martes, 20 de noviembre de 2018
Primer Plano/ Creado el: 2017-11-06 09:43 - Última actualización: 2017-11-06 09:53

El drama de los damnificados: Luchar por seguir adelante

Continúa el drama de las más de 60 personas que perdieron sus viviendas en el asentamiento Villa Colombia a raíz del incendio ocurrido el domingo anterior. DIARIO DEL HUILA habló con algunos de los damnificados.   

Escrito por: César Escallón | noviembre 06 de 2017

Hoy se cumplen dos días del voraz incendio que sucedió en el asentamiento Villa Colombia de la comuna Nueve de Neiva. Las más de 60 personas que perdieron todas sus pertenencias durante la conflagración, solicitan la ayuda de los neivanos para poder superar la situación. El incendio que inició sobre las 10:00 a.m. del domingo anterior, al parecer se generó por el estallido de una olla a presión cerca de un cilindro de gas. Hasta el momento, las consecuencias del fatídico hecho son 10 casas en cenizas y seis personas heridas.

Esta Casa Editorial habló con algunas de las personas damnificadas, quienes solicitaron la ayuda de la Administración Municipal y los neivanos para poder seguir adelante con sus proyectos de vida.

“Solo encontré mi casa en cenizas”

La conflagración le ‘incineró’ los sueños a más de 10 familias, así lo expresó Marcelina Peñaloza Soto, víctima del incendio, quien narró el drama que vive luego del desafortunado suceso.

«Cuando inició el incendió, yo estaba en el centro comprándole ropa a un nieto que cumple años este martes. En ese momento me llamó mi hija llorando y desesperada diciendo que me fuera para la casa porque se estaba quemando. Yo dejé todo tirado y agarré un mototaxi; al llegar solo encontré mi casa en cenizas. Lo único que me quedó fue la ropa que tenía puesta. Actualmente todos estamos pasando una crisis muy dura; no logramos sacar nada de las casas porque todo se quemó», narró la mujer en medio de su nostalgia.

“Las llamas arrasaron con las casas en menos de nada”

Nercy Noboa, una de las habitantes del sector, contó los dramáticos momentos que vivió durante el incendio en el que más de 60 personas perdieron todas sus pertenencias.

«Fue impresionante. Yo escuché cuando estalló una olla a presión y posteriormente sonó el estruendo del cilindro de gas. Cuando salí de mi casa a ver qué había pasado observé la candela saliendo de la casa de la vecina, las llamas empezaron a subir muy rápido hasta que llegaron a mi casa en menos de nada. Vivo con mi esposo, mis cuatro hijos y una nuera con un bebé de dos meses. El día del incendio una vecina me dio hospedaje porque los niños no querían alejarse de nosotros y no querían quedarse en un lugar donde yo no estuviera, entonces todos nos quedamos en la casa de la vecina. Quedamos sin casa y sin absolutamente nada», relató la mujer.

 Varias viviendas no quedaron incineradas porque no eran de madera.

Las personas damnificadas rebuscaban entre las cenizas los pocos objetos que se salvaron de la conflagración.

Las personas perdieron todas sus pertenencias.

Entre los escombros buscaban.

“Perdimos nuestra forma de sobrevivir”

Lucero Conde, es otra de las personas damnificadas por la conflagración. Esta mujer que sufre de una enfermedad en la rodilla y cadera, narró a este medio de comunicación cómo perdió además de su vivienda, sus máquinas de coser con las que conseguía el sustento para su hija de ocho años que también padece de problemas en su cadera.

«Esta es una situación muy dolorosa. Perdí lo poco que he conseguido en el incendio. El 14 de este mes tengo que pasar los documento a la EPS Comfamiliar para que operen a mi niña de ocho años en Bogotá, pero por el incendio quedamos solo con la ropa que teníamos puestas. Soy modista, mi trabajo era en la casa; el incendió acabó mis dos máquinas de coser, con lo que me rebuscaba la comida. Cuando todo inició, yo escuché una explosión en la parte de abajo, pensé que era donde un familiar porque antes ya habíamos tenido otra calamidad. Al llegar donde mi familiar, le pregunté qué era lo que había pasado y de un momento a otro las llamas empezaron a crecer y ahí fue cuando empezamos a llamar a los Bomberos, quienes se demoraron como 45 minutos en llegar. Todos llamábamos a los Bomberos porque ya nos estaba agarrando el desespero de ver cómo las llamaradas destruían las casas».

