Ante la proliferación de candidatos  a ocupar las altas dignidades que otorga  la democracia, ante la carencia de propuestas concretas y en los  propósitos de algunos de  propiciar cambios fundamentales en la vida de los huilenses y los colombianos, quiero invitarlos a dar una mirada a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), también conocidos como Objetivos Mundiales que constituyen  un llamado universal a la adopción de medidas para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas gocen de paz y prosperidad, que deben aplicarse no solo a nivel mundial, sino en cada país, cada departamento y en el municipio más apartado y  pequeño del territorio.

En 2015, la ONU aprobó la agenda 2030 una oportunidad para que los países y sus sociedades emprendan un nuevo camino con el que puedan mejorar la vida de todos, sin dejar a nadie atrás.

La Agenda cuenta con 17  Objetivos de Desarrollo Sostenible ODS   basados en los logros de los  8 Objetivos del Milenio adoptados anteriormente,  que incluyen nuevas esferas,  desde la eliminación de la pobreza hasta el combate al cambio  climático, la desigualdad económica,  la educación, la igualdad de la mujer, la defensa del medio ambiente, la innovación, el consumo sostenible, la paz y la justicia, entre otras prioridades.

Los Objetivos de desarrollo sostenible son el Plan Maestro para   transformar nuestro mundo, para conseguir un futuro sostenible para todos. Se interrelacionan entre sí e incorporan los desafíos globales a los que nos enfrentamos día a día, como la pobreza, la desigualdad, el clima y degradación ambiental, la prosperidad, la paz y la justicia; con frecuencia la clave del éxito de uno involucrará las cuestiones más frecuentemente vinculadas con otro.

Los ODS conllevan un espíritu de colaboración y pragmatismo para elegir las mejores opciones con el fin de mejorar la vida, de manera sostenible, para las generaciones futuras. Proporcionan orientaciones y metas claras para su adopción por todos los países en conformidad con sus propias prioridades y los desafíos ambientales del mundo en general y al mismo tiempo son evaluados en términos de resultados concretos.

Los ODS son una agenda inclusiva. Abordan las causas fundamentales de la pobreza y nos unen para lograr un cambio positivo en beneficio de las personas y el planeta. Son el mejor plan para erradicar la pobreza, para acabar con las desigualdades, para combatir el cambio climático, son ellos: 1. Fin de la pobreza. 2.  Hambre cero.   3. Salud y bienestar. 4. Educación de calidad. 5. Igualdad de género. 6. Agua limpia y saneamiento. 7. Energía asequible y no contaminante.  8. Trabajo decente y crecimiento económico. 9. Industria, innovación e infraestructura. 10.  Reducción de las desigualdades.   11. Ciudades y comunidades sostenibles.   12. Producción y consumos responsables. 13. Acción por el clima. 14.   Vida submarina. 15.  Vida de ecosistemas terrestres.  16.   Paz justicia e instituciones sólidas.  17. Alianzas para lograr los objetivos.

Los 17 ODS de la  Agenda 2030 se basa y agrupa en cinco dimensiones fundamentales: personas, prosperidad, planeta, participación colectiva y paz, también conocidas como las «5 P».

Para no dejar a nadie atrás, es importante que logremos cumplir cada uno de estos objetivos al 2030, enfocándonos en las dos prioridades: fin de la pobreza y el hambre, considerando que Colombia es un país atrapado en la pobreza, el hambre y la desigualdad, a sabiendas de que mientras haya pobreza y  desigualdades, subsistirán los conflictos y la paz será cada vez más esquiva.