DIARIO DEL HUILA, ENFOQUE

Para acabar definitivamente con la pandemia del covid-19 y asegurar la democrática y justa idea de la accesibilidad a la vacuna, la logística del traslado y conservación de las vacunas será el gran punto a considerar.

El gobierno colombiano ya ha adelantado negociaciones con tres de los laboratorios que tienen unas de las seis vacunas que se han desarrollado alrededor del mundo: la de Oxford-AstraZeneca, la de Pfizer y Moderna.

El dilema hoy es que a las tres las separa una diferencia sustancial en cuanto a la conservación y al traslado: mientras que la de Pfizer, por su plataforma tecnológica de base genética, debe almacenarse a -70C (-94F) y mantenerse en hospitales, debido a las condiciones de seguridad establecidas por las autoridades reguladoras; la de AstraZeneca se podrá almacenar a temperatura ambiente. Ambas vacunas deberán administrarse en dos dosis, con 28 días de diferencia, y de este esquema dependerá el suministro.

La de Moderna solo requiere 20 grados bajo cero, factible para un congelador convencional. Además, aguanta hasta un mes en un frigorífico convencional y hasta 12 horas a temperatura ambiente.

En concreto, la vacuna de Pfizer requiere un esfuerzo mayor, ya que necesita estar conservada por debajo de -70° C. Esta temperatura se equipara a algunas de las más bajas registradas en la Antártida y es mucho menor que la que cualquier congelador común puede ofrecer, lo cual obstaculizará el almacenamiento y distribución de las vacunas, especialmente en áreas remotas y países en desarrollo.

Transportar la vacuna de Pfizer desde la fábrica hasta el brazo del paciente será una operación logística descomunal. La mayoría de otras vacunas, no requieren temperaturas bajas tan extremas para su conservación, y por ello no existe una infraestructura extendida con estas condiciones.

Las vacunas que llegarán al país en las próximas semanas se dividen en dos de grupos: convencionales y ultrarrefrigeradas. Este segundo tipo requiere un cuidado especial para poder conservarlas.

Vacunas convencionales

Con estas vacunas ¿se seguirá el esquema de distribución y vacunación utilizado generalmente por el PAI, entidad que lleva 15 años ejecutando jornadas de vacunación masiva rutinarias en todo el país.

El proceso para las vacunas convencionales es el siguiente: las dosis salen del laboratorio productor y son transportadas vía aérea hasta Colombia. Los lotes llegan a El Dorado y desde ahí se transportan en contenedores debidamente preparados hasta la bodega central de Ministerio de Salud.

Este espacio tiene alrededor de 2.000 metros cuadrados que serán divididos en tres: un área seca para almacenar jeringas, diluyentes y medicamentos, un espacio de congelación donde hay dos refrigeradores de dos a ocho grados centígrados, un ultra congelador de veinte grados centígrados y un gran refrigerador con tres espacios donde dos son de refrigeración y uno de congelación. Por último, en la tercera área se ejecutarán todas las actividades administrativas del Ministerio.

En este espacio se pueden guardar 50 millones de vacunas y actualmente su capacidad está al 50 por ciento de ocupación, esto es suficiente para guardar, organizar y hacer el proceso de nacionalización de las dosis que lleguen.

Una vez completados estos procesos previos, y siguiendo todas las medidas de bioseguridad, las vacunas serán distribuidas en toda Colombia. Desde Bogotá se hará el envío a los 30 depósitos regionales y distritales para que finalmente las dosis sean aplicadas en los puntos de vacunación que se dispondrán en el país.

Vacunas ultrarrefrigeradas

Con este tipo de vacunas se están enfrentando a un nuevo desafío porque la vacuna requiere condiciones especiales para su traslado. Para que el proceso sea exitoso se debe contar con ciertos requisitos de ingeniería y medicina en los que el país ha estado trabajando los últimos meses.

Para distribuir estas vacunas se pueden presentar dos escenarios. El primero aplica al lote de dosis comprado directamente a Pfizer, que incluye el compromiso de que el laboratorio entregará las dosis en ciertos puntos de vacunación definidos por el Ministerio, que pueden ser bodegas territoriales o IPS.

La vacuna llegará a El Dorado proveniente de Estados Unidos y Bélgica y desde el país de origen hasta el destino indicado, las dosis se trasladarán en unos contenedores especiales de Pfizer, debidamente refrigerados, que ellos ponen a disposición.

El segundo escenario aplica para las vacunas adquiridas a través del mecanismo Covax. Este caso es distinto porque las dosis llegarían al Eldorado y de ahí se trasladarían a la bodega central de Minsalud para hacer la distribución.

En este caso no se enviarán las vacunas a los mismos 30 puntos regionales donde se llevarán las vacunas convencionales, ya que solo siete centros regionales cumplen con las condiciones de conservación. Estos centros están en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Cartagena y Pereira, para lo cual ya se han adquirido 44 congeladores para garantizar el cubrimiento.

Cuando las dosis ya estén en los puntos de vacunación, se pueden conservar máximo durante cinco días a dos y ocho grados centígrados, es decir, la misma cadena de refrigeración para las vacunas convencionales.

La logística en Colombia

Hasta el momento, Colombia ya tiene aseguradas 40 millones de dosis que servirán para inmunizar a 20 millones de colombianos. Las vacunas fueron adquiridas gracias a acuerdos directos con los fabricantes y el mecanismo Covax de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Según Minsalud, todos estos lotes de material biológico llegarán al Aeropuerto Eldorado de Bogotá.

Dependiendo del acuerdo que esté pactado, se hará la distribución de vacunas.

Actualmente hay 37 bodegas de almacenamiento de vacunas que están al 50% de su capacidad, todas certificadas por la OPS (Organización Panamericana de la Salud), el Invima y cumplen con todos los requisitos de habilitación.

RECUADRO 1

¿Qué son estos refrigeradores y por qué son tan importantes?

Es un refrigerador de ultra capacidad de congelamiento, el cual requieren las vacunas de Pfizer, siendo a más de 70 grados centígrados bajo cero la temperatura ideal para que las vacunas pueden ser almacenadas aproximadamente por 30 días antes de su aplicación.

La temperatura ideal para que estas vacunas puedan ser almacenadas antes de su uso, es de 70 grados centígrados menos cero, aunque recientemente Pfizer ha declarado que han desarrollado transportes en los cuales es usado hielo seco, los cuales pueden ser una segunda alternativa para el almacenamiento de dichas dosis, tomando en cuenta que el precio de producción sería un poco más alto y la distribución masiva de estas sería más compleja.