide para combatir la diabetes.

De comercio, no sólo vive ella, sino su esposo y una hermana, porque la hija, que estudió pedagogía infantil, que con la pandemia se quedó sin trabajo ahora ya tiene su propio negocio por lo que “económicamente ya es independiente” comenta.

Y al preguntarle si es realmente rentable vivir de vender hierbas dice: “Todos los negocios son rentable, aunque era mejor en otros tiempos ya que en esta época todo está muy caro y el margen no es como cuando las plantas eran más económicas y como todos los productos han subido, la cosa es a otro precio, pero sí se puede vivir como cualquier negocio. Hay que tener paciencia, dedicación, madrugar, entregarse de lleno”

“Vengo a consultarla y a comprar porque nos da solución a problemas estomacales, dolores de cabeza y otros males que con aguas o esencias de plantas para muchos de los clientes tienen remedio”, dice Leovigildo Rancia, que llega desde el corregimiento de El Caguán.

Mientras nos atiende llega otro hombre de avanzada edad, don José, quien saluda y pide 3 mil de eucalipto. “Es que con esta llovedera se alborota la gripa y ahora con pandemia no podemos bajar la guardia”, comenta, paga y se va.

Así como él, van llegando los clientes que siempre tienen una buena actitud y de paso reciben una sonrisa y un buen trato de Rose Mary, de su hermana o su esposo con quienes se turnan la atención de la clientela.

Mientras la dueña del negocio ubicado en pleno centro de Neiva recibe los saludos y agradecimiento de cada uno de los clientes frecuentes u ocasionales, sigue recordando la evolución de su vida y a la par de su trabajo, primero como empleada y ahora como propietaria, lo que le ha alcanzado incluso para tener no uno si no dos negocios el del centro y otro en el norte de la ciudad.}

Ahora el que llega es un señor más bien joven quien tiene prisa y pide unas ramitas de ruda, otras de manzanilla y unas más de sanguinaria, que le atienden y acomodan sobre media hoja de papel periódico. Mete todo en una bolsa y se lo entrega.

  • ¿Cuánto es?, pregunta Fermín, que viene de Guacirco.
  • Deme ahí 3.000 pesos, pa’ que vuelva, dice la dependiente. Recibe el dinero y el cliente se va contento y esperanzado en que encontró el remedio para su mal.

Así nos enteramos de viva voz sobre este trabajo ancestral que viene como legado de quienes, desde nuestros abuelos, especialmente las abuelas, aprendieron que la infusión de ruda, manzanilla y sanguinaria, tomada tres veces al día, alivia los cólicos menstruales; cómo los hervidos de anamú, menta, apio de monte y caléndula deshinchan el cólon y redimen los sangrados de las úlceras.

“Y el té de eneldo, anís y canela, después de cada comida, impide los soplos estomacales y las impertinentes flatulencias; y también existe la hierba para evitar la operación de próstata, otras para adelgazar y como diurético del sistema renal; y la malva, para el estreñimiento, y las cataplasmas de guaba y hojas de borrachero, para las almorranas…”

La moringa, la hierba milagrosa del momento

Pero la preferida y está en el top 10 en la actualidad es la moringa. “La recomiendo hervida con eucalipto y jengibre, ojalá en tubérculo. Se cocina con un trocito de panela o miel. Se deja unos cinco minutos para que se concentre el herbaje. Se macera con los dedos una hoja de eucalipto hasta que suelte el aceite y se deposita en el asiento del pocillo. Se sirve y se toma: soplo y sorbo. Tanto el líquido como el vapor son efectivos para destapar y oxigenar vías respiratorias. Pero hay que tomársela con fe, porque, como dijo nuestro señor Jesucristo, la fe mueve montañas”.

Así cada día llegan quienes se afincan con estos remedios producidos a base de hierbas o las propias hierbas hervidas para las atrofias y los entumecimientos del cuerpo, de igual manera se aferran a las que prometen erradicar los abatimientos, las aflicciones del alma, y abogan por la buena suerte en el amor, el trabajo y la prosperidad.

   Venta de hierbas en pleno centro de Neiva desde hace más de 20 años


Venta de hierbas en pleno centro de Neiva desde hace más de 20 años

Las matas también tienen sus tiempos, como tradición en los comienzos de año. La gente le pide al yerbatero, “7 hierbas amargas” para limpiar casas, negocios, “espantar energías oscuras y dañinas, vecinos incómodos y porfiados, y convocar la fortuna y la armonía”.

La lista incluye el hervido a todo vapor de ruda, altamisa, destrancadera, ajenjo, manrubio, matricaria y salvia grande, con tres limones partidos en cruz.

Las 7 hierbas dulces son para la limpieza del cuerpo: hierbabuena, albahaca, mejorana, menta, sígueme, romero y dios me dé.

“Se puede perfumar con astillitas de canela y tachuelas de clavo, y se hace el baño durante tres sábados consecutivos, preferible al final del día, antes de que la persona se retire a su dormitorio”, aporta a la conversación Marieta Cúnuba, cliente permanente.

A propósito, sobre su clientela, dice que “hay de todos los estratos, los hay ricos y pobres”, y dice Rose Mary; “Por fortuna, ya tengo mi clientela que es fiel y ya tenemos una relación de fidelidad, amistad y confianza”.

En cuanto a los productos son diversos los más pedidos y por temporadas como en diciembre para los baños, riegos y sahumerios. La gente pide hierbas además para controlar la tensión y el azúcar, para mejorar la circulación, para los nervios y para enfermedades como el cáncer entre otras, concluye Rose Mary, al tiempo que se siente bien por poder contribuir a mejorar el bienestar de las personas que la visitan.

Son muchas las plantas que se encuentran en el lugar

Son muchas las plantas que se encuentran en el lugar

 

Autor: DHWeb

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