domingo, 19 de noviembre de 2017
Opinión/ Creado el: 2017-09-12 02:05

Los llamamientos del Papa en su visita a Colombia.

Escrito por: Israel Silva Guarnizo
 | septiembre 12 de 2017

El periplo del Papa anunciado después de la firma de los Acuerdos de Paz entre el Gobierno colombiano y las Farc, era algo esperado, sirvió también como preludio a la firma del cese al fuego entre los negociadores y el ELN, lo cual significa que hubo una visita y dos mandados como se dice coloquialmente. La venida tan esperada y anhelada por los católicos y ciudadanía en general permitió conocer la mirada que tiene el Papa Francisco sobre la realidad colombiana y sus opiniones en aras de avanzar en la construcción de la paz estable y duradera que necesita el país. Este Papa a diferencia de los anteriores tiene una enorme credibilidad y representa tal vez una de las pocas comunidades religiosas más comprometidas con los pobres, con los necesitados y críticos frente a la institucionalidad. Me refiero a la comunidad Jesuita a la cual pertenece el Sumo Pontífice.  De ahí que su humanidad, sinceridad y plegarias no solo invitan a la reflexión sino que también llevan una fuerte carga de críticas incluso a la misma iglesia a la cual representa;  a la economía y a sus prácticas  que han terminado por convertir a los seres humanos y a la sociedad en la cosificación mas aberrante.

Las religiones creadas por el hombre desde la antigüedad para dar explicaciones por todas aquellas interpretaciones que escapan a la ciencia han jugado un papel importante en toda la humanidad. Algunas veces cuestionada y otra aclamada de acuerdo a las circunstancias históricas de su actuación. Tratándose de la imperiosa necesidad que tiene Colombia de pasar la página amarga de la violencia debemos reconocerle al Papa y a la iglesia católica por toda su contribución a entender la realidad, las diferencias y la forma como se superan las contradicciones en una sociedad que paso a paso está encontrando la manera de profundizar y ampliar la estrecha y débil democracia colombiana. A su paso por las ciudades colombianas el Papa ha dejado ver las enormes fortalezas y potencialidades que tienen el país y sus habitantes, pero también las profundas desigualdades, inequidades y problemas que aún persisten. Siempre será bueno mostrar las dos facetas y no tratar de ocultarlas como quisieron hacerlo en Cartagena de Indias donde con muros o vallas querían impedir que el enviado de Dios en la tierra observara la miseria y la pobreza que viven miles de cartageneros mientras turistas nacionales e internacionales  deleitan la majestuosidad de una de las ciudades más bonitas de América Latina.

La visita del Papa reafirmó el derecho a la espiritualidad, a la paz, a la reconciliación; el respeto al medio ambiente; también reconoció las víctimas del conflicto armado, reivindicó el perdón y todas aquellas expresiones irreconciliables entre los colombianos a pesar de las diferencias ideológicas, políticas y económicas. La humanidad siempre recordará a las religiones por su papel en favor o en contra de ella y pienso que Francisco está marcando un nuevo rumbo en la iglesia católica.        

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