Pese a que estalló hace más de 30 años, en días recientes se han conocido nuevos detalles del proceso 8.000 que puso a tambalear la presidencia de Ernesto Samper y marcó, en parte, la historia sobre los nexos entre la política y las organizaciones criminales en Colombia.

Una carta revelada el pasado 31 de agosto por el expresidente Andrés Pastrana ante la Comisión de la Verdad puso nuevamente el caso en boca de todos. Sin embargo, la acusación de Pastrana contra Samper tuvo un efecto boomerang y terminó enlodando su campaña presidencial en 1994 y a varias de las personas que lo acompañaron en la búsqueda de la Presidencia.

En una carta enviada el pasado 12 de septiembre desde una cárcel de los Estados Unidos, los exjefes del Cartel de Cali señalaron que Pastrana también de recibir apoyo de la estructura criminal para la segunda ronda de la campaña electoral.

Debido a esto se rearmó el debate político en el país sobre la participación y responsabilidad de los dos entonces candidatos presidenciales en este polémico asunto y la necesidad de conocer, una vez por todas, la verdad sobre este escándalo político.

En otra misiva, fechada el 10 de septiembre, los hermanos Rodríguez Orejuela fijaron su posición frente a la nueva situación, indicando que colaborarán cuando las circunstancias así lo exijan.

Esto teniendo en cuenta el hecho que se han negado a firmar cualquier tipo de colaboración con las autoridades judiciales en Colombia o los Estados Unidos.

Los exjefes del Cartel de Cali, sin embargo, no pusieron ninguna condición para atender a la Comisión de la Verdad si son requeridos para atestiguar o contar su parte de la historia.