Los 18 militares colombianos detenidos en Haití por su presunta participación en el magnicidio del presidente Jovenell Moïse aseguraron –en un archivo de audio enviado a sus familiares- que se sienten en un “campo de concentración”.

En la grabación, que no supera los dos minutos y medio de duración, los militares detenido señalan que son sometidos a constantes torturas, solamente reciben una alimentación al día y son presionados para que declaren para aceptar los cargos endilgados por el crimen del presidente haitiano.

«No tenemos defensa, no tenemos abogados, quieren absolver a los verdaderos culpables de la muerte del presidente”, indican al comienzo de la grabación. En el mensaje piden una comisión humanitaria para que se les respeten sus derechos fundamentales y se abogue por su libertad.

Resaltan que no cuentan si quiera con un abogado para que los defienda y represente ante las acusaciones. En el audio –narrado por un militar que no se identifica- reseñan que están sobreviviendo por la caridad ya que no se les permite tener contacto con sus familiares.

“Nos estamos muriendo lentamente, nos han condenado a muerte por hambre, necesitamos su ayuda, somos 18 colombianos de bien, engañados”, narra con la voz entrecortada el militar que le pide ayuda al presidente Iván Duque; al expresidente Álvaro Uribe Vélez; a la Cancillería, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

El vocero del grupo reveló que varios de sus compañeros han perdido 15 kilos de peso en los dos meses y medio que llevan detenidos puesto que solamente les dan arroz. “Nos han macheteado el cuerpo, nos han quemado con aceite, nos han quitado las uñas, nos han partido los dientes a patadas”.