Por: Luis Alfonso Albarracín Palomino

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Hoy celebramos en los países de habla hispana, el día de los inocentes. Es costumbre realizar en esta fecha bromas de toda índole. Los medios de comunicación hacen bromas o tergiversan su contenido de tal modo que la información parezca real. Se trata de una libertad que se dan los agentes mediáticos para dar rienda suelta a su sentido del humor, oportunidad que solamente tienen una vez al año. Además, en los medios impresos es tradición que publiquen páginas enteras de noticias cómicas, con la advertencia de que es día de los inocentes, que van desde las que son una obvia mofa a cualquier suceso reciente, hasta las que parecen serias y engañan al lector desprevenido.

Por lo menos en Colombia, esta fecha es asumida como una necesaria pausa en la que se dejan de lado militancias, tensiones, rivalidades e ideologías para generar una risa común por las metidas de pata vistas en el año que termina. Y es que, llegada la hora de la tradicional antología de osos y hechos anecdóticos a cargo de personajes políticos famosos y personajes de la farándula, suele haber abundancia de material.

En algunas zonas del continente americano, es importante no prestar ningún bien, sea objeto o dinero, pues el prestatario es libre de apropiarse de los bienes. Este tipo de festejo ha venido a menos en años recientes y ya no es usual que la gente pida prestado con la esperanza de que el prestador no recuerde la fecha y se le pueda hacer mofa con la muy popular frase: “Chúpelo por inocentes”.

En medio de la más profunda crisis social y económica provocada por la creciente pandemia del Covid-19, la sociedad colombiana disfrutará de estos nemes y osos que tradicionalmente se presentan tres días antes de finalizar el año.

Aunque no es momento para hacer balances definitivos frente a este hecho sanitario que ha sido inédito, es justo decir que el sistema sanitario colombiano ha estado a la altura de las exigencias, al punto de que nadie se ha quedado sin la atención que requiere. Igualmente, antes de finalizar el presente año, el gobierno nacional promulgará el Decreto del aumento del Salario Mínimo Mensual Legal que regirá para la próxima vigencia, que, de acuerdo con la intencionalidad del gobierno nacional, no superará el pírrico 3%. Pero, si subieron el salario mensual de los congresistas en 1,7 millones de pesos. Esta pareciera ser la peor inocentada para la sociedad colombiana. Pero es la cruda realidad.

No es posible saber a estas alturas qué nos deparará el 2021. Pero estamos seguros de que, dentro de un año, otra vez será necesario un riguroso trabajo de edición para escoger solo algunas de las abundantes metidas de pata. Aquellas que en buena hora llegan para robarnos una sonrisa y recordarnos que a todos nos une nuestra condición humana.