“El incendio me sorprendió durmiendo”

Como un milagro, describe Érica Conde Gómez la situación en la que por poco pierde la vida. Manifestó que al momento del incendio, ella se encontraba durmiendo y que gracias al llamado de sus familiares se salvó de morir incinerada.

«Al momento que inició el incendio, todo el mundo empezó a gritar pidiendo ayuda porque al ver que salió semejante llamarada la gente se desesperó. A mí me avisaron mis familiares. En ese momento yo estaba durmiendo y directamente salí de la casa a percatarme de lo que había pasado; todos los que vivíamos en la casa quedamos en la calle, sin nada», relató.

“Le pedimos al Alcalde que nos ayude”

Los integrantes de las 10 familias afectadas por el suceso ocurrido al norte de la capital huilense, solicitan generosamente la ayuda del Alcalde de la ciudad. Mayerly Trujillo, es otra de las víctimas quien vivía junto con sus tres hijos menores de edad en unas de las viviendas que quedó totalmente destrozada por las llamas y quien pide lo más pronto posible una ayuda.

«Al momento del incendio no había nadie en la casa gracias a Dios. Cuando me enteré que se habían quemado las casas, tuve un sentimiento muy horrible, no me podía controlar cuando llegué y vi todas las cosas de la casa en cenizas. Sería bueno que la Alcaldía Municipal nos reubicara rápido porque actualmente todos estamos desempleados. Vivo con mi esposo, él trabaja haciendo varios arreglos en construcción y con esos sobrevivíamos diariamente. Tengo tres niños, uno de nueve y siete años, y uno de 11 meses de nacido. Solamente hemos recibido las ayudas de la Cruz Rojas. Le imploramos al Alcalde que nos ayude o que por favor nos reubique lo más pronto posible», expresó la mujer a esta Casa Editorial.

Lucero Conde, junto a su pequeña hija.


Electrodomésticos, muebles y demás fueron los artículos que se incineraron en la conflagración del domingo anterior.

La esperanza de los damnificados es que sean reubicados lo más pronto posible.

Vecinos del sector afectado ayudaron a los damnificados en recoger lo poco que se salvó.

Las llamas arrasaron 10 viviendas y dejaron damnificadas a 60 personas.

“Me robaron lo poco que alcance a salvar”

Luis Alberto Hernández Ramírez, es otro de los damnificados del incendio y de los amigos de lo ajeno. Según Hernández Ramírez, quien vivía en la última vivienda afectada por la conflagración, le fueron robados los pocos electrodomésticos que logró sacar de su casa durante el incendio.

«En el momento del incendio yo estuve ayudando a cargar agua para apagar la conflagración. A mí no se me quemó gran cosa, pero en el momento de distracción por las llamas que estaban arrasando las casas, los amigos de lo ajenos en medio de sus engaños, haciéndose pasar por personas que querían ayudar, me robaron los electrodomésticos que había salvado. En mi casa vivíamos dos familias, conformadas en cinco personas, que somos tres adultos y dos menores de edad. Cuando se apagó el fuego, los miembros de socorro nos dijeron que iban a derrumbar las casas que quedaron en pie porque al parecer no son habitables, pero a raíz de que los ladrones estaban haciendo de las suyas, nos tocó quedarnos ahí porque se nos terminaban de llevar las cositas», manifestó Luis Alberto.

Las ayudas

DIARIO DEL HUILA, logró establecer además que varios damnificados han optado por quedarse en la Casa de la Cultura del barrio Eduardo Santos, mientras llegan las ayudas prometidas por la Administración Municipal.

Asimismo, ayer lunes desde las 6:00 a.m. se llevó a cabo una radiotón por los damnificados del incendio ocurrido. El evento que fue hasta el mediodía de ayer, contó con el apoyo de la emisora Radio Policía Nacional (97.3 FM), el Concejo de Neiva y OPANOTICIAS quienes se unieron para llamar a la solidaridad de los neivanos con los residentes del sector de Villa Colombia que lo perdieron todo tras la conflagración.

De igual manera las personas pueden donar ropa, alimentos no perecederos y elementos de primera necesidad en las instalaciones de la Radio Policía Nacional en la Calle 21 número12 – 50, barrio Tenerife.

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