jueves, 29 de junio de 2017
OPINIÓN/ 2017-03-19 08:54

A la calle

Jorge Eliseo Cabrera

Escrito por: Erick Rojas | marzo 19 de 2017

A estas alturas, la imagen de aceptación del presidente Juan Manuel Santos debe estar por debajo del 15%, en razón a su extremo cinismo y a la última gran mentira a los colombianos  cuan afirmó, en repetidas ocasiones, que la firma Brasilera ODEBRECHT no había logrado penetrar sus dineros en su gobierno. Pues bien, hoy ha quedado plenamente demostrado y comprobado que sí hubo dinero de esa empresa en las dos campañas que lo llevaron a la presidencia,  por plena confesión de su propio tesorero, ante lo cual,  de inmediato salió a decir el Presidente, mintiéndole al país, que se acababa de enterar de esas “donaciones”, cuando quienes tenemos algunas experiencias en campañas electorales, sabemos muy bien que los candidatos presidenciales destinan por lo menos la mitad de su tiempo en la información minuciosa del estado financiero de su campaña, y que los principales aportantes exigen una reunión privada con el candidato, para poder solicitar, el día de mañana,  algún favor cuando este ejerciendo el poder.

Señor presidente, no nos crea tan cretinos y tan idiotas a los colombianos  al decirnos que se acaba de enterar de las donaciones de ODEBRECHT y en especial del pago de 400.000 mil dólares (más de mil millones de pesos) por la elaboración de dos millones de afiches para su campaña presidencial.

La indignación de los colombianos crece aún más por la implementación de la justicia para la paz, consistente simplemente en una burla descarada a las instituciones de justicia, establecidas en la Constitución Nacional, suplantadas en este caso, por 90 nuevos Magistrados que pertenecerán casi en su totalidad a los grupos de izquierda que pretenden tomarse el poder a como dé lugar,  para convertir a Colombia en un Estado similar a la  Venezuela de hoy, en manos del Estadista Nicolás Maduro,   en donde no existen las libertades democráticas ni la división de los poderes públicos, llegando al extremo de no tener la mayoría de sus habitantes nada que comer, sin los medicamentos más elementales, y donde se pisotea a diario la voluntad de los Venezolanos.

Santos desconoció los resultados del plebiscito y nos impone hoy,  con la complicidad del congreso, una justicia elaborada a la medida para la impunidad de los crímenes más atroces, para la condena de los soldados de la patria y de ciudadanos que considerarán “herederos del paramilitarismo”.

Contra la corrupción,  contra el autoritarismo y en defensa de la patria, debemos salir a la calle a protestar el día primero de Abril. En Neiva,  el punto de encuentro será a las 9 de la mañana en la plazoleta del Centro de Convenciones, para luego tomar la carrera quinta y terminar la marcha en la plaza principal.