Con alegría las familias colombianas celebramos esta noche, el nacimiento del Mesías alrededor del pesebre y del arbolito de navidad, donde tendremos la oportunidad de rezar el último día de la novena de aguinaldos, entonando villancicos, con la expectativa de esperar la hora de la repartición de los regalos, que reflejan el significado de la generosidad y el afecto familiar, que contribuye a la reconciliación de todos los miembros de los hogares. Compartiremos la tradicional cena navideña, donde florecen los sentimientos del amor, que destacan la razón de ser la noche más deseada por el mundo católico.

A pesar de que esta noche, representa una época de renacimiento de las esperanzas y la importancia de la familia, la sociedad colombiana celebraremos esta noche en medio de la más profunda crisis social y económica provocada por la creciente pandemia de la Covid-19, que ha afectado el bienestar de las familias.

Si la Navidad sigue siendo así de fuerte en el mundo entero, si estos días continúan removiendo las nostalgias de los adultos y encauzando las ilusiones de los niños, es principalmente porque de alguna manera misteriosa, año tras año se continúa transmitiendo y recibiendo la buena noticia del nacimiento de una esperanza.

Si pensáramos en la Colombia de 2020 de enfrentamientos sociales, como la protagonista de una historia navideña y de la pandemia más critica que ha vivido la sociedad colombiana durante el presente siglo, podríamos imaginarla redescubriendo la compasión y la solidaridad. Por esa vía, la de humanizar, al contrario, la de entender que el otro a la larga busca la misma paz y el mismo reconocimiento de su propia vida y lucha, también podrían los gobernantes acercarse a sus gobernados, podrían los escépticos comprender las causas de aquellos que reclaman sus derechos, podrían seguirse asumiendo, como se ha hecho hasta ahora.

Dentro de una semana estaremos a las puertas de un nuevo año. La pregunta es si Colombia seguirá siendo la misma, una nación atrincherada en bandos y banderas, cada vez más convencidos de sus diferencias que de sus aspiraciones comunes, o si podremos ponernos de acuerdo en lo esencial de una vez por todas y echar a andar los vientos de cambio.

La navidad llega una vez más y nos enorgullece saludarlos en una fiesta tan especial que engrandece el espíritu y el corazón de todos los colombianos. Deseamos que pasen esta fecha, rodeados del amor de sus familias. Esperamos que estas fechas sirvan para renovar sus energías y para empezar con pie derecho el año que comenzará dentro de ocho días. Feliz Navidad, son nuestros más sinceros deseos a nuestros lectores, suscriptores, proveedores y a todos los huilenses.