Actualmente la sociedad globalizada de hoy exige un aprendizaje constante, que alcance, eso sí, los niveles establecidos por el mercado. Es bien sabido que, en esta época que llamamos moderna, muchos quedan rezagados en sus trabajos por no desarrollar nuevos conocimientos en periodos de crisis. La actual situación de pandemia ha puesto sobre la mesa a la virtualidad para desarrollar algunas actividades económicas. Entre ellas, el teletrabajo y la educación se convierten en una oportunidad para que se continúen desarrollando, a pesar de la falta de la presencialidad, a la cual estábamos acostumbrados.

La mayoría de las instituciones están implementando una modalidad educativa virtual en un sentido amplio. Se están desarrollando clases remotas con mediación de tecnologías, pero ello no implica modificar de fondo prácticas de educación propias de un escenario presencial. El apoyo que están recibiendo las diferentes organizaciones públicas y privadas, por la utilización de las Tics, ha generado diferentes miradas a favor y en contra de la virtualidad. Ha sido muy complejo adaptarse a estos procesos tecnológicos. Pero nos hemos venido familiarizando con ellos. Podemos afirmar que con la pandemia del Covid, llegó la virtualidad y se quedó con nosotros una vez termine esta tragedia social y económica, en que se encuentra sumida la sociedad mundial. Las fronteras se han venido ampliando y los encuentros virtuales, han permitido la interacción estrecha de los sujetos comprometidos de estos procesos.

Sin embargo, no todo es negativo pues la situación ha incitado al desarrollo de la creatividad en los profesionales, las familias y los estudiantes, quienes a pesar de los diferentes diagnósticos que presentan se han desenvuelto con éxito en este giro que han dado las diferentes actividades que nos han permitido continuar con la dinámica laboral y educativa. Se ha demostrado así que la utilización de las diferentes plataformas virtuales no tiene límites. Es cuestión de adquirir nuevos aprendizajes y competencias, para adaptarnos al mundo moderno. Nos hemos vuelto más creativos e innovadores en la creación de ideas para continuar con el ritmo que nos exige, estos tiempos modernos. Se ha llegado a etapas jamás imaginados y que han trascendido fronteras.

Hemos asumido nuevos retos y desafíos con la utilización de la virtualidad. Hemos encontrado más oportunidades dentro de la estructuración de estrategias laborales y educativas. El computador y los dispositivos móviles, junto con el internet se convirtieron en las principales herramientas de trabajo de la sociedad mundial. Ya no podemos retroceder. Es una pura realidad, que nos impuso esta pandemia del Covid. La importancia que ha adquirido la virtualidad online es un hecho sin precedentes que marcará un antes y un después en las prácticas laborales y pedagógicas a nivel global.