domingo, 24 de febrero de 2019
Panorama/ Creado el: 2019-01-13 10:14 - Última actualización: 2019-01-13 10:16

Mal comienzo de la justicia en 2019

Quien inauguró las intempestivas salidas, aparentemente sin fundamento, fue Guido Nule Marino, uno de los primos Nule condenado a 19 años y cinco meses por el carrusel de la contratación en Bogotá con los hermanos Moreno.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 13 de 2019

Germán Palomo García

Desagradable sorpresa ha causado la liberación en unos casos o el otorgamiento de casa por cárcel en otros, a algunos protagonistas de los mayores escándalos de corrupción de los últimos años ya sentenciados en firme a largas penas de prisión intramural. Quien inauguró las intempestivas salidas, aparentemente sin fundamento, fue Guido Nule Marino, uno de los primos Nule condenado a 19 años y cinco meses por el carrusel de la contratación en Bogotá con los hermanos Moreno. A los pocos días se liberó también a Emilio Tapia, participante del conocido como “robo a Bogotá” por los contratos de la malla vial que no se concluyeron.  Tapia es natural, como los conocidos “Ñoños”, de Sahagún, Córdoba, un departamento con protagonistas de primer orden en varios de los más mencionados escándalos como el del gobernador Alejandro Lyons hoy testigo protegido de los Estados Unidos.

Al momento de escribir esta nota, los medios anunciaron la liberación de Mauricio Galofre Amín, también directivo del Grupo Nule por orden del juez 4 de Ejecución de Penas de Barranquilla (el mismo que había liberado a Nule Marino). El miércoles en la noche, en un noticiero de televisión anunció que se encontraban haciendo sus trámites de solicitud de libertad otros condenados por corrupción como Rojas Birry y hasta los hermanos Moreno Rojas, es decir, una verdadera avalancha de liberaciones (si se dan) que, dicen los entendidos (no soy abogado) que el marco jurídico colombiano, el derecho penal acusatorio permite este tipo de acuerdos con el fin de obtener mejores resultados en los casos como los relatados.

Como reactivos que somos, como buenos colombianos, el Cuerpo Técnico de Investigaciones, CTI, inició una inspección judicial al mencionado juzgado cuarto de ejecución de penas de Barranquilla en donde se ordenaron las primeras dos liberaciones. ¿Por qué, nos preguntamos, resultan una sorpresa estas decisiones? Nunca se hizo un seguimiento a estos procesos para asegurarse, como dicen los juristas, de que la liberación corresponde a las normas vigentes y no a actos de corrupción como todo el país está pensando.

Sin embargo, la controversia se centra hoy en la clase de delitos y las multas cuantiosas que no han sido pagadas. En el caso de Guido Nule, según el Espectador de Enero cinco de este año, el tribunal dejó en firme una multa de $13.055 millones de pesos. En total, las deudas acumuladas del grupo, según la cadena radial Caracol, totalizan 1.6 billones de pesos. Como parece, no son sumas de poca monta.

El Procurador General de la Nación cuestionó las decisiones argumentando que no se valoró por el juzgado “la gravedad de delito ni la afectación a la administración pública y al erario por parte de Nule Marino”. “No es lo mismo una apropiación pequeña de los recursos del Estado, a una que supera los miles de millones de pesos, que como en el presente caso asciende, según afirmación del ente acusador, a una suma de $51.000 millones de pesos", señaló el procurador. Curiosa argumentación que recuerda una declaración de un alcalde de una población mexicana que reconoció que “he robado, pero poquito” presentado en el programa de Moisés Naim en NTN24 hace aproximadamente 3 años. En todo caso, la Procuraduría apeló la libertad otorgada a Nule Amín calificando, además, a estas liberaciones como “un gol olímpico” a la justicia.

Pero en los últimos días no solo se han dado estas liberaciones sino otras como la de Pedro Aguilar, condenado por su participación en el llamado “cartel de la chatarrización, otra corrupción con notoriedad además de que fue prófugo de la justicia.

La característica general de todos estos referidos casos es que son corrupción pura y dura, precisamente la que se quiere eliminar y que se esperaba la justicia no otorgara ninguna concesión a los corruptos. Lamentablemente, el referendo anticorrupción no pasó el umbral pero el número de votos (11 millones) fue muy diciente del interés de la sociedad por atacarla y derrotarla. Sin embargo, estas primeras acciones del 2019 nos indican que la justicia laxa que tenemos no contribuye a estos propósitos. La ministra de justicia, Gloria María Borrero, explica estos actos como la aplicación de una ley que ya ha sido modificada pero que en su momento estaba vigente pero, al mismo tiempo, la ministra habla del endurecimiento de estas penas eliminando los resquicios de las interpretaciones. Hace un poco más de un año, el reconocido jurista Dagoberto Charry Rivas dirigió una tertulia en el Botalón sobre la corrupción precisamente en el momento en que se generaba lo que se conoció como “el cartel de la toga” que hoy tiene condenado por la justicia norteamericana al ex - fiscal anticorrupción Gustavo Moreno. Decía entonces el jurista Charry que la corrupción era mayor y que no solo “arropaba” a los de la toga sino a muchos incluidos los del INPEC lo cual se ha corroborado muchas veces. Con razón, la corrupción fue declarado “el personaje del año 2018”.

Sin duda, muy mal comienzo para la justicia en este 2019. El Botalón está consternado por estos ejemplos que desdicen de la seriedad de la justicia. Ojalá que este 2019 sea diferente en materia de justicia y que este comienzo sea el “coletazo” de algo que está muriendo.