DIARIO DEL HUILA

Por: Liz Farfán

Han pasado casi cuatro semanas desde la partida de Estefany Reyes Cuellar, la joven ciclista de 17 años, víctima de un fatal accidente que cobró su vida tres días después de haber colisionado con una runner en la vía Vegalarga.

Desde el desafortunado suceso, la familia de la víctima se encuentra haciendo un llamado de atención directo a los generadores de servicios de ambulancias , pues de acuerdo con las declaraciones de Zaira Reyes, hermana de la joven ciclista “este fue uno de los factores que aceleró la muerte de Estefany”.

Su padre, el señor Rumid Reyes Valderrama, en diálogo con esta Casa Editorial en días pasados, expresó que la larga espera por el servicio de ambulancia fue uno de los factores que no le ayudo a su hija, pues las empresas prestadoras de este servicio no querían tratar este accidente porque no estaba vinculado a una colisión automovilística.

“Me indigna el servicio de ambulancias aquí en Neiva, cada vez que llamábamos para que llegara una ambulancia a recoger a mi hija nos preguntaban el motivo del accidente, al cual respondíamos que había sido en bicicleta y nos colgaban o nos dejaban esperando, fue casi una hora aguardando la llegada del vehículo” expresó el padre de la menor.

“Ambulancias corren cuando hay SOAT”

Zaira Reyes, relata los momentos de angustia que se vivieron a partir del momento en que su hermana colisionó con la runner, pues afirma que “para que llegara la ambulancia nos tocó inventarnos que el accidente había sido con una moto y de esa manera, la ambulancia tardó aproximadamente de cinco a diez minutos y mi papá ya llevaba más de media hora esperando”.

“Al ver que la ambulancia no llegaba, había un conocido de nosotras que sabía cómo era el cuento con las ambulancias, que ellas corren cuando hay SOAT y lo primero que hicieron al llegar, fue preguntar que dónde estaba el motociclista y ¡oh, sorpresa! que era la ciclista, entonces pusieron como la pereza de recogerla”, agregó Alejandra Reyes, su otra hermana.

Llamado a la empatía

De ahí en adelante, la familia de Estefany se encuentra en una lucha constante por advertir y alertar a la comunidad que este tipo de hechos no pueden seguir presentándose, pues para Zaira “faltó que hubiera una oportuna atención por parte del servicio de la ambulancia. (…) Por más denuncias que se hagan, no vamos a recuperar a nuestra hermana, pero este tipo de cosas pasan con un sentido y es sacudir un poco a la comunidad para que resuciten esa empatía de estar en los zapatos del otro”.

Como familia, este hecho los ha sacudido por completo, emocionalmente se encuentran devastados y lo único que quieren, es dejar claro qué “no se está prestando un buen servicio, pues existe un problema grave de fondo y el dinero no puede seguir cobrando más vidas”, manifestaron con indignación sus hermanas.

La vida vale más que un SOAT

Para estas dos mujeres está claro que le han dado más prioridad al factor lucrativo que a la integridad humana, pues concluyen diciendo que “esas empresas lo único que quieren es eso, lucrarse a partir de los accidentes directamente relacionados con una colisión automovilística y ese no puede ser el sentido de la comunidad”.

“Pensar que la vida es muy frágil y que se puede acabar en cualquier momento; por dinero créanme que hubiera dado toda la riqueza que hubiera tenido en ese momento para que la ambulancia prestara un óptimo servicio, por eso les hago un llamado a las personas directamente relacionadas con este, para decirles que la vida es muy frágil y que no nos podemos dejar llevar solamente por lo que tengamos en el bolsillo ese día”, concluyo Alejandra.

“Nada nos va a devolver a Estefany, pero no queremos que este hecho quede impune, la vida vale más que un SOAT”.