Todos los colombianos soñamos con un país mejor. Jóvenes, niños, adultos mayores, deseamos vivir en una Colombia donde hayan más oportunidades, paz, seguridad, empleo y un medio ambiente sano para todos. Quiénes hemos nacido en esta patria poseemos un gran amor por esta tierra, en definitiva es de las pocas cosas que nos unen, a nuestra manera y a pesar de las diferencias ideológicas propias de un país tan diverso como el nuestro, el deseo de una Colombia mejor es un sueño colectivo.

Hoy nuestro país pasa por momentos de mucha agitación, en medio de una pandemia que nadie esperó y paros que se tornaron violentos, la desesperanza pareciera adueñarse del rostro de miles de compatriotas. Quizá por falta de comunicación desde la Casa de Nariño, donde habita un presidente decente y trabajador, por más que hay resultados positivos, la gente no los logra percibir, no se han logrado comunicar de manera adecuada, además de la oposición rastrera que hoy padece Duque, que no le interesa que al país le vaya bien, sino hacerlo hundir en el caos, ello para sus intereses electorales.

El país el sábado se enteró de la captura del último de los grandes capos que quedaban en Colombia, la captura de alias “Otoniel” es un certero golpe de este gobierno a la criminalidad, al maldito narcotráfico que tanto daño nos ha hecho. Todos debemos celebrar esta captura, debería darnos felicidad, hacer recuperar la confianza en nuestras gloriosas Fuerzas Militares y de Policía, tan deslegitimadas por un sector político del país que pareciera odiarlas.

Hoy por hoy, la mayoría no logra confiar en las instituciones, siente que todo está permeado por la corrupción, y quizá así sea, pero no debemos darnos por vencidos, ninguno. Todos debemos seguir luchando desde nuestros trabajos, desde nuestro día a día, desde nuestras universidades y colegios, desde nuestras orillas ideológicas, para que esto cambie. No perdamos la fe en que nuestro país puede ser mejor, en que las cosas se pueden mejorar mucho más; hemos logrado cosas positivas, estamos superando con creces esta pandemia, donde el sistema de salud mostró su casta, nuestra economía está creciendo de manera sorprendente, en parte al excelente trabajo de un Ministro de Hacienda juicioso y un equipo económico de gobierno juicioso y laborioso. Claro que hay cosas que no están bien, pero no por ello vamos a destruir los avances que por años hemos logrado, sigamos construyendo país, no nos demos por vencidos.

Se avecinan unas elecciones legislativas, muchos jóvenes van a participar, y deben hacerlo, deben hacerlo ya, ahora, es el momento; realmente no considero importante que línea política tengan, lo importante aquí es que odien la corrupción, que quieran acabar la pobreza, que busquen como solucionar las grandes problemáticas que padecemos y tal vez por falta de inventiva, de innovación y de energías no se han solucionado. Necesitamos más jóvenes en política, más jóvenes opinando, participando, ayudando, necesitamos un país mejor.