Nueva Zelanda aumentó el salario mínimo y subió los impuestos a los más ricos, dos medidas que entrarán en vigor mañana y que son parte de los esfuerzos de la mandataria Jacinda Ardern para luchar contra la desigualdad e impulsar la economía tras el impacto de la covid-19.

El nuevo salario mínimo se elevará de 18,90 NZD (13,19 USD o 11,27 EUR) a 20 NZD (13,96 USD o 11,93 EUR) a la hora, de acuerdo al anuncio que hizo el lunes la primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern, al anunciar esta medida que forman parte de promesas electorales claves y que beneficiará a 175.000 personas.

También desde el jueves aumentará el impuesto máximo hasta el 39% a los ingresos de las personas que ganen más de 180.000 NZD (125.654 USD o 107.316 EUR), cuando antes el tope era del 33 por ciento.

Se prevé que la medida afectará a un 2% de los contribuyentes.

Según las estimaciones oficiales, este nuevo umbral impositivo, que forma parte de una serie de medidas tributarias, proveerá de unos 550 millones NZD (384 millones USD o 328 millones EUR) adicionales a las arcas del fisco para el año financiero de 2021 y de 634 millones NZD (443 millones USD o 378 millones EUR) para el 2024.