El anunciado mercado campesino que se promocionó por las redes sociales y por los medios no tuvo la presencia de vendedores organizados y aparecieron pocos productos. De más de 60 productores que se esperaba que llegaran, solo se dieron cita unos 25.

DIARIO DEL HUILA, CIUDAD

Por: Hernán Galindo

Como un fiasco consideraron varios de los ciudadanos que madrugaron este miércoles al anunciado mercado campesino a realizarse en el puente de El Tizón muchos se sintieron frustrados y se marcharon con las manos vacías después de esperar más de tres horas.

La gente que llegó desde las cinco de la mañana deambulaba de un lado para el otro cada vez que se acercaba un carro con productos, de los pocos que aparecieron después de las ocho y treinta de la mañana, se aglomeraba y se encontraron que les ofrecían al por mayor y a precios altos.

“Fue un fiasco sostuvo Gilberto Hoyos, periodista que reside en la zona y quien pudo apreciar desde las primeras horas la llegada de la gente, en carros, moto o a píe. Todos tenían la ilusión de aprovisionarse de los productos básicos de la canasta familiar, pero la desorganización fue total. Muchos decidieron irse antes que llegaran los pocos productos”, comentó

Al llegar al lugar lo primero que se observaba era la aglomeración de la gente, que corría cada vez que alguien decía que había llegado un carro con campesinos y productos. Pero enseguida retrocedían porque o era falsa alarma o no alcanzaba para todos.

Los organizadores argumentaron que la demora en el paso de los vehículos en los sitios de taponamiento en los que a pesar que se cumplió con dar vía a los camiones con víveres y alimentos, lo lento del tránsito impidió que los que estaban programados llegaran de manera oportuna.

“Hicimos el esfuerzo, para que los neivanos pudieran contar con un mercado campesino en el que lograran abastecerse de alimentos a precios más cómodos que los de las tiendas y los Fruver que están por las nubes, hubo muchos inconvenientes”, comentó uno de los llamados organizadores que prefirió no ser identificado.

La demora en la llegada de los camiones y chivas con los campesinos y el mercado, a pesar de que hoy había corredor humanitario, muchos no pudieron pasar y de los al menos 70 productores que según los organizadores se esperaban, llegaron aproximadamente 20 o 25. Asimismo, otros no contaron con gasolina para movilizarse.

“Estuve allí de 6 y 30 a 8 de la mañana y no llego nada, la gente acudió al llamado y nos fuimos desinflados”, nos contó Gustavo Sánchez que madrugó junto a su esposa. Así como ellos fueron muchos los que se marcharon con las manos vacías.

Pasadas las ocho y treinta de la mañana, aparecieron los primeros puestos en los que básicamente se ofrecía, productos manufacturados y una que otra fruta como papaya, mango entre los pocos que llegaron.  Varias de las personas que estaban desde las 5 y 6 de la mañana procedieron a adquirir los productos.

La queja generalizada que recogió Diario del Huila fue que los precios no estaban más baratos que en los Fruver y que en el caso del plátano lo estaban vendiendo por racimo y no por unidad, a un precio elevado.

El mercado avanzó hasta las horas del medio día como estaba programado con la presencia de más compradores que vendedores y productores con su oferta alimenticia. La oferta contempló más productos procesados que cultivados.  Se vieron entre otros productos: plátano, papaya, tomate, pescado, biscochos, pulpa de fruta, y luego aparecieron pescado y otros.

Finalmente pudo más la desorganización y la falta de planeación del llamado mercado campesino de El Tizón que ya se había aplazado del lunes para el miércoles con la esperanza de aprovechar el llamado corredor humanitario por la vida.

Opines

“No hay derecho que se anuncie que se puede abastecer la canasta familiar y lo dejen a uno frustrado y con la rabia de no poder llevar lo básico. Toca seguir pagando la gana, comentó Juana López,” una ingeniera civil que trabaja con la gobernación.

“Fue más la bulla que hicieron que lo que pudimos mercar se queja Ricardo Ramírez, un domiciliario que junto a su compañera sentimental madrugó con el propósito de aprovisionarse.

“Ojalá en una próxima oportunidad sean serios y más organizados para que realmente se cumpla con el propósito”, dice Camilo Beltrán un joven ingeniero de sistemas que esperaba aprovechar al igual que todos, el mercado para llenar la despensa.

Inés Caviedes: “también me voy frustrada porque esperaba llevar lo suficiente para poder cumplirle a la clientela y solo pude adquirir uno que otro producto y a precios realmente altos”, manifiesta.