Escuche en directo la “entrevista” que realizaron en Caracol, otros le dicen Faracol, pero quedémonos con la forma original, donde Vanessa de la Torre y el hermano del candidato enemigo del glifosato, pero se alimenta de los productos fumigados por este herbicida. Pero para alimentar mis convicciones personales, he escuchado en repetidas oportunidades ese episodio.

He llegado a la conclusión que definitivamente si este país, pretende decirle adiós
definitivamente al socialismo del siglo XXI, es con el liderazgo, la inteligencia y las convicciones de María Fernanda Cabal.

Cuando el periodismo se pretende ejercer con odios, violencia verbal, son muestras claras de la incapacidad e ignorancia del periodista, y el medio, se convierte en la guarida de pretenciosos de la palabra, para hacer de las mentiras verdades.
La senadora y precandidata presidencial, demostró con firmeza, ser muy sobria, demostró el origen de su cuna, enérgica en defensa de la ley como expresión única para la supervivencia de la democracia.

Una convencida de que sin autoridad y sin orden no es posible un pais, agobiado por todos los flancos en sus instituciones, donde estas se hicieron participes de las tropelías producto del narcotráfico.

El duo vernáculo que entrevistaba, después de tanto repetir el episodio, descubrí quien era verna, y por lógica deduje quien era el resto; quienes hacían parte de ese duo, debieron
entender que la entrevistada era una persona superior en términos intelectuales, que aspira a la presidencia no por una vanidad personal, sino porque el país está completamente identificado con sus ideas, que representan lo que el pueblo y la sociedad en general, desean escuchar para salvarnos.

Es una persona seria, consistente, coherente, dice la verdad que no pudieron refutarle cada vez que exigió la prueba en su contra; se demostró que el periodismo no es el ejercicio de la incapacidad para ofrecer una información veraz como derecho fundamental; ni es una gallera donde la agresividad como resultado del desconocimiento de la realidad nacional e internacional, ignorancia puesta en evidencia por la Senadora.

Definitivamente, da vergüenza que este medio, esté en manos de semejantes periodistas, que solo saben qué intereses deben defender, y hasta vulgarmente esa evidencia, nos lleva a la conclusión de que es la única candidata para enfrentar a los llamados progres, es decir, los socialistas de cafetería y los de primera línea.

Como corolario debemos establecer que los 33 congresistas del otro respaldo deben meterse el rabo entre las piernas como dijeron nuestros abuelos, y ser coherentes con la voz clamorosa del pueblo, que desea a gritos la presencia de esta mujer, valerosa e inteligente, porque los hombres no fueron capaces de defender la democracia.